(FNM) Embarcaciones del Servicio de Guardacostas y de la policía local se abrieron paso el martes, entre los kayaks con manifestantes concentrados en el recinto portuario de Seattle, y permitieron así la zarpada con rumbo al Ártico del buque de perforación al servicio de la petrolera Royal Dutch Shell.
(FNM) Embarcaciones del Servicio de Guardacostas y de la policía local se abrieron paso el martes, entre los kayaks con manifestantes concentrados en el recinto portuario de Seattle, y permitieron así la zarpada con rumbo al Ártico del buque de perforación al servicio de la petrolera Royal Dutch Shell.
El “Noble Discover” es el segundo barco perforador que ha enviado Shell al área en los últimos días.
Los activistas, que montaron frecuentes demostraciones durante los dos pasados meses en contra de la exploración petrolera que Shell se propone llevar a cabo en el mar de Chukchi, frente a las costas de Alaska, ingresaron con sus kayaks en la zona de seguridad fijada alrededor del “Noble Discover”. Allí fueron interceptados por embarcaciones menores de las citadas fuerzas de seguridad que “trasladaron las demostraciones del medio acuático al terrestre”, según explicó un portavoz de los guardacostas.
No hubo arrestos, aunque las fuerzas policiales labraron citaciones para cinco de los manifestantes.
Luego de su partida –previa al amanecer-, el “Noble Discover” puso proa hacia aguas internacionales, con la derrota despejada.
Shell podría comenzar a perforar un pozo petrolero en el Ártico en la tercera semana de julio, cuando –según lo pronosticado-, el hielo marino comience a abrirse.
La compañía recibió en mayo una autorización condicional del Departamento de Interior de los EEUU, para regresar al Ártico por primera vez desde su última temporada de perforación de 2012, que estuvo plagada de percances.
A través de todo el Estado de Washington se han levantado manifestaciones de protesta contra la intención de Shell de perforar para obtener hidorcarburos en el Ártico, una de las regiones ambientalmente más sensibles del planeta. Sus protagonistas sostienen que un derrame podría resultar destructivo para el ecosistema y extremadamente difícil de limpiar.
El 15 de junio ya había zarpado de Seattle otro barco de perforación de Shell que también operará en el Ártico. El escenario de protestas en kayaks fue similar e incluyó a Mike O’Brien, un reconocido funcionario municipal activo en la oposición a los planes de la petrolera.
Shell insiste en que cuenta con un robusto planeamiento de seguridad y de remediación para el caso de ocurrencia de un derrame. (MarEx. Adaptado al español por NUESTROMAR)
01/07/15

