Ernesto Godelman, Presidente de CEDEPESCA: “No se sale sólo con medidas de manejo”

Critica el manejo sobre la merluza y sostiene que se actúa siempre tarde, a la espera de un milagro que nunca llegó. Anuncia el plan que la ONG tiene para retirar barcos del caladero, cuyo costo no supera los 200 millones de dólares, y busca soluciones prácticas en vez de discusiones inútiles, como que bajen los congeladores al sur del 48ºS.

Critica el manejo sobre la merluza y sostiene que se actúa siempre tarde, a la espera de un milagro que nunca llegó. Anuncia el plan que la ONG tiene para retirar barcos del caladero, cuyo costo no supera los 200 millones de dólares, y busca soluciones prácticas en vez de discusiones inútiles, como que bajen los congeladores al sur del 48ºS.

El Centro Desarrollo y Pesca Sustentable (CeDePesca) es tal vez la ONG más reconocida vinculada a la actividad pesquera. En estos 10 años que acompaña el desarrollo de las distintas pesquerías, le pueden haber faltado muchas cosas, pero nunca trabajo. Ernesto Godelman, el presidente de la entidad, es el encargado de analizar la situación de la merluza, el mayor de sus desvelos.

– ¿Qué piensan de la realidad del recurso?

– Es una visión compartida, no hay grandes discrepancias en el sector con respecto a la situación. El recurso muestra toda clase de síntomas preocupantes, desde el punto de vista de la abundancia, de la estructura poblacional, de los últimos reclutamientos. Hoy por hoy no hay por donde ser optimista, a menos que desde la gestión de la actividad se adopten medidas drásticas para poder recuperar el recurso.

– ¿La crisis del ´97 fue mayor que la de ahora?

– Era más conflictiva porque fue la primera vez que el mundo pesquero tomó nota que podía haber un colapso. En estos 10 años se asumió la idea de que el recurso es finito. Es como que esta crisis no encuentra al sector sorprendido.

– ¿Tendrá que ver con que ahora hay más diversificación?

– Es muy posible que eso también contribuya. Desde aquella época hubo actores que se diversificaron, ahora se pesca más anchoíta y caballa, cuando la flota fresquera de altura no la pescaba tanto. Otros volcaron su esfuerzo a la pesquería de langostino, a la de calamar, a la merluza de cola. Los actores siguieron presionando para obtener la mayor tajada de merluza, pero pusieron la mira en otras especies.

– ¿La situación de la merluza es peor ahora que en aquellos años?

– Ahora, y así lo dicen los informes del INIDEP, la biomasa reproductiva está mucho más castigada. En aquel año la BR estaba arriba de 400 mil toneladas. Ahora está arañando las 300 mil. En realidad lo que estamos viendo es sobrepesca, no hay ninguna política de recuperación real. Estamos viviendo sobrepesca desde los últimos 6 años. No hay ningún plan de recuperación, ni a 5, 10 ni a 70 años. Tenemos una progresiva reducción de la biomasa total y de la biomasa reproductiva.

La última resolución, 65/07, se hizo en base a un informe del año anterior. Podría otorgarse una captura de manera precautoria hasta que lleguen las recomendaciones del INIDEP y después se reasignan. Pero el informe llegó en agosto y lo taparon. Esta medida de 207 mil toneladas, al sur, debería haberse tomado el año pasado. Y era el escenario más optimista de todos, asumiendo que los reclutamientos serían mayores de lo que finalmente fueron. La hipótesis más optimista no se confirmó y sin embargo no se recalculó la CMP. El año pasado realmente se debería haber pescado menos de 180 mil toneladas y se terminó pescando 270 mil, al menos el desembarque declarado. Así no hay recuperación posible.

Este año estamos adoptando las 207 mil que ya el año pasado eran un exceso. Este año el reclutamiento también fue malo, no hay señales positivas y probablemente las hipótesis más válidas podrían ser menores de 180 mil toneladas, aunque hay que esperar el informe. Se termina pescando cada fin de año un volumen mayor a la biomasa reproductiva de principios de año. Es muy grave. Acá lo que uno ve es que el área Pesca quizás quiera hacer las cosas bien…

– Se esmeran por demostrar lo contrario.

– Indudablemente se han manejado de una forma muy aislada y este problema requiere una solución integral, no sólo de la Subsecretaría de Pesca. Es necesario un fuerte recorte en la captura y eso no se puede hacer sino llega acompañado de medidas socioeconómicas sólidas. No hace falta tanta plata. Estamos haciendo algunos cálculos y a todo trapo, incluyendo mejoras de los reintegros, bajas en las retenciones, apoyos financieros para inversión, aportes del Estado para retirar flota del caladero, jubilaciones anticipadas, reentrenamientos, retiros voluntarios. Todo no puede salir más de 200 millones de dólares, que no es una cifra exorbitante si se compara con los 1.300 millones que se gastan por año para subsidiar los precios internos de los productos agrícolas exportables.

La pesca aporta 40 millones de dólares en materia de retenciones, 30 millones en impuesto a las ganancias. Solo con esto el costo fiscal se recupera en 3 años, con la ventaja de recuperar el recurso, ampliar el espacio productivo, consolidar un sector económico. Pensemos nada más lo que impacta en el consumo, solo los trabajadores de la pesca de Mar del Plata ganan y gastan alrededor de 30 millones de pesos por año en la ciudad.

No hablamos de cifras exorbitantes y se podría implementar mediante un plan de emergencia de 5 años, y un plan estructural definitivo. Estamos elaborando las propuestas. Vamos a pedir audiencias con todos los funcionarios porque entendemos que no hay salida sólo con decisiones de manejo.

– ¿Hay empresarios que están dispuestos a retirar los barcos, si el Estado se los compra. El tema es a qué precio, al que dicen ellos o al que los ingresaron al país, a un precio irrisorio, para evadir impuestos?

– Tiene que ser al precio remanente del bien, sin que ello implique la pérdida de los derechos históricos. Lo justo es que haya una tasación pública. Es un tema clave, acá hay que incorporar la transparencia. Hay que incentivar la salida de buques, posibilitando al mismo tiempo la transferencia de sus cupos a otros barcos del mismo armador, si así lo desea. Hay una sobrecapitalización de todas las pesquerías en este momento.

Estimamos que habría que reducir un 25 por ciento la capacidad de pesca, para ver si ajusta la situación. Hay que hacer una propuesta de repago, que CeDePesca está elaborando. Es un esquema que combina retiros voluntarios con obligatorios, escalados principalmente en base al compromiso social de los desembarques. El estado debería aportar el costo de la financiación, pero los fondos saldrían con los aportes de la propia industria. En 10 años la industria devolvería los 90 millones de dólares que tendría de costo, a razón de 9 millones de dólares por año, proporcional a la merluza que le toca a cada uno.

– ¿El debate de barcos legales contra barcos ilegales ya está perdido? Porque no se escucha a nadie reclamar por eso. Y ahí hay una alternativa para sacar barcos del caladero sin aportar un solo peso. Es más, las empresas deberían devolver todo lo que ganaron con esa flota ilegal.

– Yo creo que no existe esa dicotomía, creo que todos tienen algún tipo de derecho por el cual están pescando. Están los que no tienen permisos de merluza, los llamados “inadecuados”. Están los de las quiebras… sería bueno que todo lo que se investigó llegara a algún punto. Aportar transparencia y equidad al sistema es bueno y acá quedó demostrado con las auditorias de la UBA, o con lo que hicimos nosotros, que hubo cosas que se hicieron mal. La actual gestión ha pecado de una extrema morosidad. Pero después de tantos años sin que pase nada, uno está tratando de pensar en cosas más prácticas, como un plan integral que permita la recuperación del recurso, que es lo que a todos les interesa, superando estos planteos dicotómicos tradicionales.

– Hasta ahora ha sido una decantación con muchas injusticias.

– Lo que hasta ahora se ha implementado va en detrimento de la propia pesquería. No es que se ha logrado una mejora anual, aunque sea mínima, sino que empeoramos cada año y mucho. Políticamente se encontrarán con un problema muy grave en poco tiempo. Hasta ahora el sector ha reaccionado con mucha calma, paciencia, de parte de los gremios hay un alto nivel de comprensión. Saben que el recurso está muy mal. La Asociación de Capitanes, por ejemplo, es un gremio que abarca todo el país y ha demostrado un compromiso importante con la preservación del recurso.

– Pero lo hacen recién ahora cuando todo está por estallar. Hubiese sido bueno que aparecieran antes.

– Estaban muy enfocados en las cuestiones salariales y de condiciones de trabajo. No estoy en condiciones de juzgarlo, ni bien ni mal. Creo que es muy positivo que se estén sumando a la discusión por los temas de manejo. Si no hay pescado, no hay nada, ni pelea salarial, ni luchas intra-sectoriales.

– ¿Por qué cree que la autoridad de aplicación adopta medidas tan fuera de tiempo y que solo mantienen la incertidumbre?

– Creo que han tratado de sobrenadar el problema y de no generar conflictos, tal vez esperando un milagro, que finalmente no llegó.

No sé si son problemas psicológicos, si son indecisos, o si sienten que no tienen el respaldo político suficiente, o si son ignorantes, no sé cual es la causa, no la entiendo. Pero sí veo los resultados. Lo hecho hasta ahora no ha sido suficiente. Siempre estamos detrás, puede ser que haya una subestimación del problema, de que haya una ilusión de que Dios proveerá y el problema se soluciona solo. Eso tiene un componente de esperanza, cuasi mística, de que algún milagro lo salvará y el pescado aparecerá. Hay cosas positivas, como un esquema de manejo estable, o el funcionamiento del posicionamiento satelital, pero también hay inconsistencias graves, como la falta de transparencia en los cálculos de asignación de cupos, o el haber permitido la transferencia de un porcentaje del cupo de un barco fresquero a un congelador, porque va a contramano de la letra y del espíritu de la ley, que era generar más empleo.
El problema es que nos estamos quedando sin algo vital, la merluza.

– ¿Cuáles son los componentes que faltan?

– Fundamentalmente que las capturas máximas se ajusten a lo que los científicos dicen. La ciencia tiene falencias, pero es la mejor información que tenemos y hay que prestarle atención. El grupo Merluza mantiene una calidad, buenos recursos humanos; hay un modelo más o menos probado, hay resultados de ese modelo que se ajustan a lo que ha pasado. El INIDEP previó lo que está pasando. Es un punto fuerte que hay que tomar. Falta consenso y eso se logra con propuestas prácticas. No sirve enfrentar a un sector con el otro. No creo que por más razones que se exhiban, hoy por hoy, alguien decida que los congeladores se corran al sur del 48ºS, o que los inadecuados dejen de pescar merluza. Todos tienen sus razones, habrá amparos, protestas y siempre será una historia de nunca acabar.

Estamos hablando de 200 mil toneladas, que deberían ser menos. Si a los congeladores le tocan un 20 por ciento, son 40 mil toneladas. Si los mandas al sur, igual pueden pescar un 10 por ciento de merluza como by catch. Son barcos que capturan unas 250 mil toneladas al año, con lo cual esas 25 mil toneladas de merluza no se las podés tocar. Hacer tanto lío por 15 mil toneladas es un despropósito. Es mucho menos de lo que se pierde en los muelles en Mar del Plata, lo que descarta la flota langostinera o lo que pesca demás la flota de Rawson.

– ¿Qué es lo práctico entonces?

– La transparencia. Dejar que todo el mundo sepa donde están los barcos pescando. Monpesat abierto. Y que todos tengan acceso al parte de 72 horas, y al parte de pesca cuando ese barco llegue a puerto. Esa medida no cuesta nada, hay que abrir la información por internet. Con eso tendríamos resueltas un montón de suspicacias entre flotas y hacia las autoridades. Esa batalla de la transparencia sí queremos darla desde CeDePesca. Y hay una ley que ampara esa batalla: la 25.831, que garantiza el derecho de acceso a la información ambiental que se encontrase en poder del Estado.

– ¿Cree que es posible evitar el colapso?

– No me gusta jugar a los pronósticos pero hay una probabilidad de que la situación estalle. También es posible evitarla, no es algo inevitable, pero hay que actuar de manera drástica. A fin de mes debería estar el informe del INIDEP en base a la global del año pasado. La evaluación es posible hacerla porque, aunque hubo problemas con la campaña de juveniles, sus resultados no se incorporan al modelo, se toman como parámetro de ajuste. Con estos resultados deberían dar recomendaciones para corregir la asignación actual. Y ahí debería actuar el plan integral.

Encuentro para recuperar la pesquería de merluza

La merluza en el taller

Bajo la pregunta de si las Regulaciones producen un efecto contrario al buscado en el caso de la merluza hubbsi, CeDePesca, la Asociación de Capitanes y Patrones de Pesca y la Asociación de Profesionales del INIDEP realizaron un taller el pasado 18 de abril en un hotel céntrico de la Ciudad de Buenos Aires.

En la jornada, moderada por el licenciado José Luis Sciotti, se concluyó que el problema mayor para la sustentabilidad es la corrupción del sistema de control. Como solución a ello se propuso la transparencia, solicitando a la autoridad de aplicación que brinde acceso público y en tiempo real a la información sobre posición de buques, partes de 72 horas, partes de pesca, actas de descarga y cuenta corriente de cupos.

También se propone derogar el sistema de inspectores a bordo y reemplazarlo por abordajes sorpresivos de PNA con inspectores y auditores del sector e incorporar más tecnología a los controles.

En el encuentro del que participaron, además de miembros de las 3 entidades organizadoras, abogados especializados, sindicalistas uruguayos y empresarios pesqueros de Mar del Plata, también se consideró indispensable la revisión de la efectividad de las normas como práctica habitual y periódica con participación de todos los actores, y se reconoció la necesidad imperativa y urgente de establecer una política pesquera nacional que incluya la reducción de la sobrecapacidad pesquera en la pesquería de merluza y efectuar una investigación objetiva de la capacidad de pesca de la flota argentina y su evolución general y por buque.

28/04/08
PESCA & PUERTOS

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