Ante el arribo de buques cada vez más grandes- La AGP ya negocia con las terminales una posible extensión de los plazos de concesión para fomentar la llegada de nuevos equipos y más obras de infraestructura.
Ante el arribo de buques cada vez más grandes- La AGP ya negocia con las terminales una posible extensión de los plazos de concesión para fomentar la llegada de nuevos equipos y más obras de infraestructura.
A tono con la máxima autoridad del Gobierno, la Administración General de Puertos (AGP) convocó a una conferencia de prensa para hacer un balance de gestión y adelantar los pasos a futuro.
Allí, una sola frase del interventor de la AGP, Luis Ángel Diez, alcanzó para llevar tranquilidad a la mayoría de las empresas navieras que operan en el Puerto de Buenos Aires.
“Como dicen los paisanos, no conviene cambiar caballos en el medio del río”. Con ello, Diez dejó en claro la voluntad del gobierno para negociar una extensión en los contratos de concesión de las distintas terminales que hoy operan en Puerto Nuevo.
El caso emblemático es el de Buenos Aires Terminal Container Services (Bactssa). Su concesión vence en 2012, o sea mañana en términos de planificación portuaria. Bactssa ya encargó una grúa pórtico post panamax de última generación a un costo de u$s 8,5 millones y para instalarla debe invertir otros u$s 4,5 millones para reforzar el muelle.
“Nosotros hemos creado hace tres años una unidad de control de terminales que está permanentemente encima de los concesionarios. Por eso debemos reconocer que las distintas terminales portuarias han cumplido en materia de obras y equipamiento”, resaltó Diez. Asimismo, el funcionario reconoció que ya estaban conversando con las terminales sobre una extensión de plazos contractuales.
“Las terminales deben encarar importantes inversiones como el relleno de dársenas o hacer muelles a lo largo de cada una de los extremos de las distintas dársenas. Hay que profundizar los pilares de apoyo de los muelles para poder aumentar el calado del vaso portuario y así ponernos a la altura de los nuevos diseños de buques que se viene. Por eso entiendo que las concesionarias merecen una prórroga de las concesiones”, sentenció Diez.
Este mensaje resulta a todas luces positivo para un mercado como el naviero que se encuentra en permanente crecimiento. De hecho, en los últimos meses llegaron a Buenos Aires distintas delegaciones de los principales armadores, y todas lo hicieron con el principal objetivo de conocer el desarrollo futuro de Puerto Nuevo. Las navieras piden inversiones, y las concesionarias están dispuestas a realizarlas, siempre y cuando tengan el tiempo suficiente para amortizarlas.
Los buques que vendrán próximamente, tendrán en promedio 290 metros de eslora con 40 de manga y para ellos, no alcanza el calado actual del vaso portuario.
A tal punto se da el crecimiento en el tamaño de los buques, que el propio Luis Diez, reconoció que estaban aggiornando el plan director oportunamente diseñado.
“El mundo de la carga sorprende con nuevos diseños de barcos que incluso se adelantan a las previsiones hechas por los mismos transportistas. Este negocio es tan dinámico que nuestro plan maestro debe ser actualizado. Estamos trabajando para adecuar las obras que hay que hacer en un futuro”, aseveró Diez.
Una de las herramientas que pondrá en marcha la AGP es una ronda de consultas que el equipo técnico propio como contratado –que ya está trabajando- realizará con los distintos protagonistas del Puerto de Buenos Aires.
“Venimos manteniendo desde hace tiempo distintas reuniones con los prácticos, con las empresas de carga, y las propias terminales portuarias para tratar de acompañarlos en sus ideas. Además, de aquí podría surgir una suerte de consejo consultivo permanente que pueda participar en la planificación de las estrategias portuarias”, recalcó el funcionario.
Por AGUSTIN BARLETTI Buenos Aires
13/08/08
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA

