Buenos desembarques en pleno invierno.
Buenos desembarques en pleno invierno.
Antes de que dé comienzo la temporada, ya se advierte una buena disponibilidad de anchoíta. En julio, se capturaron más de 2100 toneladas. Hay mejores condiciones para ingresar a la Unión Europea, pero advierten que el negocio se ve amenazado por el aumento de costos.
Los desembarques de anchoíta están arrojando cifras poco habituales para este época del año. Sólo durante julio la flota artesanal y la costera ya capturaron 2150 toneladas de esa especie, adelantándose al inicio de la temporada, que generalmente arranca hacia fines de agosto. Según le explicó ayer a LA CAPITAL el presidente de la Asociación de Embarcaciones Costeras, Mariano Retrivi, se están encontrando ejemplares "de buen tamaño", lo que está motivando a los armadores a salir en su búsqueda en pleno invierno.
En lo que va de 2008 ya fueron capturadas 2420 toneladas, lo que representa un número poco común. El año pasado, por ejemplo para este época los desembarques habían sido de 968 toneladas y, en 2006, de 1344.
Pero a pesar de que ahora esté habiendo buenas capturas, la anchoíta que se está trayendo a tierra posee todavía un alto contenido graso.
Recién en septiembre los ejemplares tendrán una calidad óptima para que los saladeros los puedan procesar.
"A pesar de que en este momento los saladeros no están comprando mucha cantidad, la anchoíta funciona como una alternativa para la flota costera y el hecho de que ya hayan aparecido ejemplares de buen tamaño genera muy buenas expectativas para cuando llegue la temporada", señaló Retrivi.
Como los establecimientos dedicados al procesamiento de esta especie aún no ejercen una gran demanda, el precio se mantiene casi al mismo nivel que el año pasado.
Pero existe la expectativa de que la situación del mercado mejore. El valor que adquiera la especie en los próximos meses dependerá, en gran medida de lo que suceda en la Unión Europea, donde la anchoa del Cantábrico, el Atlántico y el Mediterráneo prácticamente desapareció.
Marruecos actúa como el principal proveedor de Europa y, en segundo lugar, se ubica Argentina. "Si Marruecos no inunda el mercado antes que nosotros, se daría una buena oportunidad para la Argentina", señaló Retrivi.
En las últimas semanas, desde la Unión Europea hubo una buena noticia para los pescadores e industriales dedicados a la salazón y la conserva. Después de mucho tiempo, la UE modificó el límite máximo permitido de cadmio en anchoíta, que de 0,1 mg por kilogramo pasó a 0,3 mg. El cadmio es un metal que suele estar presente en esta especie y el hecho de que se haya permitido ampliar su tolerancia favorecería las exportaciones locales.
"La modificación del límite de cadmio ayuda porque el tope existente era irrisorio y funcionaba como una barrera para arancelaria que perjudicaba a nuestro país, que hizo muchas gestiones para que esto se lograra", señaló Retrivi.
De este modo, casi todas las condiciones están dadas para que la anchoíta funcione como un buen negocio.
Pero según los armadores, a pesar de que haya abundante cantidad de ejemplares en el mar y de que el escenario para exportar haya mejorado, toda la flota viene experimentando durante los últimos meses un sostenido aumento de costos. "Desde noviembre venimos advirtiendo que el precio del combustible crece sin parar y eso nos está perjudicando mucho, sobre todo a la pesca costera, que opera durante las 24 horas", sostuvo Retrivi.
Según el presidente de la Asociación, el gasoil ya consume "el 50% de la ganancia de un barco".
Preocupa el fuerte incremento del combustible para la pesca
La industria pesquera local experimenta cada vez más el impacto del incremento en el costo del combustible.
El constante aumento en el precio del gasoil fue definido como un "problema gravísimo" por parte del presidente de la Asociación de Embarcaciones Costeras, Mariano Retrivi, quien opinó que la pesca debería iniciar acciones para tratar de hacerle frente a esta situación, solicitándole algún tipo de ayuda al Estado nacional. "Desde el mes de noviembre venimos advirtiendo que el precio del gasoil crece y tiene una incidencia cada vez más fuerte en la actividad. Estamos pagando el litro a $2,70 y eso no lo resiste ningún barco; mucho menos los costeros que deben operar durante las 24 horas", explicó. La preocupación por este tema crece a la vez que lo hacen los precios de otros insumos necesarios para cualquier embarcación. Según Retrivi, en estos momentos existen buques parados, debido a que sus propietarios "no están dispuestos a hacer una aventura a pérdida".
El problema también fue advertido esta semana por el presidente del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA), Oscar Fortunato. Según explicó, el sector atraviesa en la actualidad por una crisis estructural, originada en los bajos precios internacionales de algunas especies y el fuerte aumento de los costos internos, entre los cuales, mencionó como uno de los más importantes al combustible. Retrivi recordó que para empeorar las cosas, la industria pesquera paga desde hace años una tasa sobre el gasoil que no le corresponde aportar debido a que tiene como destino, financiar obras viales. Si bien el Estado nacional reconoció que la pesca no debe abonar ese monto adicional, no eximió a la actividad sino que creó un sistema de reintegros sumamente complejo. "Esa tasa nos encarece el precio del gasoil y nos obliga a hacer un trámite muy engorroso para que nos devuelvan el dinero, cuya respuesta tarda muchísimos meses", señaló.
Quejas en el mundo
A nivel internacional, la situación de la pesca es también compleja debido a la fuerte escalada en el precio del combustible. En España, los pescadores de cuatro puertos se declararon en huelga esta semana para exigir que el Estado los auxilie. Pescadores franceses y japoneses también iniciaron acciones de protesta en los últimos días, reclamando subsidios de parte de los gobiernos de sus respectivos países.
01/08/08
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA
