(FNM) Funcionarios filipinos informaron el domingo que ya ha sido removida la última de las secciones principales del barreminas estadounidense que había encallado en enero sobre un arrecife de coral protegido. Ahora se evaluarán los daños ambientales para determinar el monto de la multa que deberá pagar el gobierno de Washington.
(FNM) Funcionarios filipinos informaron el domingo que ya ha sido removida la última de las secciones principales del barreminas estadounidense que había encallado en enero sobre un arrecife de coral protegido. Ahora se evaluarán los daños ambientales para determinar el monto de la multa que deberá pagar el gobierno de Washington.
El sábado 30, una grúa retiró la sección popel (250 toneladas de peso) de la embarcación de la Armada estadounidense, que había encallado accidentalmente el 17 de enero sobre el arrecife. La formación coralina, designada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO –brazo cultural de las Naciones Unidas-, está ubicada en el Parque Nacional Marino Tubbataha en el Mar de Sulu, a unas 400 millas al sudoeste de Manila.
El comodoro Enrico Efren Evangelista, de la guardia costera de Filipinas, dijo que las partes del malogrado buque serán transportadas a una base estadounidense emplazada en Sasebo, Japón, donde se determinará su destino final.

Un grupo de expertos filipinos y estadounidenses comenzarán esta semana una evaluación final de los daños ocasionados al arrecife, que serán pagados por EEUU. Una estimación preliminar indicó que resultaron dañados unos 4.000 metros cuadrados del arrecife de coral.
La superintendente del parque, Angelique Songco, dijo que las nuevas evaluaciones difícilmente difieran de la preliminar, y que la multa sería de alrededor de USD600 por metro cuadrado, lo que implicaría una factura de más de dos millones de dólares.
Songco explicó que el monto de la multa será destinado a un fondo para el mantenimiento del arrecife, para lo cual el grupo de expertos asesorará sobre la mejor forma de rehabilitar las partes dañadas.
Una opción es dejar que el arrecife se recupere naturalmente, lo que podría tomar largo tiempo pero sería menos complicado. Otra alternativa, más rápida y al mismo tiempo más cara y complicada, sería la de efectuarle algunas “reparaciones”.
La remoción de los restos del buque de guerra cierra un embarazoso episodio en el contexto de la reafirmación de la presencia estadounidense en Asia en medio del surgimiento de China. Tanto la Armada como el embajador de los EEUU en Manila, Harry K. Thomas, han pedido disculpas por el accidente y prometieron cooperar con su aliado asiático de tantos años.
“Tal como lo hicimos oportunamente, manifestamos nuestro pesar por este incidente, y los EEUU están preparados para pagar una compensación por el daño ocasionado al arrecife”, dijo el embajador en un comunicado, agregando que está cooperando con las autoridades del gobierno filipino para investigar los hechos.
El gobierno americano está investigando por separado las causas de la varadura del “Guardian”, que navegaba hacia Indonesia después de una escala de reabastecimiento en Subic Bay, una exbase estadounidense ubicada al oeste de Manila. El buque se internó más de tres millas en una zona de navegación no permitida, antes de embestir el arrecife.
Funcionarios filipinos están considerando solicitar a la Organización Marítima Internacional que declare al parque Tubbataha como “área marina particularmente sensible”, lo que permitiría adoptar medidas de protección adicionales para evitar futuros accidentes de navegación.
Por Jim Gómez (Huffingtonpost; Maritime News)
02/04/13
FUNDACIÓN NUESTROMAR

