El criadero de truchas Isla Pavón ubicado en la localidad de Comandante Piedrabuena se ha convertido por su magnitud en el emprendimiento productivo más ambicioso que posee la provincia, donde se producen 3 millones de alevinos al año que luego son destinados a la siembra y posterior engorde natural en lagos y lagunas de Santa Cruz.
El criadero de truchas Isla Pavón ubicado en la localidad de Comandante Piedrabuena se ha convertido por su magnitud en el emprendimiento productivo más ambicioso que posee la provincia, donde se producen 3 millones de alevinos al año que luego son destinados a la siembra y posterior engorde natural en lagos y lagunas de Santa Cruz.
Puerto Deseado, (C).- Enclavado en la isla más importante del Río Santa Cruz a pocos kilómetros de la ruta 3, la estación de piscicultura, en contraste con otros criaderos menores, tiene las puertas abiertas al viajero que quiera realizar una visita por el lugar; allí se encontrará con un amplio sector dedicado a la incubación de alevines y con modernas instalaciones provistas de bombas que permiten el aprovechamiento del agua natural del río y la disposición de amplios piletones que albergan a ejemplares reproductores de hasta 5 años.
"Este es un lugar de puertas abiertas porque interesa que la gente conozca cómo se trabaja con las truchas arco iris, y estamos orgulloso de recibir al mes cientos de visitas entre ellos muchos chicos de las distintas escuelas de la provincia", detalló Rubén Hudson.
Hudson, responsable de la estación desde que la empresa Harengus tomó la concesión en el 2001, comentó a Crónica que actualmente uno de los grandes desafíos que tiene es la certificación de truchas para su posterior exportación. "Hemos cumplido metas que nos propusimos; a partir del año pasado comenzamos a vender alevinos a otros criaderos, también hace años que estamos con la siembra de lagos y lagunas que cada vez son más y que este año tuvimos un buen número en cuanto a cosecha para abastecer el mercado interno; y ahora el desafío más grande está en la certificación para que nuestras truchas puedan exportarse", señaló, acotando que para que eso suceda se necesita que más lagunas y lagos puedan ser sembrados.
La siembra de alevines en lagos y lagunas de Santa Cruz tiene sus complicaciones ya que hay espejos de agua que se encuentran en lugares donde no hay caminos ni senderos. "Es cierto que la siembra es dificultosa y muchas veces se llega a acaballo a esos lugares, pero lo que resulta en muchos casos imposible es la cosecha, por lo que sería importante que desde la provincia se propiciara una política de apoyo a esta actividad ayudando con alguna máquina a realizar senderos", abogó.
Trucha Steelhead
Un lote de truchas de carácter tiene su lugar en el criadero; se tata de la feroz Steelhead (cabeza de acero), un ejemplar que fue introducido en el Río Santa Cruz hace muchos años y que representa un potencial enorme para el turismo internacional de la localidad, puesto que todos los años llegan pescadores de todos los lugares del mundo para intentar capturarla, tarea que demanda su tiempo ya que la Steelhead es un salmónido que ofrece una feroz resistencia.
Hudson indicó que junto a un grupo de chicos de los colegios de la zona se depositan en el río ejemplares de esa especie. "Es una actividad que la fomentamos en la estación y que ayuda a que los chicos tomen conciencia del cuidado de los recursos que se encuentran en el río, y la verdad que es una experiencia muy gratificante", sostuvo finalmente.
04/08/08
CRÓNICA – COMODORO RIVADAVIA

