Los fileteros autoconvocados marcharon desde el Puerto hasta el microcentro y tomaron en forma pacífica la sede local del Ministerio de Trabajo. Reclamaron la presencia de su titular Carlos Tomada y "blanquear" a más de 8.000 trabajadores. Antes, en la sede del SOIP, insultaron al intendente Katz y apedrearon el vehículo en el que se retiró.
Los fileteros autoconvocados marcharon desde el Puerto hasta el microcentro y tomaron en forma pacífica la sede local del Ministerio de Trabajo. Reclamaron la presencia de su titular Carlos Tomada y "blanquear" a más de 8.000 trabajadores. Antes, en la sede del SOIP, insultaron al intendente Katz y apedrearon el vehículo en el que se retiró.
Quince trabajadores del pescado del grupo de activistas autoconvocados realizaron antes del mediodía de ayer (16 de noviembre) la toma pacífica de la sede local del Ministerio de Trabajo para reclamar por la registración de 8.000 fileteros que trabajan "en negro" en empresas, que se titulan cooperativas. Allí permanecieron apostados, a la espera de la llegada de los varios centenares de los que marcharon por las calles del Puerto e ingresaron a las distintas plantas para instar a los fileteros a plegarse al paro de actividades que habían decretado en la antevíspera.
La columna de manifestantes arribó, pasado el mediodía, a Santiago del Estero y Luro, y se concentró allí reclamando la presencia del ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, al que se lo esperaba en las primeras horas de la mañana. Pero tanto él como el secretario de Pesca, Gerardo Nieto, anunciaron por medio del intendente Daniel Katz que no se harían presentes en el lugar.
En la sede del Ministerio
En el momento del ingreso al organismo, se hallaba su titular, Miguel Ratto, quien solicitó la nómina de los 500 obreros del pescado que fueron despedidos desde agosto último, a fin de tramitar su reintegro. Como la solicitud incluía los datos de los damnificados por esta situación, el requerimiento fue abucheado por los manifestantes, quienes a su vez, reclamaron la presencia de Ratto, ante la imposibilidad, por el momento, de que lo hiciera Tomada. En tanto el delegado de la cartera laboral decidió decretar asueto y con esto posibilitar que los empleados se retiraran a sus domicilios y así evitar inconvenientes.
Después de los incidentes que tuvieron como principal víctima al intendente Daniel Katz (ver aparte), un centenar de trabajadores, que participaron de la asamblea en la que se trató el tema, salió de la sede del Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado (SOIP) con pancartas, carteles y banderas argentinas, además de bombos y otros elementos de percusión, y comenzaron a marchar por las distintas calles del Puerto.
Casi el 100% de adhesión
Uno de los activistas de la denominada "Asamblea permanente de trabajadores en lucha" explicó que "los trabajadores de 240 empresas adhirieron automáticamente al paro, y no concurrieron a sus lugares de trabajo. Pero como faltaban más de 20 que seguían trabajando las visitamos, logrando que casi el ciento por ciento se plegara a esta medida de fuerza".
Así se logró reunir un grupo de cerca de 500 obreros que iniciaron una marcha por Irala hacia Bermejo, y desde allí por la avenida Juan B. Justo hasta Alem. En todo momento, los manifestantes fueron seguidos a poca distancia por más de una decena de móviles policiales, entre patrulleros camionetas y colectivos de transporte de tropas, a cargo del capitán y abogado Gustavo Salvá.
Al llegar a San Lorenzo, comenzaron a circular por esta calle en sentido contrario al tránsito, por lo que los vehículos que por allí se desplazaban debieron hacerlo por calles laterales, y más aún cuando también comenzaron a desplazarse por allí tanto los móviles policiales como los de algunos medios de prensa.
La columna que ya a esa altura se había reducido considerablemente, siguió su derrotero hasta la intersección de Santiago del Estero, y por esta, hasta llegar a la sede del Ministerio de Trabajo, donde desde hacía más de media hora, había ingresado un grupo de integrantes de los autoconvocados que se adelantó a la caravana y realizó la toma pacífica de la delegación ministerial, por lo que se declaró asueto para todos los empleados que allí se desempeñan, quienes abandonaron sin inconvenientes el edificio, quedando en su interior algunas de las autoridades encabezadas por su titular, el contador Ratto.
Intervención de la Policía Federal
Igualmente, para impedir el ingreso masivo, se formó una columna de quince efectivos de la policía provincial que vieron vedada su posibilidad de intervenir dado que el organismo es de jurisdicción nacional. Por ese motivo, tres efectivos de la Policía Federal llegaron al lugar e ingresaron al edificio con el fin de proteger a quienes todavía se hallaban en su interior y preservar las instalaciones ante un posible atentado.
Empero, no fue necesario, porque los manifestantes, si bien hacían tronar sus bombos y redoblantes, además de arrojar material de pirotecnia y proferir insultos y cantos amenazantes, no pasaron a los hechos, por lo que todo se desarrolló de manera pacífica.
Entre tanto otro grupo de la policía provincial rodeó el edificio de la Municipalidad, ya que se había hecho circular la versión de que los manifestantes intentarían tomar el Departamento Ejecutivo, en consonancia con la agresión sufrida en la mañana por el intendente Katz. Sin embargo, el grupo habría desistido de hacerlo o lo usó como táctica para impedir que un cordón policial les impidiera manifestar frente a la delegación del Ministerio de Trabajo.
Mientras en el exterior los bombos seguían estremeciendo la natural tranquilidad de ese lugar del microcentro, algunos de los que tomaron la delegación salieron al balcón para comunicar las gestiones que desarrollaban en su interior.
Uno de los voceros del grupo, Miguel Villaola expresó que "no nos vamos a ir hasta que tengamos una respuesta. Convocamos al ministro Tomada para que venga a Mar del Plata y nos asegure el blanqueo de 8.000 trabajadores en negro del puerto". Y agregó que "no queremos que nos engañen como pasó con el acta de los 100 días" que fue una tregua establecida para dar solución al problema, aunque la cuestión no pudo, hasta el momento, resolverse.
La Policía tenía la orden de no intervenir y seguirlos de cerca
Quien estuvo a cargo del operativo policial, el capitán y abogado Gustavo Salvá, dio a conocer que "según lo dispuesto por el titular de la Distrital, inspector Cuevas, lo único que hacemos es realizar un seguimiento de la marcha. Estamos al lado de los manifestantes, a fin de evitar desbordes".
Y agregó que "al comenzar con esa movilización, tuvieron algunas actitudes irascibles, pero enseguida logramos disuadirlos para que cedieran en su cometido, y se calmaran los ánimos".
Con respecto al número de efectivos, Salvá declinó revelarlo, pero señaló que "recibimos refuerzos de varias localidades provinciales, entre las que se cuentan La Plata y Bahía Blanca. Los locales, pertenecen a los cuerpos de Infantería y Caballería".
Por ahora no van a desalojarlos
"No vamos a desalojarlos", le dijo a LA CAPITAL una alta fuente de la Justicia Federal que interviene en la toma de la sede del Ministerio de Trabajo de la Nación, delegación Mar del Plata. Así las cosas, por ahora, todo parece indicar que los trabajadores de la pesca se quedarán en el lugar. El delegado Miguel Ratto, hizo una presentación ante la justicia después que 11 trabajadores de la pesca tomaran el edificio. De ahí en más la fiscalía interviniente a cargo del doctor Rodolfo Pradas comenzó a actuar sobre los hechos que tienen como epicentro el local (no intervienen sobre los reclamos de los trabajadores, ni en el plano político o el laboral) y por tal se limitó a establecer una guardia de la Policía Federal para que observe y verifique que los ocupantes se compartan correctamente. "Al ser una toma pacífica, es lo único que podemos hacer", explicaron desde la fiscalía. "Les garantizamos comida, pero también les dijimos que no hay relevos entre ellos. Los que están adentro se quedan y los que están afuera no ingresan", detallaron.
En tanto la policía de la provincia está apostada en la calle para resguardar, sobre todo, a los comercios aledaños a la sede del ministerio. La fiscalía del doctor Mariano Moyano es la que está de turno. "Tenemos jurisdicción en la calle y allí está apostada una guardia de la policía", explicó anoche el fiscal. Además el doctor Moyano aclaró que "el delegado municipal en el Puerto (Norberto Pérez), nos comentó que no hubo lesiones a personas ni daños al vehículo al relatar su versión sobre los sucesos (ver página 6) en la sede del SOIP y que tuvieron al intendente Katz como protagonista".
17/11/07
LA CAPITAL

