Puertos, industria naval, terminales, armadores, despachantes, agentes de carga, distribución, couriers, producción exportable… Todos tuvieron su espacio en la Expo Comex 2007, que se realizó la semana última en Buenos Aires.
Puertos, industria naval, terminales, armadores, despachantes, agentes de carga, distribución, couriers, producción exportable… Todos tuvieron su espacio en la Expo Comex 2007, que se realizó la semana última en Buenos Aires.
Vientos de cambio para los puertos
"En una Argentina que crece, nuestra meta no es competir con el puerto vecino, sino complementarnos en el tipo de carga que se maneja, sabiendo que estamos ante una oportunidad que debemos aprovechar con la sapiencia necesaria", dijo Jorge Scoccia, del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, durante el XVII Seminario Internacional de Puertos.
Con la presencia de la ministra de la Producción de la provincia de Buenos Aires, Débora Giorgi, la actualidad de los puertos latinoamericanos y de la provincia fue uno de los puntos salientes de las jornadas. Según los principales referentes del sector (puertos de Buenos Aires, La Plata, Mar del Plata, Quequén y Bahía Blanca), se avecina un tiempo de más inversión en infraestructura ya que los principales puertos de la región se encuentran operando en los niveles más altos y en el umbral de la congestión.
El plan de la hidrovía o red troncal del Río Paraná, que ofrece la posibilidad de aumentar la capacidad de transporte y de gestionar una infraestructura náutica adecuada a la demanda, se enmarca en esa necesidad, así como un trabajo postergado en el que se invertirán unos 54 millones de pesos, como el dragado en el puerto metropolitano.
Daniel Caso, consultor portuario internacional, dijo: "Existe una larga extensión de muelles, pero pocas áreas disponibles detrás de los mismos. El desafío, entonces, es desarrollar instalaciones íntegramente nuevas para ampliar la capacidad de movimiento, anticiparse a la demanda y mantener competitivo al puerto".
Salvo en el puerto de Santos, en Brasil, que cuenta con una de las terminales más modernas y un diseño específico para los contenedores que le permite seguir operando aún con su tráfico altamente congestionado, el resto deberá adaptarse a las exigencias que la infraestructura y la logística reclaman.
Hay que contagiarse de los buenos ejemplos. Y no importa si ellos provienen de otros ámbitos si lo que se quiere es rescatar la mística, la actitud necesaria que lleve a buen puerto los objetivos que un equipo o empresa se trazan. Mucho de eso se pudo apreciar en la 5ta. Exposición Internacional de Productos y Servicios para el Comercio Exterior que del 9 al 11 de este mes tuvo lugar en el Centro Costa Salguero.
Durante un largo tiempo en nuestro país salir al mercado era entendido como una extenuante competencia por saber quién gana más o pierde menos. En ese marco, y sin necesidad de dejar la piel en el camino, Expo Comex se ha convertido en un escenario ideal de oportunidades, donde más de 270 empresas participaron con la intención de potenciar una herramienta para sus negocios.
“En una Argentina que crece nuestra meta no es competir con el puerto vecino, sino complementarnos en el tipo de carga que se maneja, sabiendo que estamos ante a una oportunidad que debemos aprovechar con la sapiencia necesaria”, como lo señalara el Lic. Jorge Scoccia, del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, en el XVII Seminario Internacional de Puertos, que también tuvo lugar en la Expo Comex 2007.
Con la presencia de la Ministra de la Producción de la Provincia de Buenos Aires, Débora Giorgi, la actualidad de los puertos latinoamericanos y de la provincia fue uno de los puntos salientes de las jornadas. Según los principales referentes del sector (Puertos de Buenos Aires, La Plata, Mar del Plata, Quequén y Bahía Blanca), se avecina un tiempo de mayor inversión en infraestructura ya que los principales puertos de la región se encuentran operando en los niveles más altos y en el umbral de la congestión.
El plan de la hidrovía o red troncal del Río Paraná que ofrece la posibilidad de aumentar la capacidad de transporte y de gestionar una infraestructura náutica adecuada a la demanda, se enmarca en esa necesidad. Así como también un trabajo postergado en el que se invertirán unos 54 millones de pesos como el dragado en el puerto metropolitano, que mejorará el acceso de los grandes buques cargueros.
El Lic. Daniel Caso, consultor portuario internacional sostuvo que “la realidad es que hoy existe una larga extensión de muelles pero pocas áreas disponibles detrás de los mismos. El desafío, entonces, es desarrollar instalaciones íntegramente nuevas para ampliar la capacidad de movimiento, anticiparse a la demanda y mantener competitivo al puerto”.
Salvo en el puerto de Santos, en Brasil, que cuenta con una de las terminales más modernas y un diseño específico para los contenedores que le permite seguir operando aún con su tráfico altamente congestionado, el resto deberá adaptarse a las exigencias que la infraestructura y la logística reclaman. La falta de espacio es un condicionante y en ese sentido, según explicó el Lic. Caso, tanto el puerto del Callao, en Perú, como el de Guayaquil, en Ecuador presentan las mejores perspectivas ya que tienen el espacio suficiente para diseñar nuevas terminales.
Dos décadas atrás el Muro de Berlín era algo así como el fin del mundo para los planificadores del marketing. Hoy, los alemanes viven una realidad completamente distinta. Con Hamburgo como una de las cabezas portuarias junto a Rótterdam, la posición geográfica ubica a los alemanes más cerca de los países internos. Para el director de
Hafen Hamburg Marketing, Jurgen Sorgenfrei “era impensado tiempo atrás un vínculo comercial con Shangai, el tercer puerto en importancia y que seguramente se convertirá en el número uno. Hoy nuestra estrategia apunta a dos mercados: el sudeste de Asia (China especialmente) y el centro y este de Europa (Rusia)”.
Los alemanes apuntan a Brasil como su referente sudamericano, habiendo anclado ya en el puerto de Montevideo: “En un continente como el europeo -agregó-, de fronteras abiertas, no importa si las ideas políticas son distintas. Pero lo que sí importa es preguntarse cómo abrir y adaptarse a los conceptos de un mercado nuevo”. También Barcelona se ha transformado en punto de entrada a Europa y promotora de negocios. Con la premisa de llevar el puerto al cliente, ha generado puertos interiores o nodos que conforman una red con una gran infraestructura en transporte que le da soporte.
Si algo más hacía falta para demostrar un cambio, la puesta en práctica de los grupos de afinidad en la Expo Comex 2007 ha resultado una suerte de tercer tiempo a la hora de compartir experiencias o intercambiar información. Y está visto que en un mundo globalizado no es tan determinante si es mejor ser cola de elefante o cabeza de ratón. Otra es la visión y el espíritu que ruge al iniciar los negocios.
Por Andrés Asato
Foto: Fabián Marelli
16/10/07
LA NACIÓN

