La Armada «recibirá con sentido positivo» las distintas opciones que den al portaaviones una función museística o de reclamo turístico y lo salven del desguace.
La Armada «recibirá con sentido positivo» las distintas opciones que den al portaaviones una función museística o de reclamo turístico y lo salven del desguace.
El Ministerio de Defensa ha descartado salvar el portaaviones «Príncipe de Asturias» del desguace, después de que fuera dado de baja definitivamente el pasado 13 de diciembre, si bien ha dicho estar abierto a estudiar alternativas que se puedan plantear desde la iniciativa privada.
Así lo ha indicado el secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, al ser preguntado en un desayuno informativo en Madrid sobre la iniciativa impulsada por dos senadores del PP y el PSOE y suscrito por representantes de la sociedad civil para evitar la venta al peso de chatarra del buque y buscar algún tipo de «función museística» y de «reclamo turístico».
Cinco instituciones -alcaldías de Ferrol, Cartagena, Alicante y Málaga y la Diputación de Castellón- han recogido con interés la iniciativa de PP y PSOE. En el texto presentado por Manuel Altava Lavall y Emilio Álvarez Villazán se destaca el valor simbólico que el portaaviones tuvo para la Transición española. Proponen que el buque pueda asumir funciones museísticas en algún puerto de España o ejercer de reclamo turístico para albergar «múltiples tipos de actividades en la que podría participar un gran público».
En respuesta a este manifiesto, Argüelles ha afirmado que «las cosas se están haciendo bien desde el principio» por parte del Ejecutivo porque la propia Armada ha reconocido que el que fuera su buque insignia es «un barco que ha llegado al final de su vida operativa útil».
«Con el máximo respeto a lo que representa un buque que ha sido tan emblemático en nuestra Armada, estamos procediendo ordenadamente al final de su vida, que inevitablemente tiene que ser el que se está haciendo, que es su desmilitarización y finalmente, si no hay otra alternativa, su desguace», ha remarcado.
Argüelles ha hecho hincapié en que si se ponen en marcha «iniciativas privadas» que puedan ofrecer «alternativas» al desguace del portaaviones, «la Armada las recibirá con sentido positivo» para proceder a estudiarlas. La Armada se ha visto obligada a dar de baja el portaaviones porque, tras 25 años de servicio, requería una renovación urgente cuyo coste podía ascender hasta los 150 millones de euros. Dado que este tipo de buques no suelen tener una vida superior a los 30 años, la operación resultaba demasiado costosa como para mantener el barco sólo unos años más. (ABC – España)
14/05/14

