Las autoridades portuarias dieron ayer un importante paso para liberarse de la pesada losa que a menudo representan los buques incautados por narcotráfico o blanqueo de capitales, de tal forma que, en virtud del convenio firmado en Madrid, podrán asumir la enajenación de estas embarcaciones antes de sentencia firme.
Las autoridades portuarias dieron ayer un importante paso para liberarse de la pesada losa que a menudo representan los buques incautados por narcotráfico o blanqueo de capitales, de tal forma que, en virtud del convenio firmado en Madrid, podrán asumir la enajenación de estas embarcaciones antes de sentencia firme.
Tal y como expuso la ministra de Fomento, Ana Pastor, estos buques inmersos en procesos judiciales por narcotráfico o blanqueo de capitales han venido siendo históricamente en los puertos un serio problema económico, por el impago de las tasas; operativo, por ocupar espacio en los muelles; y de seguridad, al representar un peligro por su deterioro y no contar ni con capitán ni consignatario, redundando en riesgos de tráfico y explotación.
Por otro lado, según destacó el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, la tardanza para estos procesos de una sentencia firme ha generado históricamente que estos buques terminen deteriorándose gravemente y derivando en inservibles, sin que en el momento de su enajenación se pueda lograr unos ingresos que ayuden a compensar los delitos en los que hayan intervenido.
Para lograr una fórmula que dé solución a esta problemática, Consejo General del Poder Judicial, Ministerio de Justicia, Fiscalía General del Estado, Ministerio de Fomento y Puertos del Estado firmaron ayer un convenio por el cual, a instancias del juez instructor y como desarrollo de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, se podrá proceder a la enajenación de buques y embarcaciones aprehendidos en procesos de narcotráfico y blanqueo antes de sentencia firme, de tal forma que las autoridades portuarias jugarán un papel “fundamental”, según destacó el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, al ser las entidades designadas para acometer el proceso de enajenación e integrarse a través de ellas en las arcas públicas el dinero recaudado.
“No sólo no se va a generar un incremento del gasto público, sino todo lo contrario”, subrayó Pastor.
Por Miguel Jiménez
21/11/13
DIARIO DEL PUERTO

