(FNM) Los especialistas en contrapiratería sostienen que el pago de rescates no disminuirá, a pesar de la sorpresiva decisión somalí de encarcelar a seis extranjeros que ingresaron USD 3.6 millones al país, con el propósito de lanzarlo desde el aire a los piratas en pago del rescate por un buque secuestrado.
(FNM) Los especialistas en contrapiratería sostienen que el pago de rescates no disminuirá, a pesar de la sorpresiva decisión somalí de encarcelar a seis extranjeros que ingresaron USD 3.6 millones al país, con el propósito de lanzarlo desde el aire a los piratas en pago del rescate por un buque secuestrado.
Según una fuente activamente involucrada en este tipo de negociaciones, en el futuro los aerolanzamientos se realizarán probablemente mediante aeronaves que despeguen fuera de Somalia. Sugirió además, que como alternativa podrían utilizarse embarcaciones rápidas con escoltas privadas.
No obstante, los acaecimientos recientes provocarán un nuevo dolor de cabeza a los armadores, que ya enfrentan una delicada situación legal merced a la prohibición del gobierno de EEUU de hacer pagos a individuos en el país, sospechados de estar embolsando fondos provenientes de la comisión de delitos.
Respecto del último hecho, el juez Hashi Elmi de Mogadiscio dijo el sábado a Reuters: “Sentenciamos a los dos pilotos –uno estadounidense y otro británico-, a 15 años de prisión y una multa de USD 15.000 a cada uno”.
Los cargos fueron por ingresar ilegalmente dinero al país, supuestamente para el pago de rescates, y por aterrizar en la capital somalí sin la debida documentación.
Los restantes cuatro pasajero –dos de ellos kenyatas- recibieron penas de 10 años de prisión y multas de USD 10.000 cada uno. Tanto el dinero como las dos aeronaves, fueron confiscados por el Gobierno de Transición Federal de Somalia.
Los expertos en contrapiratería se mostraron desconcertados por la decisión del gobierno somalí. La sensación general es que hay algo más de lo que se observa a simple vista, y algunos sugieren coloridas interpretaciones. Pero los datos duros del caso fueron difíciles de obtener.
No quedó inmediatamente claro para qué buque o buques iba dirigido el dinero de rescate. Se mencionaron los nombres de los buques de carga general “Yuan Xiang” –construido en 1978, y de 22.350 TPB- y “Suez” (1984, 17.300 TPB). Pero algunas fuentes generalmente confiables desestimaron esta versión.
Jakob Paaske Larsen, oficial de seguridad de BIMCO, admitió: “Estamos un poco en tinieblas con este caso. Desde hace algún tiempo el gobierno somalí se manifestó contrario al pago de rescates, pero es la primera vez que actúan contra un caso específico”.
Informes de prensa indicaron que los ciudadanos británicos en carcelados son el piloto Matthew Brown, y los pasajeros Andrew Oaks y Alex James, pertenecientes a la “consultora en seguridad” Salama Fikira Internacional (SFI), con sede en Nairobi. La empresa, conducida por ex militares británicos, ofrece en su sitio web “asesoramiento y soluciones contra la piratería”, entre otros servicios.
Un representante de Salama Fikira mostró claramente su nula vocación de hablar con los medios, y dijo a Lloyd´s List: “no sé con qué compañía se creen ustedes que están hablando, pero nuestra compañía no hace comentarios de prensa. Nunca lo hizo y nunca lo hará, para proteger la confidencialidad de nuestros clientes. Adiós”.
Otros fueron más comunicativos. El negociador del rescate comentó: “yo no conozco los detalles y no puedo decirles si hay alguna cuestión relevante de la que no estemos al tanto. Se ha hecho más difícil pagar los rescates porque los países están exigiendo cobertura política de alto nivel para permitir que se usen sus aeropuertos como un puesto de avanzada para el pago de los rescates”.
“Así, un país le pedirá –por ejemplo al Reino Unido- que caracterice a la actividad como una misión humanitaria, para liberar la tripulación. Si el gobierno británico no da esa tranquilidad, o si reitera su posición oficial contraria al pago de rescates, entonces el país rechazará el acceso de la aeronave.
“Esto obligará a las compañías dedicadas a efectivizar los pagos a tomar mayores riesgos, incrementará los gastos y las dificultades asociadas a la tarea, y provocará mayores tiempos de cautividad a las sufridas tripulaciones secuestradas”.
SFI goza de una amplia reputación, y es considerada líder en el mercado como organizadora de tareas de aerolanzamientos. Un representante de otra conocida firma de seguridad privada especializada en la provisión de guardias armadas para buques mercantes sostuvo: “Salama es la compañía de elección para ejecutar las tareas de pago de los rescates. Me pregunto si las autoridades somalíes no han aprovechado esta circunstancia para marcar su presencia, especialmente si se consideran las críticas que un reciente documento de las Naciones Unidas dedicara al Gobierno de Transición Federal”.
“Resulta también incongruente que los somalíes permitan el florecimiento de un ambiente floreciente para el ejercicio de la piratería, mientras interceptan con entusiasmo el pago de rescates, que aparece como la única solución visible para sacar de la miserable situación de cautiverio a tantos marinos mercantes extranjeros”.
Por David Osler and James Campbell
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyd´s List; 21/06/11
24/06/11
NUESTROMAR

