El Salón Sur de la Casa Rosada estuvo ayer pletórico de rosarinidad. Cristina Fernández cerró el acto de adjudicación de la obra de reparación de los muelles del parque de España con fuertes elogios para Manuel Belgrano, para el Monumento a la Bandera y para el intendente Miguel Lifschitz y el gobernador Hermes Binner.
El Salón Sur de la Casa Rosada estuvo ayer pletórico de rosarinidad. Cristina Fernández cerró el acto de adjudicación de la obra de reparación de los muelles del parque de España con fuertes elogios para Manuel Belgrano, para el Monumento a la Bandera y para el intendente Miguel Lifschitz y el gobernador Hermes Binner.
"Es un gusto tenerlos aquí con nosotros", concedió la presidenta. Tres años después del derrumbe en la costa central rosarina, llegó la solución. En diez meses se recuperará un frente costero de 650 metros, totalizando unos 7 mil metros cuadrados. La obra estará a cargo de una UTE integrada, entre otras empresas, por Dragados y Obras Portuarias, a un costo de 54,3 millones de pesos que correrán por cuenta del Estado nacional. Así, los trabajos comenzarán en aproximadamente un mes.
Luego de los elogios a Rosario y a sus representantes, Cristina no se privó de recordar el carácter federal de la inversión pública nacional. "Santa Fe siempre estuvo en el mismo lugar, con los mismos campos y con la misma gente, la diferencia es que ahora llevamos invertidos, desde 2003, tres mil millones de pesos en obras públicas terminadas o en ejecución. La diferencia es la política", señaló.
"Recién me pasaron un dato: el PBI de febrero fue de 8,7 por ciento. Tenemos un país pujante y también nuevos problemas propios de las pujas, de la distribución del ingreso. Si no tuviéramos ningún problema, estaríamos muertos", analizó Cristina ante la atenta mirada del ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, del secretario de Transporte Ricardo Jaime, de los diputados nacionales Alejandro Rossi y Juan Sylvestre Begnis, del diputado provincial Luis Rubeo y del concejal rosarino Osvaldo Miatello, entre otros.
Faltó, eso sí, el jefe del bloque de Diputados del oficialismo, Agustín Rossi, que anoche se encontraba en Córdoba. Curiosamente, cuando se derrumbó el sector del parque, en marzo de 2005 el Chivo Rossi era, apenas, un concejal de la ciudad. Y se ocupó, por entonces, de interesar al gobierno nacional en la obra que ahora se concreta.
Binner volvió a tener un lugar central en la Rosada, sentado junto a Cristina. En su intervención, previa a la de la presidenta, celebró la recuperación de la costa central de Rosario. "Fue muy dura la discusión con los sectores privados en su momento", recordó Binner de sus tiempos de intendente. Para Lifschitz "la obra es un valioso aporte para la ciudad", comentó a La Capital, y confió, además, que anoche mismo aprovecharía su estada en la Rosada para comentar detalles del tren de alta velocidad con el secretario de Transporte. "Ese proyecto sí que avanza a gran velocidad", advirtió con una sonrisa. La puesta en marcha de la megaobra está a la firma en los próximos días. "Y ahí, se van conocer muchos detalles", advirtió el intendente.
17/04/08
LA CAPITAL
