Después de cuatro días de trabajo e inspecciones a bordo del “Ocean Breeze”, luego del término de la Operación de Reflotamiento ocurrida el viernes 26 de abril, los informes emanados por la empresa Titan Maritime Ltda. (UK) y supervisado por la Autoridad Marítima, se constató que el casco presentaba severos daños estructurales que afectaban gravemente la condición de flotabilidad, existiendo una elevada probabilidad que los restos se hundieran. Sumado a ello, la inoperatividad de sus sistemas de gobierno generaba un escenario inviable para cualquier desplazamiento hacia un astillero cercano – puerto de Talcahuano – o intento de reparación “in situ”.
Después de cuatro días de trabajo e inspecciones a bordo del “Ocean Breeze”, luego del término de la Operación de Reflotamiento ocurrida el viernes 26 de abril, los informes emanados por la empresa Titan Maritime Ltda. (UK) y supervisado por la Autoridad Marítima, se constató que el casco presentaba severos daños estructurales que afectaban gravemente la condición de flotabilidad, existiendo una elevada probabilidad que los restos se hundieran. Sumado a ello, la inoperatividad de sus sistemas de gobierno generaba un escenario inviable para cualquier desplazamiento hacia un astillero cercano – puerto de Talcahuano – o intento de reparación “in situ”.
Frente al categórico resultado de los informes técnicos de la estructura del “Ocean Breeze”, y habiéndose cumplido con todas las etapas y normas que estipula la reglamentación marítima nacional e internacional, durante la madrugada del día del día sábado 4 de mayo, el resto náufrago fue vertido a 46 millas (aproximadamente 85 km.) de San Antonio, a una profundidad de aproximadamente 2 mil metros.
Por lo anterior, la Autoridad Marítima Nacional dispuso la aplicación del Convenio de Londres de la Organización Marítima Internacional de Naciones Unidas, vigente desde el año 1972 y ratificado por Chile el año 2012, el cual establece las medidas medio ambientales que deben adoptarse previo a la autorización de un vertimiento para la protección de la flora y fauna marina, definiendo un completo informe de todos los elementos que la empresa Titan Maritime (UK) Ltda. debió retirar del resto náufrago antes de su vertimiento para que no causen ningún daño al ecosistema marino.
El “Ocean Breeze” fue trasladado a su punto final por los mismos remolcadores que lo acompañaron desde su reflotamiento, el “Rhea” y “Puelo”.
Finalmente, la Autoridad Marítima mantuvo en el área las medidas de seguridad y los sistemas de vigilancia ambiental necesarios para velar por la salvaguarda de la vida humana en el mar y el medio ambiente marino.
06/05/13
MUNDO MARÍTIMO
