Proyecto posibilita registro de la flora y fauna marina. Un novedoso sistema de posicionamiento global submarino manejado por un buzo permite monitorear la biodiversidad marina de Magallanes, a través de la transmisión de la señal por cable.
Proyecto posibilita registro de la flora y fauna marina. Un novedoso sistema de posicionamiento global submarino manejado por un buzo permite monitorear la biodiversidad marina de Magallanes, a través de la transmisión de la señal por cable.
Son diversas las especies que viven en la gélidas aguas de Magallanes, y gracias al proyecto “Georeferenciación y biodiversidad en los océanos del sur” se podrá tener un registro fotográfico y visual de la flora y fauna marina.
Hasta el momento se han logrado reunir 250 muestras e incluso se encontraron dos especies que no estaban registradas en publicaciones.
Este proyecto está a cargo del científico de la Universidad de Chile, Dirk Schories y tiene como objetivo tener referencias geográficas de diversas áreas submarinas antárticas, además busca hacer una comparación con los datos obtenidos en otras zonas del país, como en Puerto Montt, Valdivia y Coquimbo. Pero no sólo la geografía es tema de interés para esta investigación, sino que se incluye el registro de especies submarinas en las aguas de la Patagonia.
Durante una semana los investigadores realizaron un arduo trabajo en la región, logrando monitorear distintas comunidades bentónicas, es decir, organismos que habitan en ecosistemas acuáticos, en este caso, compuesto por hidrozoos, que son un tipo de medusas, y esponjas. También identificaron especies como la estrella del mar y el lirio de mar.
Ventajas del GPS
Utilizar esta avanzada herramienta en el desarrollo de la investigación, permite tener acceso a aquellas especies que debido a la poca luz presente en el fondo del mar y a la ubicación no se puede llegar con total facilidad. Además, el GPS permite conocer las coordenadas exactas en que se encuentran cada unas de las especies y su variedad.
Actualmente Schories y su equipo trabajan en la isla Rey Jorge, donde permanecerán hasta fines de febrero desarrollando una nueva etapa de registro en los fondos marinos antárticos. Son tres años los destinados para desarrollar la investigación, finalizando este período se espera publicar un libro con la flora del océano del sur austral, que tenga por un lado un fin científico y que a su vez contenga un valor para los turistas que visiten la región.
04/02/11
LA PRENSA AUSTRAL.CL

