Gran Bretaña apuesta al petróleo de las Islas Malvinas

En una época en que muchos argumentan que la mayoría de las reservas de petróleo del mundo  ya han sido descubiertas, hay muchos otros decididos a apostar que significativos reservorios esperan ser descubiertos. 

En una época en que muchos argumentan que la mayoría de las reservas de petróleo del mundo  ya han sido descubiertas, hay muchos otros decididos a apostar que significativos reservorios esperan ser descubiertos. 

Esto es lo que viene ocurriendo desde hace más de 10 años en la disputada zona de las Islas Malvinas a raíz de la cual, el Gobierno Argentino ha finalizado recientemente el acuerdo de cooperación que mantenía con el Reino Unido para compartir los recursos de la zona. 
 
El ministro de Relaciones Exteriores Jorge Taiana aseguró en declaraciones que Argentina adoptó esta resolución luego que Gran Bretaña lanzara unilateralmente nuevas licitaciones petroleras en el área del Atlántico Sur. 
 
La medida tiende a debilitar la seguridad jurídica de cualquier contrato suscripto por Gran Bretaña sin la anuencia de la parte argentina, aunque el gobierno inglés asegura que los contratos suscriptos por las petroleras gozan de la estabilidad que ofrece el régimen fiscal inglés con unas regalías de 9 por ciento y 25% de tasa por impuesto a las ganancias únicamente. 
 
En 1995 se había suscripto una declaración conjunta para la cooperación en las actividades offshore en el Atlántico Sur. Según el Ministro Taiana, "el Gobierno argentino consideró entonces que el acuerdo permitiría compartir la exploración y explotación de los recursos petroleros en el área. Algo que, en términos prácticos, jamás ocurrió". 
 
La Cancillería británica si bien acepta que desde la firma del acuerdo, "se registró escasa actividad conjunta" en ese terreno, la actitud argentina "hará que cualquier cooperación futura se torne más difícil". 
 
El Ministro Taiana  señaló que el acuerdo "no ha beneficiado en modo alguno a la Argentina y, por el contrario, ofrecía algún sesgo de legitimidad" a las licencias otorgadas por Gran Bretaña. "Difícilmente la cooperación se torne más difícil —como indica el comunicado del Foreign Office— cuando en realidad no ha habido nada de cooperación". 
 
El Gobierno argentino paralelamente sancionó una nueva reglamentación que prohíbe la inscripción en el Registro de Empresas Petroleras a aquellas que hayan desarrollado actividades de exploración o explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas sin autorizaciones argentinas.
 
Esta medida restrictiva incluye también a las empresas que habiendo operado en las Malvinas o teniendo intenciones de hacerlo, se encuentren trabajando en el territorio continental argentino. 
 
En realidad, la decisión británica resultó incentivada por el resultado de estudios sísmicos alrededor del archipiélago que indicarían la presencia de 60 mil millones de barriles de petróleo crudo en la zona marítima. 
 
Tal es el caso de la empresa Rockhopper Exploration Plc que tiene tres bloques en la cuenca norte de las islas, que acaba de anunciar resultados positivos luego de completado 920 kilómetros de sísmica en 2D en la plataforma offshore de las Islas Malvinas con cálculos preliminares muy prometedores elevando en 30% las estimaciones iniciales hasta  130 MMbbls de reserva recuperable. El yacimiento de mayor relevancia hallado es denominado J1. 
 
Simultáneamente, otra área identificada por el sistema de interpretación electromagnética (CSEM) ha recibido estimaciones que podría llegar a contener otros 60 MMbbls. Las expectativas británicas sobre los estudios en nueve áreas adjudicadas a la exploración se incrementaron cuando los informes con estimaciones de 100 MMbbls recuperables en promedio para cada una y siete con más  200 millones de barriles cada una. 
 
Así, gradualmente las Malvinas han comenzado a visualizarse como una de las zonas más atractivas para la exploración y producción de hidrocarburos.

La exploración propiciada por Gran Bretaña comenzó con una ronda de licitaciones para la zona offshore en 1996, con cinco bloques en la cuenca Norte del archipiélago. En 1998, los adjudicatarios formaron un grupo y perforaron seis pozos, cinco de los cuales resultaron en descubrimientos de hidrocarburos pero de dificultosa comercialidad en atención a los precios del barril del momento que oscilaban los 10 dólares. 
 
De todas maneras, lograron establecer la existencia de una cuenca con rocas del período bajo cretáceo que los geólogos consideran como portadoras de las mayores riquezas petroleras conocidas. 
 
La tendencia moderna es considerar que los hidrocarburos se han generado y se encuentran encapsulados en reservorios profundos debajo de este tipo de formación rocosa, por lo que se asume la existencia de grandes cantidades de petróleo auque a grandes profundidades. 
 
En 2001, el Gobierno británico de las islas lanzó un programa denominado "puertas abiertas" (contratos a 48 años, sin licitación) que permitió expandir el interés exploratorio desde 6.700 kilómetros cuadrados en 2001 hasta los 100.000 kilómetros cuadrados que tiene hoy en día el área adjudicada por el Reino Unido en las aguas que rodean las Islas Malvinas. 
 
En nuestro número del mes de junio de 2004, informamos sobre las características del proceso que se estaba iniciando y sobre las consecuencias que podría desencadenar la eventualidad de un éxito exploratorio. Nuestro seguimiento se entendió y en agosto de 2005, cuestionamos la pasividad de Argentina frente a las presentaciones realizadas por el gobierno británico en la reunión de la American Association of Petroleum Geologists para convocar a los inversores interesados en el petróleo de las islas. 
 
Actualmente hay cinco empresas operando con 12 diferentes licencias otorgadas por el gobierno británico sobre áreas que totalizan 100.000 kilómetros cuadrados. 
 
La empresa británica Desire Petroleum, planea perforar este año en la cuenca norte de las islas, comenzando con el yacimiento Liz en la zona denominada Tranche C que contiene un estimado de 660 millones de barriles de petróleo recuperable. 
 
Otra compañía británica, la Falkland Oil and Gas (FOGL) opera en la cuenca sur de las islas. Hace dos años, confirmó hallazgos. En mayo de 2006, FOGL completó una segunda etapa sísmica en 2-D con la idea de comenzar las perforaciones a fines de 2007.
 
Por su parte, Borders & Southern Petroleum adquirió una concesión muy extensa en 2004, ubicada en la cuenca sur. Se trata de un área que, hasta el momento de iniciado los trabajos tenía muy poco estudio petrolero (apenas unas pocas líneas sísmicas). En 2005 la empresa realizó un amplio trabajo sísmico en 2-D. 
 
La adicción al petróleo de muchos países desarrollados y principalmente la elevación de los precios han hecho variar sutilmente muchas actitudes. Estas sutilezas son fácilmente perceptibles en el cuidadoso lenguaje diplomático británico que hable cada vez menos de la teórica "autodeterminación" para los isleños pasando a la consideración de las islas como una potencialmente rica "provincia" petrolera del Reino Unido. 
 
Esa incontenible sed de petróleo debe haber influenciado mucho para que el 29 de Octubre de 2004 se resolviera la inclusión de las Islas Malvinas, Sandwich del Sur y Georgias del Sur, en un anexo de la Constitución Europea, donde figuran como territorios de ultramar de la Unión Europea.

01/04/07
PORTAL ENERGÉTICO INTERNACIONAL

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