Con una patente bajo el brazo, la empresa mexicana Sexto Sol está a la caza de inversionistas para establecer una planta de generación eléctrica cuya fuente sean las olas del mar.
Con una patente bajo el brazo, la empresa mexicana Sexto Sol está a la caza de inversionistas para establecer una planta de generación eléctrica cuya fuente sean las olas del mar.
Hace 19 años, los hermanos Miguel, Rubén y Francisco Ortega decidieron dejar el fondo de la tierra de la industria minera para zarpar a los mares y aprovechar el oleaje para generar electricidad.
“Una ola es 26 veces más densa que el aire, entonces invertir tiempo en un recurso energético como esto, es un recurso inagotable, sostenible porque son las 24 horas del día los 365 días del año”, comentó Miguel Ortega, director del proyecto.
En 2012, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) auspició una central de energía undimotriz (generada por el movimiento de las olas) con capacidad de generación de 3 megawatts en Baja California, sin embargo, el proyecto no prosperó.
A diferencia de otros intentos fallidos privados y públicos, Ortega explicó que ellos tienen un dispositivo asequible y capaz de soportar las mareas de México.
Según el inventor, los proyectos anteriores erraron porque se ejecutaron con máquinas europeas, diseñadas para el oleaje del Mediterráneo.
En 2010, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) les otorgó a la empresa la patente de su diseño. Desde ese año a la fecha han instalado cinco módulos en las costas del País.
El más actual fue en enero 2016, un prototipo de 600 kilogramos trabajando en Puerto Morelos, Cancún, de 20 a 40 watts de generación.
Según Ortega tienen la facilidad para construir dispositivos con capacidades desde uno a 10 kilowatts en el Mar Caribe y en el Golfo de México, mientras que en el Océano Pacífico las intensidades alcanzarían hasta 300 kilowatts.
El costo por kilowatt generado por estos primeros dispositivos sería de 2.60 pesos con un promedio de vida de 25 años.
Para Sexto Sol el siguiente paso será conseguir los fondos para escalar estos prototipos a la producción industrial en el interior del País, además de promover la difusión para generar políticas públicas a favor de esta tecnología, que al igual que la solar, hidráulica o eólica es limpia.
“Los primeros módulos independientes de captura de olas, tienen que construirse de manera artesanal porque no hay una fábrica en sí.
“Tendrían un costo aproximadamente de 200 mil pesos por kilowatt de capacidad instalada”, calculó.
Las costas de Oaxaca, agregaron los investigadores, tienen un potencial para la generación eléctrica a partir del movimiento de las olas del mar. (Tabasco Hoy – México)
15/04/16.

