Aliados del líder de la CGT se agredieron por el encuadramiento gremial.
Aliados del líder de la CGT se agredieron por el encuadramiento gremial.
Entre la tropa de dirigentes aliados a Hugo Moyano surgió un inesperado cortocircuito por el control de los puertos de Buenos Aires y el encuadramiento gremial de los trabajadores portuarios.
El dirigente moyanista Juan Corvalán, titular de la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA), denunció la semana pasada en el Ministerio de Trabajo que un grupo de trabajadores fue amenazado con armas de fuego en el Puerto de Campana.
Corvalán responsabilizó del “amedrentamiento” a un sector del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) de la seccional Alto y Bajo Paraná, alineados con la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra), que conducen los moyanistas Cayo Ayala y Juan Carlos Schmid.
“No poseen legitimidad jurídica para aludirse como representantes de los estibadores en el Puerto de Campana. No vamos a tolerar avasallamientos. Esta vez no tuvimos que lamentar ni heridos ni muertos, pero fue una actitud cuasimafiosa”, se quejó Corvalán ante funcionarios nacionales.
Desde la Fempinra, le respondieron ayer a las acusaciones de Corvalán. “Fue un problema de encuadramiento gremial, no pasó nada grave. Nuestra federación puede afiliar a través de los gremios federados”, le bajó el tono a la disputa Schmid, uno de los hombres de mayor confianza del líder de la CGT.
El enfrentamiento entre sindicalistas sucedió hace ocho días en el puerto de Campana. Por el episodio, la policía demoró a más de 200 personas, según consignó el sitio www.notitrans.com.ar .
El asado con Moyano
Previo al choque de las patotas en el puerto de Campana, la tensión entre Corvalán y sus colegas quedó al descubierto durante el asado al que Moyano invitó hace 11 días a sus aliados en la terraza de la CGT. Delante de otros dirigentes gremiales, Corvalán se ufanó de su poder. “Hugo, los puertos son tuyos. Podés contar con nosotros”, le garantizó al jefe camionero.
El disciplinado mensaje de Corvalán no les cayó para nada bien a Schmid ni a Ayala ni a Roberto Eduardo Coria, del sindicato de guincheros. Dos días después se desató el escándalo en Campana por el encuadramiento gremial de los portuarios, con agresiones y amenazas con armas de fuego.
“Si no se aplica un freno, los ataques pueden repetirse en los puertos de San Antonio Oeste, Puerto Madryn y San Pedro”, alertó Corvalán. Y agregó: “La violencia fue porque la FEPA y sus sindicatos afiliados tienen la exclusividad en la operatoria laboral de todos los puertos del país”.
Corvalán considera, así, que la Fempinra quiere avanzar sobre su territorio y representar a los trabajadores que le corresponderían a su federación. Schmid rechazó esta versión. La disputa entre los dirigentes gremiales no sería por más de 400 afiliados, según comentaron a LA NACION fuentes de los dos sectores.
Un colaborador de Corvalán afirmó que el Ministerio de Trabajo había avalado sus reclamos y había prometido su intervención. Sin embargo, una fuente de la cartera que dirige el ministro Carlos Tomada no confirmó anoche que haya sido realmente así.
Hugo Moyano evitó hasta el momento involucrarse directamente en la disputa de los sindicatos portuarios, aunque bajó una orden: quiere a sus seguidores más unidos que nunca para una eventual elección de autoridades en la CGT, en junio próximo. El jefe de los camioneros no quiere que los conflictos internos de su tropa alteren sus planes para intentar continuar al frente de la central obrera.
Protagonistas
JUAN CORVALÁN
Federación de Estibadores Portuarios
Denunció amenazas de una patota sindical vinculada con la Fempinra, de Cayo Ayala y Juan Carlos Schmid.
HUGO MOYANO
Secretario General de la CGT
El jefe camionero cuenta con los gremios portuarios como aliados. No se involucró aún en la disputa.
JUAN CARLOS SCHMID
Secretario adjunto de la Fempinra
Reconoció que el problema con Corvalán es por el encuadramiento gremial de los portuarios.
Por Nicolas Balinotti
14/02/12
LA NACION
