La firma del contrato de construcción de dos buques en Navantia Ferrol para la Marina de Australia fue acogida con gran satisfacción en la urbe naval, cuya economía continúa dependiendo en gran medida de la marcha de los astilleros de la ría.
La firma del contrato de construcción de dos buques en Navantia Ferrol para la Marina de Australia fue acogida con gran satisfacción en la urbe naval, cuya economía continúa dependiendo en gran medida de la marcha de los astilleros de la ría.
Después de unos años marcados por la falta de ocupación en las plantas locales y de llegada de pedidos con cuentagotas y sin que saturen todas las capacidades de las factorías públicas, los trabajadores insistieron en la buena noticia que supone el pedido para la compañía. «Estamos encantados con que se despeje la carga de trabajo. Es un contrato del sector militar, en el que estamos especializados, adecuados a nuestras capacidades y con una ocupación alta tanto para la plantilla directa como para la auxiliar», afirmó Luis García, secretario del comité de empresa de Navantia Ferrol.
José Matesanz, responsable del sector naval a nivel nacional en la Federación de Industria de CC.OO., también se manifestó en sentido similar, subrayando el trabajo realizado tanto por los trabajadores del astillero, como por los que están desplazados en Australia participando en los distintos contratos encargados a la empresa pública y también el personal ejecutivo de Navantia que, en los últimos años, ha estado participando en el concurso. «Es muy importante no solo para los 2.300 trabajadores de Navantia en la ría, sino para mucha gente que hoy no tiene trabajo», subrayó.
Debido a que la noticia fue divulgada por autoridades australianas y la compañía pública aún no lo ha comunicado oficialmente, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, quiso apelar a la prudencia, aunque preguntado por el encargo, afirmó que supone «un cambio radical para o futuro de Navantia en Ferrol» y «marca un antes e un despois na situación laboral».
El alcalde de Ferrol, Jorge Suárez, también afirmó que se trata «dunha boa noticia para Ferrol, que pode marcar un punto de inflexión» en la industria naval, aunque criticó la gestión del presidente de la compañía y su política de subcontratación.
Cristóbal Dobarro, presidente de la Confederación de Empresarios de Ferrolterra, Eume y Ortegal, sostiene que el cierre del encargo es «el primer escalón en la consolidación del proceso de recuperación de nuestras factorías navales» y manifestó su convencimiento de que tras esta obra vendrán otras más para recuperar el empleo en la comarca. (Por Beatriz Couce; La Voz de Galicia)
10/05/16
