Galicia: menos luto en el mar

Galicia: menos luto en el mar

El último decenio deja un descenso de accidentes del 37%.

El último decenio deja un descenso de accidentes del 37%.

O Bahía, 10 muertos. Siempre Casina, 8 víctimas; el Panchito, cinco vidas perdidas; el Cordero, otras tantas…

Son todos sonados naufragios que conmovieron Galicia por su luctuoso desenlace, de funerales y misas conjuntas y muchas familias salpicadas a la vez por la desgracia. El último decenio 2000-2009 está sembrado de ejemplos. Además de los ya citados, todos ellos en aguas de Galicia, podría hablarse también del Hansa, en Gran Sol, donde seis gallegos perdieron la vida; o el Zafir, en aguas del mar Jónico, en el que murieron once gallegos.

No es que el cambio de década haya supuesto un punto final para los naufragios. Pero lo cierto es que, a pesar de que la siniestralidad en la pesca sigue en índices elevados, los accidentes marítimos ocurridos en los dos últimos años no se han caracterizado por un número abultado de víctimas. Las cifras están ahí: de los 27 siniestros ocurridos en el 2010 y que investiga la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos -14 de ellos en aguas gallegas- el máximo de muertos a la vez fue de dos personas. Fueron los dos pescadores deportivos que perdieron la vida en Porto do Son en octubre pasado.

Adela Quinzá-Torroja, directora del Instituto de Seguridade e Saúde Laboral, dependiente de la Consellería de Traballo, corrobora ese descenso del número de víctimas mortales en la pesca, una caída «brutal», a lo largo de la década. Del año 2000 al 2010, el número de accidentes en la pesca se redujo un 37,38% y el índice de incidencia -«que pone en relación los siniestros con el volumen de afiliados»- se redujo un 17,23%. Y en el caso de los percances mortales, se pasó de las 35 víctimas del año 2000 a las 8 del 2009, las mismas que se cobró el ejercicio pasado.

Mayor siniestralidad
Lamentablemente, esa menor mortalidad contrasta con un dato negativo, que es el repunte de la siniestralidad global en el sector pesquero, que destroza una tendencia a la baja que, en diez años, tan solo se rompió en el 2004.

Y, además, esa subida (+4,86% y un índice de incidencia del 7,81%) se produce en un contexto de caída generalizada de la accidentalidad en el trabajo (-8%). «En pesca han subido los accidentes leves y los graves y se han mantenido los mortales», explicó Quinzá-Torroja, que, sin embargo, cree que lo ocurrido este año con respecto al anterior «no es significativo» y lo realmente importante es la tendencia a la baja que se constata tanto en el período 2000-2009, como entre el 2006 y el 2010.

Ahora bien, a la hora de pronunciarse sobre los motivos de ese descenso, la directora del ISSGA no se atreve a dar un diagnóstico tajante. Porque, dice, el mar es un medio muy complejo y en la siniestralidad pesquera, continúa, «confluyen tantas circunstancias: la mala climatología, la estabilidad del barco, la distancia del barco a la costa…».

Las causas
Ahora bien, Quinzá-Torroja sí destaca que también se ha detectado un descenso de las víctimas del mar por ahogamiento. De las ocho muertes del año 2010, dos fueron por ese motivo, cuatro por caídas y golpes o por choques con objetos en movimiento, y, por último, otros dos por infartos u otras patologías traumáticas.

14/02/11
LA VOZ DE GALICIA

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio