El transporte marítimo por el Ártico es un “desastre anunciado”

(FNM) Transportando una carga de porotos de soja desde  Seattle (EEUU) hacia China en 2004, los motores del buque malayo “SELENDANG AYU” sufrieron un desperfecto que culminó con el buque partido en dos sobre las rocas cercanas a la Isla Unalaska, en el medio del archipiélago de Alaska.

(FNM) Transportando una carga de porotos de soja desde  Seattle (EEUU) hacia China en 2004, los motores del buque malayo “SELENDANG AYU” sufrieron un desperfecto que culminó con el buque partido en dos sobre las rocas cercanas a la Isla Unalaska, en el medio del archipiélago de Alaska.Un feroz temporal sobre el Mar de Bering desbarató los esfuerzos de rescate, llevándose la vida de seis tripulantes, y generando un derrame de 350.000 galones de combustible pesado. El fuel mató miles de aves marinas, provocó el cierre de la pesquería local y contaminó varias millas de línea de costa, todo esto dentro del sensible hábitat del Refugio Nacional Marítimo de Vida Silvestre de Alaska.

Al cumplirse el octavo aniversario de aquel derrame, una coalición entre defensores de la seguridad de la navegación y organizaciones ambientalistas está reclamando por el despliegue de buques remolcadores oceánicos a lo largo del remoto archipiélago, el establecimiento de un sistema continuo de monitoreo del tráfico marítimo en la región y  otras mejoras, para evitar un desastre similar.

Hasta 20 buques graneleros y tanques surcan diariamente la ruta del Gran Círculo del Pacífico Norte a través de las Aleutianas, entre América del Norte y Asia.

El tráfico en el Ártico continúa creciendo a medida que el hielo retrocede, y ya se ha multiplicado por diez el uso de de la Ruta del Mar del Norte (Paso del Nordeste) a través del Ártico ruso, según sostiene Rick Steiner, miembro de la Sociedad para la Seguridad del Transporte Marítimo.

“Es sólo cuestión de tiempo antes de que ocurra el próximo desastre”, afirma Steiner, haciendo notar que esas áreas marítimas se inscriben entre las más tempestuosas del planeta.

Algunas pocas cosas se hicieron desde el derrame de 2004, como la implementación de nuevas estaciones de monitoreo de buques. Pero lo hecho está muy lejos de lo deseable según la coalición, que aboga por el control de todos los buques mercantes en la región. Sostienen que muchos de esos barcos son de terceras banderas y que carecen de los adecuados niveles de seguridad.

La coalición señala que no hay un solo remolcador oceánico de gran potencia para tareas de rescate, desplegado a lo largo de la ruta de las Aleutianas. En contraste, dicen, la Bahía Príncipe William en Alaska, cuenta con once remolcadores de escolta y respuesta para buques tanque, desde que el derrame del “EXXON VALDEZ” generara una situación de calamidad nacional.

La Academia Nacional de Ciencias analizó en 2009 la seguridad del tráfico marítimo en las Aleutianas y concluyó que durante las dos décadas previas, los esfuerzos de salvamento en naufragios y de limpieza de derrames habían resultado totalmente frustrados por el mal tiempo, o limitados a tal punto que “la recuperación de hidrocarburos derramados fue casi nula”.

Por tal razón, en su informe de 245 páginas la Academia recomendó concentrar la atención en los accidentes y la prevención de derrames, incluyendo amplios esfuerzos para el control del tráfico, restricciones a la navegación en ciertas áreas particularmente sensibles, y el despliegue de remolcadores de rescate a lo largo de las rutas de navegación.

“Ninguna de las medidas existentes resultan adecuadas para responder a grandes buque bajo severas condiciones climáticas”, concluye la academia.

Por Kenneth R. Weiss

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Los Angeles Times

12/12/12

FUNDACIÓN NUESTROMAR

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