Energía Eólica Offshore: España y un enorme mercado con China, EE UU e India en el horizonte

Las vascas Gamesa e Iberdrola consiguen contratos multimillonarios en todo el mundo. La energía eólica offshore se ha convertido en un enorme negocio para las compañías capaces de diseñar aerogeneradores resistentes a entornos como el mar del Norte.


Las vascas Gamesa e Iberdrola consiguen contratos multimillonarios en todo el mundo. La energía eólica offshore se ha convertido en un enorme negocio para las compañías capaces de diseñar aerogeneradores resistentes a entornos como el mar del Norte.

Los parques eólicos marinos son una realidad consolidada en Europa, donde existen 82 instalaciones (3.072 turbinas), que emplean a 75.000 personas. Se espera que el número de operarios llegue en 2019 a 129.000.

Entre enero y junio de 2015, la producción de energía creció un 200% respecto al mismo periodo de 2014. Se estima que en 2030 la energía eólica cubrirá la cuarta parte de la demanda europea (el 20% procederá del mar).

Las empresas vascas son punteras, tanto en suministro de componentes como en la construcción de parques eólicos enteros. Ahí están Gamesa e Iberdrola, con una cartera de pedidos envidiable. La segunda puso en marcha en 2014 el parque West of Duddon Sand, a veinte kilómetros de la costa británica, tras invertir 1.600 millones de euros. Dispone de 108 molinos en 67 kilómetros cuadrados y abastece a 300.000 hogares.

Iberdrola aprobará en breve el presupuesto de East Anglia One, que se ubicará en el mar del Norte, en aguas británicas. Contará con 714 MW de capacidad, uno de los más grandes del mundo, dado que cubrirá la demanda de un millón de hogares. Antes que este proyecto, abordará Wikinguer (1.400 millones de inversión, 350 MW), en el Báltico, en la que participará la también vasca Gamesa, líder español en aerogeneradores y cuarta en el ranking mundial. Gamesa se hará cargo de los 70 molinos del Báltico.

Esta última acaba de adjudicarse dos contratos en Estados Unidos, aunque en ambos casos se trata de instalaciones en tierra. Construirá Amazon Wind Fram US Central (Ohio) con 40 molinos, que suministrarán 100 MW. El segundo contrato, Big Turtle (Michigan), incluye la generación de 30 MW. A buen seguro que esta expansión en el negocio eólico habrá contribuido a que tanto Iberdrola como Gamesa fueran dos de las empresas más brillantes en la bolsa española en 2015.

Estas dos grandes compañías vascas, a las que se suman otros gigantes como Repsol, Acciona o Siemens, son clientes de las empresas de componentes guipuzcoanas. Cuarenta firmas suministran todo tipo de piezas al sector eólico (marino y terrestre), con una facturación de 200 millones de euros y dando empleo a 2.000 personas.

Los expertos aseguran que Europa tiene un considerable margen de crecimiento. Donde el negocio offshore apenas ha despuntado es en EE UU, China o India, de forma que las expectativas son ilimitadas. El ‘dragón rojo’ estableció un plan ambicioso en 2011 basado en construir 5.000 megavatios de turbinas marítimas en cuatro años, para abastecer a 5.400.000 hogares. Con menos del 10% de esa capacidad instalada, el Gobierno dice ahora que no alcanzará esa meta, pero queda claro que la apuesta sigue ahí.

Plan Prie

En España, sin embargo, el futuro parece no despejarse. Se ha pasado del ‘boom’ de hace veinte años al páramo actual. En octubre, el Ministerio de Industria anunció el Plan de Relanzamiento de la Industria Eólica (Prie), una hoja de ruta consensuada entre el Gobierno y la Asociación Empresarial Eólica.

El director del Cluster de Energía, José Ignacio Hormaeche, se muestra «escéptico» ante el Prie. «El plan carece de normativa regulatoria y de procedimiento de asignación. Queda todo por desarrollar y lo tendrá que hacer el nuevo Gobierno. Partiendo de cero, cualquier cosa es bienvenida, pero no vamos a vivir de ese plan». (El diario Vasco – País Vasco) 20/01/16.

 

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