Las cenizas del Llaima llegaron al país. Cancelaron algunos vuelos a Bariloche.
Las cenizas del Llaima llegaron al país. Cancelaron algunos vuelos a Bariloche.
SANTIAGO, Chile.- El desplazamiento a territorio argentino de las cenizas del volcán Llaima, que entró en erupción anteayer en el sur de Chile, a 700 kilómetros de esta ciudad, sumadas a las ya dejadas por el Chaitén, provocaron inconvenientes en buena parte de la Patagonia argentina.
Ayer el fenómeno obligó a la suspensión del arribo de cuatro vuelos programados para la mañana en el aeropuerto internacional de San Carlos de Bariloche, ante la "amenaza de cenizas en el aire", según confirmaron a LA NACION desde Aeropuertos Argentina 2000.
Cabe recordar que el aeropuerto de Esquel permanece cerrado ante el peligro producido por las cenizas emanadas del volcán Chaitén, que hizo erupción el 2 de mayo y provocó la evacuación de 7000 personas en el extremo sur de este país.
Aeropuertos abiertos
El aeropuerto de Bariloche volvió a operar por la tarde de ayer, al igual que el aeropuerto de San Martín de los Andes, donde hasta el cierre de esta edición no se había registrado el efecto de las cenizas. En Esquel, cuya pista fue cubierta por un manto gris, aún no hay confirmación respecto de cuándo se reactivará el servicio aéreo.
La principal preocupación de las autoridades es una nube azul emanada desde el cráter del Llaima -que se encuentra a unos 500 km del Chaitén- y que obligó ayer a que la aerolínea LAN Chile cancelara sus vuelos entre Santiago y Temuco.
Según la Oficina Nacional de Emergencias chilena (Onemi), el recorrido de la lava, que ya supera los 2 km ha formado aluviones por el derretimiento de la nieve. Personal de este organismo confirmó a LA NACION que se ha mantenido en constante contacto con Defensa Civil de la provincia del Neuquén para monitorear el desplazamiento de las cenizas del Llaima.
Hasta anoche, tal ejercicio no era posible debido a una espesa capa nubosa bajo el cráter del volcán.
La última erupción del Llaima, a comienzos de enero de este año, obligó a la evacuación de cientos de pobladores del castigado sur chileno. Para entonces, había emanado una columna de humo y cenizas a más de tres kilómetros por sobre el cráter. Aquella vez, las cenizas llegaron hasta territorio argentino, específicamente a Neuquén, a Zapala y a Cutral-Có, se declaró la alerta roja en la zona inmediata al volcán y se dispuso la evacuación inmediata de las localidades de Las Mercedes, Danubio y La Selva.
Inhabitable
En tanto, la ciudad de Chaitén ha vuelto a sufrir crecidas del río Blanco, que ya ha arrastrado a más del 80 por ciento de las casas del sector.
Según las autoridades chilenas, será imposible volver a habitar la zona por al menos dos años más.
Cabe recordar que el 2 de mayo pasado, la erupción del volcán Chaitén, de 960 metros, obligó a la evacuación de todos los habitantes de la localidad homónima, situada a unos 10 kilómetros del volcán y capital de la provincia de Palena, a 1220 kilómetros de esta ciudad, y de otros poblados de la zona. Las cenizas llegaron a Esquel y a Trevelin y provocaron grandes complicaciones en territorio argentino.
El peligro de un colapso de la columna eruptiva, que llegó a elevarse hasta 30.000 metros de altura y cuyas cenizas fueron arrastradas por los vientos hasta territorio argentino obligó, además, a establecer un perímetro de seguridad de 50 kilómetros en torno al volcán. La erupción decreció en las semanas siguientes, con la columna eruptiva reducida a no más de cinco kilómetros de altitud y la emanación de lava que ha permanecido casi estática en la cumbre del volcán, aunque provocó el desborde varios ríos.
Por Carlos Vergara
Con la colaboración de Soledad Maradona
03/07/08
LA NACION
