Fue la principal conclusión que del foro de la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas de Santa Fe.
Fue la principal conclusión que del foro de la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas de Santa Fe.
Las ineficiencias en la cadena de suministros conforman uno de los impuestos más caros de la economía de un país.
Conceptos como éste se escucharon la semana última, durante el foro organizado por la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas (Capym), integrada en su mayoría por las terminales y exportadores graneleros y aceiteros, de químicos, fertilizantes y combustibles que se extienden a lo largo de 60 kilómetros en la provincia de Santa Fe.
Gustavo Nardelli, presidente de la cámara, destacó que un puerto no es sólo un vector productivo, sino una herramienta de desarrollo: "Los derechos de exportación aportados son recursos derramados a la sociedad para el mantenimiento de infraestructura o aplicaciones de fondos para sectores desprotegidos", apuntó.
Para valorizar el aporte de los puertos a las economías e indicar aspectos de mejora de las terminales para reducir costos y tiempos operativos, el foro invitó, entre otros, a Franc Pigna, director de Aegir Port Property Advisers (recién llegado de Buenos Aires, luego de disertar en TOC Americas); a Daniel Paz, de Logsis Paragontech, que depende de Paragon Tecnología, de Brasil, empresa que envió a su director, Luiz Francese.
"El rol de los puertos cambió dramáticamente. Ustedes tienen 60 kilómetros de puertos pero nadie lo ve desde 20.000 metros de altura, desde lo estratégico, para promover un activo interesante logístico en la argentina", destacó Pigna, que abogó por la regionalización de los puertos. Para Pigna, las autoridades portuarias, que antes operaban los puertos, hoy deben convertirse en "administradores de bienes" porque uno de los activos más importantes y estratégicos que tienen los puertos es, justamente, la propiedad. "Debe manejarse como dueño de un centro comercial, y buscar los alquileres más altos posibles", indicó.
Al concentrarse en la propiedad, Pigna dejó entrever que en ella reside la oportunidad para invertir: "Son en mi opinión la inversión más interesante. En el mundo se contabilizan fondos [como los de pensión] por US$ 72.000 millones que están disponibles. La utilidad en los países emergentes es un 5% más alta que en un país desarrollado y el riesgo es menor porque los inquilinos son financieramente poderosos", manifestó.
Se refería, en este caso, a AGD, Louis Dreyfus, Cargill, Nidera y Mosaic, entre otras multinacionales con puertos propios.
Pigna relató que los desafíos son grandes: reducir el uso de camiones y aumentar el de ferrocarriles y desarrollar la infraestructura para conectar los trenes con las terminales portuarias.
"La inversión en infraestructura y en capacidad no es garantía para aumentar las tarifas, pero no invertir garantiza que las tarifas se van a caer", propuso, no sin antes pedir que las autoridades de los puertos "se metan en las cadenas de suministro, e influyan en ellas para mejorar la competitividad de los puertos".
Matemática pura
A propósito de este último punto, afortunadamente, no hay excusa para inversiones apresuradas o ciegas. "Las herramientas matemáticas y un software permiten diseñar y optimizar las instalaciones portuarias", señaló Daniel Paz.
Proyecciones en almacenamiento y movimiento de graneles (minerales, cereales y líquidos); uso de capacidades; restricciones de espacio en contenedores; modelos de navegación en acceso a puertos por canales como la hidrovía o el Canal de Panamá…
Todo es simulable en una computadora, desde operaciones de carga hasta congestionamiento de camiones; desde rotaciones de silos y tanques, hasta usos múltiples de equipos de muelle. "Sirve para ponderar los riesgos de inversión y evaluar si son necesarias y cuál dará el mejor retorno", detalló.
Paragon trabajó en la expansión del Canal de Panamá. Toda decisión pasó antes por el software "Ponemos a un puerto en la PC, y ejecutamos un año de operación en seis minutos", resumió Francese.
¿Es posible una simulación para ver el déficit de infraestructura logística argentina si la producción agrícola fuera un 50% más?, fue una pregunta del auditorio. "Si, es un proyecto grande, pero posible", respondió Paz.
17/11/09
LA NACION
