Las declaraciones de los funcionarios son una burla para los actores del sector. Se regodean en un logro que les es ajeno y además hablan de posibilidades de expansión para la pesca, cuando no han conseguido saber qué pasa siquiera en la cuenca del Salado.
Las declaraciones de los funcionarios son una burla para los actores del sector. Se regodean en un logro que les es ajeno y además hablan de posibilidades de expansión para la pesca, cuando no han conseguido saber qué pasa siquiera en la cuenca del Salado.
Políticos los hay de todas clases pero los que más abundan son aquellos que construyen la realidad a partir del discurso y no de los hechos. En este equipo poco original podemos incluir a los funcionarios del Ministerio de Agroindustria. La excelente noticia de la aceptación de la presentación argentina ante las Naciones Unidas sobre la ampliación de nuestra plataforma marítima continental ha sido utilizada por estos funcionarios casi como un logro personal, cuando la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental comenzó su trabajo hace 20 años; y subestimando a los actores del sector y a la población bien informada, hablan de supuestas grandes posibilidades que se abren para el sector pesquero, cuando no han logrado monitorear un solo recurso pesquero desde su llegada.
A través de un comunicado de prensa, el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca Ricardo Negri manifestó que “esta medida fue muy esperada por todos los que trabajamos para asegurar la mejor gestión de los recursos del mar argentino, de las especies migratorias y conocer con mayor profundidad las características y riqueza de todos los argentinos en el mar”.
Sería interesante saber cuál ha sido el aporte del Secretario más allá de reconocer públicamente ante este medio su desconocimiento total sobre la materia. También nos gustaría saber quiénes son los que trabajan por gestionar y conocer con mayor profundidad los recursos. Realmente sería una gran noticia para el sector que se haya conformado un grupo de trabajo idóneo.
“Para la SAGyP y la Subsecretaría de Pesca se amplían las responsabilidades y los desafíos, pero estamos muy contentos porque nuestro objetivo es cuidar y preservar los recursos de las próximas generaciones”, aseguró Negri en el comunicado. El primer desafío que debería plantearse el Secretario podría ser reactivar los buques de investigación del INIDEP porque difícilmente se puedan preservar los recursos no ya de la milla 350 sino más allá de sus narices, a partir de las 12 millas, si no se cuenta con datos de campañas.
En el tren de las 350 millas ninguno quiso quedarse afuera. Hasta el subsecretario de Pesca Tomás Gerpe consideró que tenía algo para decir y lo dijo: “Existe un potencial enorme de recursos porque la superficie que representan las 350 millas, significa dos veces la superficie de la Argentina, donde se pueden explotar hidrocarburos, minerales y los recursos pesqueros o ictícolas que están apoyados sobre el fondo submarino”.
“Actualmente se encuentra operando una unidad de manejo específica de vieiras, por fuera de las 200 millas, por lo tanto entendemos que puede llegar a haber un banco de esa especie”, detalló Gerpe y señaló la posibilidad de que existan “algún tipo de centollas, cangrejos, además de lo que podamos lograr con investigación científica, como langostinos o lenguado”.
¿Para quién habla Gerpe cuando habla de investigación pesquera? Solo puede suponerse que será para aquél que no tiene idea de lo que sucede en la administración pesquera, para el público desprevenido de los grandes medios nacionales, porque de lo contrario no se entiende. Pretender ampliar los horizontes de la investigación a sectores con una profundidad para la cual no están preparados nuestros buques de investigación, cuando no se ha podido evaluar en los últimos años ni siquiera la zona del El Rincón, resulta una burla.
Cuánto más serio y responsable resultaría que estos funcionarios asumieran las graves falencias que existen en la cartera, y también reconocieran que no tienen información científica porque heredaron un problema que no han podido resolver y que la investigación pesquera se va a pique justo ahora, cuando más se necesita fortalecerla. Es una pena que hayan elegido negar la realidad para mostrar su cara en un logro que es de otros y les queda grande.
En los últimos años los únicos que han recolectado información sobre corrientes marinas, sobre el lecho marino o sobre los recursos que se encuentran a grandes profundidades han sido los buques de investigación alemanes, estadounidenses, canadienses y rusos que con autorización del Consejo Federal Pesquero han prospectado nuestra plataforma marítima. Ésa es la realidad de nuestro país, de nuestra industria y del conocimiento que tenemos sobre nuestros recursos. Lejos, muy lejos estamos de saber qué hay en la milla 350. (Por Karina Fernández; Revista Puerto)
31/03/16
