La urbanización de casi todas las villas miseria y la erradicación del asentamiento ubicado en el barrio de Retiro aparecen como algunas de las propuestas destacadas en el proyecto macrista.
La urbanización de casi todas las villas miseria y la erradicación del asentamiento ubicado en el barrio de Retiro aparecen como algunas de las propuestas destacadas en el proyecto macrista.
De las 16 villas miseria reconocidas como tales en la ciudad, sin embargo, dos de ellas aparecen con un dilema que el próximo gobierno porteño deberá resolver antes de abocarse a la solución habitacional que prometió: la Villa 31 -con la 31 bis incluida- y la Villa 20.
En cuanto a la Villa 20, el problema es que está ubicada sobre terrenos de la Policía Federal. Macri quiere urbanizarla, pero necesita que antes le cedan las tierras. No tiene poder sobre un espacio que pertenece a la órbita del gobierno nacional.
En una entrevista con LA NACION, el jefe de gobierno electo anticipó que, mientras no le den las tierras, él ayudará con materiales para autoconstrucción.
Distinto es el caso de la Villa 31, ya que allí la decisión política es distinta y el inconveniente que aparece es mayor, pues no depende de un solo organismo, sino de dos, más una empresa.
Repsol YPF, el puerto y el Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado (Onabe -que controla las pertenencias que eran de Ferrocarriles) son los "dueños" de la zona sobre la que se asienta esta villa.
Macri quiere erradicar la Villa 31 y la 31 bis -separadas por la autopista Illia-, pero no podrá hacerlo mientras no le cedan el terreno.
Y tendrá un problema añadido: entre ambas, suman alrededor de 20.000 habitantes, y no todos están dispuestos a irse.
26/06/07
LA NACION
