En el periodo 1983-1995, la zona portuaria de Comodoro Rivadavia perdió 15 metros de costa

Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco dirigidos por la Dra. en geología y especialista en ambientes marino-costero, Nerina Iantanos, estudió las variaciones inducidas por las actividades del hombre en la costa de la ciudad de Comodoro Rivadavia.

Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco dirigidos por la Dra. en geología y especialista en ambientes marino-costero, Nerina Iantanos, estudió las variaciones inducidas por las actividades del hombre en la costa de la ciudad de Comodoro Rivadavia.

El grupo multidisciplinario estuvo integrado por la geóloga Mónica Abril, la bioquímica María Angélica Fajardo ambas docentes de la UNPSJB y el Dr. Federico Isla, de la Universidad Nacional de Mar del Plata y del centro de Geología de Costas del Cuaternario del Conicet.

Para realizar el trabajo se compararon fotografías aéreas, en el intervalo comprendido entre 1983 – 1995, de la zona portuaria de Comodoro Rivadavia. El análisis de las imágenes determinó que el mar erosiona 1,2 metros por año, de este modo para el periodo analizado se han perdido 15 metros de costa. Los investigadores concluyen que si no se detiene el avance del mar sobre la costa corren peligro las playas debido a que son "playas fósiles" en las que no hay reposición de estos sedimentos.

Las características actuales de la zona y los datos históricos que muestran las fotografías, hacen suponer que hasta finales del siglo XX la línea de costa estaba bastante más alejada de lo que se encuentra en la actualidad, sostuvo la Dra. Nerina Iantanos.

El balance de estas playas se ha desequilibrado ya que se pierde más material del que llega por la deriva o erosión de playas fósiles. Dos serían las eventuales causas de la erosión costera inducidas por las actividades humanas en Comodoro Rivadavia: el aumento de la energía de las olas provocado por las construcciones de muelles y escolleras, y una significativa disminución del aporte de sedimentos.

La disminución significativa en la velocidad de los vientos del oeste, como agente atenuador del oleaje, puede hacer que las olas provenientes del sector este incidan sobre la costa con una presión mayor sobre la costa, a la altura del Chalet Huergo. Las imágenes satelitales muestran el resultado de este impacto que erosiona el acantilado (lo hace retroceder) y el material fino que lo componen queda en suspensión, hasta que logre depositarse.

Historia

Según los registros geológicos, las playas de grava del golfo San Jorge se originaron por retrabajo de playas gravosas fósiles. La intervención del hombre a través de urbanizaciones modificó la acumulación de materiales sobre la costa. Estas gravas poco a poco se fueron desplazando hacia el sur a medida que las playas se iban haciendo cada vez más reflectivas.
El sector costero de la ciudad de Comodoro Rivadavia da muestras de estar sometido a intensos cambios que pueden tener lugar no solo en años o décadas, sino también en cuestión de horas.

Las playas de gravas eran bastante extendidas en los años 60, condición que se mantuvo hasta 1994. El deterioro actual obedece a modificaciones en la dinámica por alteración del trazado portuario, acompañado de una disminución significativa de los aportes de gravas.

En la actualidad no sólo es importante observar y describir las geoformas costeras, sino además conocer su génesis, evolución y en función de ellas proponer medidas mitigadoras y/o remediadoras y planificar las distintas obras de desarrollo urbano.

El actual sector costero de Comodoro Rivadavia, a la altura del cerro Chenque, se formó hace 25 millones de años, por el ingreso del mar que depositó areniscas, cineritas y arcillas con algunos bancos de ostras y otros fósiles triturados, a los que se denomina Formación Chenque.

Los acantilados están formados por materiales no consolidados y totalmente vulnerables a la acción de las olas. Durante cada pleamar, y por acción hidráulica, las olas que rompen en la base de los acantilados los debilitan, socavan y de esta manera pierden estabilidad. Se produce una importante erosión en media caña en la base del mismo, que se manifiesta con el desplome de la parte superior generando el retroceso del acantilado.

Cuando estos depósitos caen sobre la playa son retransportados por las corrientes de deriva, una parte de este material queda entrampado dentro del mismo puerto (en la parte de atrás de la zona franca) y el resto sale del sector formando una pluma sedimentaria que seguirá rumbo al sur.

En las costas de nuestra ciudad, existe un claro dominio de los procesos erosivos cuyo desarrollo está dado por las características geológicas, el clima y el mar adyacente. A medida que la costa fue erosionada se fueron generando acantilados, y plataformas de abrasión marina, sobre las que se han depositado en tiempos geológicos recientes -aproximadamente unos 6.000 años-, las gravas que conforman la mayoría de las playas de la ciudad.

Desde hace años, los habitantes de Comodoro Rivadavia han sido testigos de cambios en la fisonomía de las playas, como por ejemplo la playa del puerto. En el año 1965, la playa de grava tenía una considerable pendiente producto de la abundancia de gravas. La morfología de la playa permanecía en 1994, pero en los últimos años, se ha registrado falta de sedimentos en el sector. Los acantilados han perdido las gravas que, depositadas por delante de ellos, los protegía en su base. Estas gravas hoy se acumulan hacia el puerto. Las marejadas han aumentado el riesgo de las construcciones del sector (Chalet Huergo).

El mayor problema que enfrenta este sector de la ciudad, es la "ausencia" de las gravas originales que protegían la costa (costa acorazada) como hoy se dan en la zona de La Lobería. Estos materiales sufrieron las consecuencias de un cambio en la dinámica del sistema, a partir de la construcción del espigón del puerto.

Mientras éste no existía, las corrientes que ingresaban al sector distribuían uniformemente las gravas sobre la playa. Esta dinámica cambió y hoy son las corrientes del noreste las que ingresan y distribuyen el material sobre el sector sur de la playa.

De tal modo, que es únicamente en ese sector donde el ingreso de las olas es amortiguado por estos depósitos, que cumplen la función de disipar parte de la energía que transporta el oleaje. En el sector donde estas gravas ya no son depositadas, al no existir "algo" que disminuya la energía que transportan las olas, éstas ingresan y "chocan" contra el acantilado provocando la erosión del mismo.

Otra causa que contribuye, si bien en menor escala, a este proceso erosivo especialmente a la altura del Chalet Huergo, es la alternancia de estadios húmedos y secos del acantilado, como resultado del riego excesivo de los jardines del chalet.

Mareas y olas

Estudios del Servicio Hidrológico Naval (SHN), en 1987, determinaron que los trenes de olas del este-sur-este y sur-este, son los predominantes durante el año. Sin embargo, los mayores daños sobre la costa los ocasionan las tormentas del este-noreste que afortunadamente son menos frecuentes en la costa de Comodoro Rivadavia.

Otro de los agentes que influye en la dinámica de la costa es el viento que se destaca por la significativa disminución en su intensidad y en los promedios horarios. En el período 1958 – 1994 con valores de 200 km/h a promedios horarios de 150 km/h para el período 1981-1990.

Indirectamente, el viento aporta sedimentos finos a las playas del sur del golfo, donde se destacan los efectos de corredores eólicos hacia las playas de Rada Tilly y Alsina. El límite y dentro del ejido urbano en Restinga Alí y Stella Maris, estas últimas también asociadas a la presencia de pequeños cauces que aportaron el material fino.

En el caso de las playas del puerto de Comodoro Rivadavia se registran importantes cambios debido a un desequilibrio entre la energía de las olas, el material transportado, la redistribución del mismo y la morfología de la costa.

El resultado de una mayor energía queda reflejado en los cambios morfológicos que se observan en las imágenes aéreas de 1983 y 1995 donde se verifica la erosión de varios metros de costa.

"La erosión -explica Iantanos- obedece a una intensificación de la dinámica originada en los cambios morfológicos como la prolongación de los muelles y de las escolleras y a una disminución significativa de los aportes de gravas."

Playa de Caleta Córdova

También la costa de Caleta Córdova ha resultado vulnerable a la acción del mar. En este sector, los privados han sufrido el embate de las olas y algunas casas han tenido que ser abandonadas. Tratando de paliar la situación se construyeron defensas costeras. La situación empeoró debido a la posición de las mismas: perpendiculares a la dirección del oleaje. En los sectores entre defensas, se generaron corrientes que aumentaron la energía de las olas que inciden y se generaron conflictos mayores de los ya existentes.

El trabajo completo se encuentra publicado en el número de mayo de la: Revista Naturalia Patagónica (UNPSJB) y en la Revista Asociación de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (AIDIS) N° 89.

Agradecimientos

Los autores agradecen a las personas que colaboraron en la elaboración de este trabajo; especialmente al señor Matías Roura (Presidente Club Náutico Comandante Espora) y a la alumna Cecilia Velásquez.

10/06/07
CRÓNICA

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio