A las cuatro de la tarde de este día, en aguas de caleta La Misión, se produce el naufragio del buque Piedrabuena, tras chocar contra una roca.
A las cuatro de la tarde de este día, en aguas de caleta La Misión, se produce el naufragio del buque Piedrabuena, tras chocar contra una roca.
Sus 46 tripulantes pudieron abandonar la nave. Estaba comandada por el teniente de navío Máximo Koch, que fue relevado de culpa en el sumario que se llevó a cabo, que consideró que fue un hecho fortuito, que no afectó su buen nombre y honor, y que quedó en claro que fue el último en abandonar el buque.
El barco se encontraba afectado al servicio de la Gobernación de Tierra del Fuego y realizaba viajes entre Ushuaia y distintos puertos de las islas transportando pasajeros, carne, presos y caudales para bancos fueguinos y de Río Gallegos. Había efectuado este año el relevamiento hidrográfico de Remolinos y la isla Gable.
Se trataba de la ex cañonera Paraná, que fue refaccionada en 1900, convertida en transporte y rebautizada en homenaje del comandante Luis Piedra Buena, pero en la denominación se cometió el error de unir ambos apellidos en una sola palabra. Sus dimensiones eran de 13,50 metros de eslora, 7,62 de manga, un calado medio de 3,58 metros y un tonelaje de 550. Poseía una caldera de 475 HP accionada a carbón. Su capacidad de carga era de 90 toneladas.
El Piedrabuena sufrió varios naufragios, el primero fue el 27 de julio de 1907, en el paso de Breknock, fue arrojada sobre unas piedras en la isla London. La tripulación se salvó y el buque Azopardo actuó en su salvamento. Es reflotado y reparado en la zona, remolcado a Punta Arenas y luego a Puerto Belgrano.
Al año siguiente se produjo un segundo naufragio, en viaje a la isla de Año Nuevo. El 30 de noviembre, frente a Punta Loyola fue sorprendido por un violento temporal que lo tiró sobre la costa y encalló. Lo socorrió el buque Tehuelche, cuya tripulación logró reflotarlo. Reparado en 1909, quedó al servicio de la Gobernación de Tierra del Fuego, empleado en constantes viajes y salvatajes.
Un decreto de 1922 ordenó su descargo de las listas de buques de la Armada, se licitó su extracción del lugar del hundimiento y sus restos sirvieron de chatarra y leña.
26/04/11
EL DIARIO DEL FIN DEL MUNDO
