Estudio insta a mejorar la administración pesquera mundial

Estudio insta a mejorar la administración pesquera mundial

La producción global de pescado alcanzó un récord histórico, según una investigación realizada por Nourishing the Planet (Nutriendo el Planeta) para la publicación Vital Signs Online del Instituto Worldwatch.

La producción global de pescado alcanzó un récord histórico, según una investigación realizada por Nourishing the Planet (Nutriendo el Planeta) para la publicación Vital Signs Online del Instituto Worldwatch.

La producción de la acuicultura, que antes representaba una contribución mínima a la captura total de pescado, aumentó 50 veces entre la década de 1950 y 2008 y ahora contribuye con cerca de la mitad del pescado que se produce en todo el mundo.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se calcula que el 53% de las pesquerías están totalmente explotadas –con capturas en los niveles máximos sustentables-, sin lugar para expandir la producción. El crecimiento de la población y la mayor demanda de proteína en la dieta ejercen cada vez más presión sobre los stocks agotados y los ecosistemas en peligro.

Los enfoques pesqueros se concentraron mayormente en la rentabilidad a largo plazo y en aumentar la producción. El análisis de Worldwatch concluye que se deben cambiar las prácticas hacia estrategias más sustentables para satisfacer la demanda y respaldar las comunidades pesqueras.

El aumento del cultivo de grandes depredadores, como el salmón y el atún, provocó la sobrepesca de los peces de presa, entre los que se encuentran la anchoveta y el arenque, que suelen utilizarse para producir harina de pescado. En general, se necesitan tres kilogramos de pienso para producir un kilo de salmón. La disminución de las especies de presa pone en peligro toda la cadena alimentaria y ejerce mayor presión sobre los stocks de depredadores grandes.

“Aun cuando dependemos más del pescado cultivado, una creciente escasez de pescado para pienso podría hacer peligrar la expansión de la industria en el futuro”, explica Brian Halweil, investigador principal de Worldwatch y director de proyecto del proyecto Nutriendo el Planeta del Instituto, una evaluación de dos años sobre las innovaciones agrícolas.

Esto podría perjudicar a las economías de los países en desarrollo, que albergan casi el 60% de los pescadores del mundo, clasificados como pescadores de pequeña escala o de subsistencia. En África, se calcula que 100 millones de personas dependen del pescado de las aguas interiores, como los lagos y los ríos, como fuente de ingresos, de proteínas y de los micronutrientes tan necesarios como la vitamina A, el calcio, el hierro y el zinc.

Sin embargo, los pescadores de toda África occidental declinaron en un 50% en los últimos 30 años, debido a la gran presión ejercida por las flotas industriales.

Las pesquerías también brindan importantes servicios a los ecosistemas, como el depósito y reciclado de nutrientes y la absorción de sustancias contaminantes.

“Los acuicultores y la industria alimentaria deberán establecer la restauración ecológica como un objetivo para satisfacer la demanda creciente de pescado”, afirma Danielle Nierenberg, directora del proyecto de Nutriendo el Planeta.

Ya se están llevando a cabo negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC) para establecer normas nuevas sobre los subsidios pesqueros que eliminarían las políticas injustas y destructivas para el medioambiente y asegurarían la equidad y la abundancia de recursos para todos los pescadores. Pero la administración verticalista de las pesquerías limitó el éxito en el pasado.

Por otra parte, las pesquerías coadministradas por autoridades locales y pescadores surgieron como una solución prometedora para recuperar los stocks de peces agotados.

En 2007, un grupo de recolectoras de ostras de Gambia formó la Asociación de Mujeres Recolectoras de Ostras TRY. Acordaron de manera colectiva cerrar durante un año completo un tributario en los territorios donde cosechaban el molusco y acortar la temporada en dos meses. Estas prácticas pueden parecer difíciles de llevar a cabo a corto plazo, pero tienen su compensación con el tiempo, dado que garantizan los ingresos y la nutrición de sus comunidades.

El proyecto Nutriendo el Planeta de Worldwatch viajó a 25 países de toda el África subsahariana, con una luz de esperanza para las comunidades que sirven como modelo para un futuro más sustentable. El proyecto aporta innovaciones en materia de agricultura que pueden ayudar a paliar el hambre y la pobreza, y que, al mismo tiempo, pueden proteger el medioambiente. Dichas innovaciones se explican en el informe titulado State of the World 2011: Innovations that Nourish the Planet (Estado del Mundo 2011: Innovaciones que nutren el planeta).

23/05/11
FIS.COM

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio