Unidades de la Armada Argentina y la Marina de Brasil se adiestraron durante cinco días en aguas brasileñas con el objetivo de incrementar el nivel de interoperabilidad en el mar y fomentar la camaradería.
Unidades de la Armada Argentina y la Marina de Brasil se adiestraron durante cinco días en aguas brasileñas con el objetivo de incrementar el nivel de interoperabilidad en el mar y fomentar la camaradería.
El viernes por la mañana, con el arribo de las unidades a la Base Naval Río de Janeiro, Isla Mocangué, finalizó la etapa naval del ejercicio binacional Fraterno XXXIII. Durante cinco días, los buques argentinos y brasileños se adiestraron con el objetivo de incrementar el nivel de interoperabilidad en el mar.
Las unidades que participaron son, por la Armada Argentina, la corbeta ARA “Espora” y el transporte ARA “Bahía San Blas”; mientras que por la Marina de Brasil las fragatas MB “Liberal” y MB “Greenhalgh”. Además se incorporó una aeronave AH-11A y UH-12 para el adiestramiento antiaéreo.
En el ejercicio se conformó un Grupo de Tareas Combinado que estuvo representado por el comandante de la División Destructores de la Armada Argentina, Capitán de Navío Eduardo Traina, y por la Primera División de la Escuadra de la Marina de Brasil, Contralmirante José Augusto Vieira da Cunha de Menezes.
El Capitán Traina explicó: “Hemos alcanzado el nivel de adiestramiento necesario para poder operar en el mar con la Marina de Brasil sin ningún inconveniente. El resultado fue altamente satisfactorio, nos ha ayudado la meteorología, las condiciones de mar y nos ayudó el hecho de que tanto las unidades nuestras como las brasileñas han tenido el nivel de adiestramiento para poder operar sin inconvenientes”.
“Cumplimos con todos los objetivos ya que realizamos aquellas operaciones necesarias para poder mantener la interoperabilidad en el mar durante cinco días. Estos ejercicios contribuyen a fortalecer los lazos de fraternidad y a estrechar vínculos entre las Armadas”, agregó.
Mientras tanto el Contralmirante Vieira da Cunha de Menezes mencionó: “Es un ejercicio que comprende tres propósitos: estrechar lazos de amistad, conocernos mutuamente y cambiar experiencias profesionales. Además del alto nivel del adiestramiento con el que se operó; mediante la cooperación e integración de las dos Marinas”.
Además, agregó: “Es importante operar con Marinas de otro país y principalmente con una Marina hermana y vecina como es la Armada Argentina. Venimos operando hace muchos años sin interrupciones y esto sirve para el conocimiento profesional a nivel individual y grupal; una vez más cumplimos con todos los objetivos”.
Durante cinco días, los buques realizaron una serie de ejercicios antiaéreos, de superficie y antisubmarino que fueron previamente programados a principio de año a fin de adiestrase en el mar de forma integrada.
La hermandad en el mar
Las unidades zarparon el pasado lunes a las 11 de la mañana desde la Base Naval Río de Janeiro, Isla Mocangue para adiestrarse durante cinco días tanto a nivel individual como grupal.
El operativo se desarrolló a 120 millas del sudoeste de Río de Janeiro y durante el primer día del Fraterno las unidades se ejercitaron en rol de lanzamiento y recuperación de aeronaves con un helicóptero AH- 11 A y UH-12, maniobras de pasaje al habla y traspaso de pesos livianos.
Seguidamente, tanto la “Espora” como la “Liberal” se ejercitaron en tiro antiaéreo sobre drone, maniobras tácticas y por la noche, se realizó un tiro nocturno contra bengala. Durante la tarde del miércoles, el transporte ARA “Bahía San Blas” se unió al escenario donde se estaba desarrollando el Fraterno, luego de haber realizado un ejercicio en técnicas combinadas con la Infantería de Marina de ambos países.
El resto de los días se efectuó ejercicio de tránsito bajo amenaza aérea, tránsito con oposición de superficie, prácticas de guerra antisubmarina de búsqueda y ataque, ejercicio de guerra antisubmarina con drone y rol de lanzamiento y recuperación de aeronaves.
Por las noches, las unidades realizaron ejercicios con focos y actividades en el CIC como guerra electrónica, ejercicio de publicaciones, maniobras tácticas simuladas y ejercicio de guerra antiaérea simulado.
A nivel individual, la corbeta “Espora” se adiestró en lucha contra incendio, control de averías, rol de combate y abandono, con el fin de acrecentar el nivel de adiestramiento de la unidad. Al respecto, su comandante, Capitán de Fragata Juan Martín Salaverri, comentó que el personal respondió de manera excelente a lo largo del adiestramiento: “Estoy sumamente conforme porque han respondido excelentemente al adiestramiento y también a todas las tareas de alistamiento de la unidad. El buque respondió bien a todo lo que se le ha exigido y el personal que le da vida al buque estuvo a la altura de las circunstancias”.
Además agregó que es un ejercicio que sin dudas fortalece los lazos de amistad y confraternidad: “Nosotros venimos haciendo el ejercicio Fraterno todos los años; el año pasado lo hicimos en aguas argentinas y este año nos tocó en aguas de Brasil. Cada vez que nos juntamos esos lazos se van afianzando más y vemos que entre las dos Marinas tenemos formas de operar similares”.
En cuanto al balance del adiestramiento explicó: “Para nosotros es sumamente positivo y el hecho de poder realizar ejercicios de manera individual y después juntarnos a hacer este tipo de operaciones con resultados altamente satisfactorio, es muy bueno”.
En tanto, el comandante de la “Liberal”, Capitán de Fragata José Augusto, comentó: “Lo que hicimos fue un entrenamiento muy equilibrado, ejercicios de nivel bajo, medianos y altos. Entre ambas Armadas nosotros nos comprendemos, nos conocemos muy bien y compartimos muchos conceptos que nos permiten hacer las cosas como si estuviéramos con nuestros propios buques”.
“La tripulación de mi buque respondió muy bien porque estamos a mitad de año y nosotros ya estamos en un nivel de entrenamiento donde podemos hacer ejercicios más avanzados. Pusimos en práctica lo que ejercitamos meses anteriores”, sintetizó.
El comandante de la Fragata MB “Greenhalgh”, Capitán de Fragata César Vidal, sostuvo: “Tuve la oportunidad de participar en el Fraterno del año pasado en las aguas argentinas y este año nuevamente pero en las aguas brasileñas. Haciendo un paralelismo, puedo decir que las dos ediciones fueron excelentes en el sentido de que es muy significativo que las Marinas operen en conjunto y que aprovechemos todo el tiempo al máximo”.
El operativo Fraterno XXXIII cumplió con su objetivo de incrementar el adiestramiento en el mar y fue propicio para fomentar los lazos de amistad y confraternidad que existen entre ambas Armadas. Un mismo idioma y un alto grado profesionalismo se reflejó en las aguas brasileñas.(Gaceta Marinera)
30/06/15



