El presidente de la República, José Mujica, y el ministro de Defensa Nacional, Luis Rosadilla se manifestaron dispuestos a apoyar los planteos de la Armada Nacional referidos a la necesidad de adecuar el marco legal para poder cumplir las tareas específicas en el dique y astillero de la Base Naval de El Cerro.
El presidente de la República, José Mujica, y el ministro de Defensa Nacional, Luis Rosadilla se manifestaron dispuestos a apoyar los planteos de la Armada Nacional referidos a la necesidad de adecuar el marco legal para poder cumplir las tareas específicas en el dique y astillero de la Base Naval de El Cerro.
Astillero Naval. El gobierno fue receptivo a los planteos de la Armada Nacional.
Mujica, Rosadilla y el subsecretario de Economía y Finanzas, Pedro Buonomo, visitaron ayer la Base Naval de la Armada en El Cerro. Las autoridades fueron recibidas a la hora 10.45 por el comandante en jefe de la Armada, Alberto Caramés y el jefe del Servicio de Construcciones, Reparaciones y Armamento, el capitán de navío, Alejandro Leopold.
Al término de la reunión, el Presidente consultado por el cronista de LA REPUBLICA, afirmó que la estructura jurídica del Astillero Naval era "vetusta y arcaica" y databa de 1916. "Es imprescindible, dijo, dotarla de un nuevo marco jurídico; el actual sirve más como para un quiosco que para un astillero".
Durante la reunión se habló sobre el cuestionamiento del Tribunal de Cuentas a un contrato suscrito entre la Armada Nacional y la empresa Nitromar SA para la construcción de 2 barcazas y 1 remolcador.
A la vez, las jerarquías castrenses plantearon a Mujica y a los integrantes del gabinete que participaron de la reunión, que el desarrollo industrial ya es una "exigencia formidable" y si a ello se le agrega la inexistencia de un "marco legal moderno y adecuado, entonces se hace muy difícil la posibilidad de construir y reparar embarcaciones".
Leopold expresó que ese marco legal debería dejar claro que "no se puede hacer una licitación pública a principio de año para comprar materiales para reparar un buque, o sustituir el equipamiento, porque cada barco es una historia distinta y la capacidad de previsibilidad es mínima. Por ello, se necesita especificar que tiene que estar habilitada la compra directa como lo ha estado durante los 90 años de existencia de la Armada".
Agregó que la actualización de las normas también tiene que dejar en claro que pueden realizarse "subcontratos", y establecer la posibilidad de realizar "asociaciones público-privados o público-público para proyectos o estrategias".
24/03/11
LA REPÚBLICA
