El transbordo será el eje de la futura competencia metropolitana

La competencia entre los puertos metropolitanos será feroz.


La competencia entre los puertos metropolitanos será feroz.

Tecplata, la flamante terminal de contenedores de Puerto La Plata, se alista para iniciar sus actividades en el transcurso de este año. Persiste aún tenaz el misterio respecto de qué línea será la que estrene sus muelles y las cuatro grúas pórtico recientemente instaladas. Funcionarios portuarios provinciales y directivos de la compañía se resisten a develar el nombre de la naviera y argumentan que todavía “no se sabe”, desconocimiento que tiene un costado inverosímil, a menos que no haya sido en estos años una prioridad del holding inversor lograr un cliente de peso para sustentar su plan de negocio. Otra posibilidad (que ellos mismos descartan): el silencio comercial estratégico para no patear el tablero (de Buenos Aires y Exolgan) antes de tiempo.

Sea o no real esta indefinición, Tecplata no tiene de qué preocuparse porque tiene en el gobernador Daniel Scioli un llamativo cuadro comercial y de marketing para posicionar a la terminal. El naranja furioso y los logos “BA” decoran los gates de la terminal. Si no fuera porque Tecplata comparte el naranja en su iconografía, la conveniente coincidencia cromática podría despertar más suspicacias.

Mientras recorre, presidenciable, Estados Unidos, el gobernador también hizo un lugar en su agenda para reunirse con el ex presidente paraguayo Nicanor Duarte Frutos, actual embajador de ese país en la Argentina, para avanzar en una agenda que integre al Puerto La Plata en la ruta de transbordo de las cargas con destino y origen en Paraguay. Resta descubrir cómo harán las barcazas para llegar a La Plata.

Pero Buenos Aires está decidido a no quedarse atrás. De hecho, anunció la semana última que está terminado en un 90% el acuerdo con las terminales sobre las obras e inversiones necesarias a cambio de la prórroga de las concesiones, impulsada por las empresas y recomendada por el organismo que las regula, la AGP.

Parte del esquema de modernización de la infraestructura porteña incluye el servicio de transbordo de cargas, mercado que supo ser marginal, pero que hoy es tentador. Buenos Aires recuerda que es el puerto que más capacidad tiene para atención de carga refrigerada (langostino, pescado, frutas): 2800 enchufes.

La dársena E, junto con el alistamiento de los depósitos y la incorporación de personal e instalaciones aduaneras, será dedicada prioritariamente al transbordo de las cargas de cabotaje.

Buenos Aires se sintió obligado a refrendar así su calidad de puerto indicado para dar respuesta a la disposición 1108 de la Subsecretaría, que borró de un plumazo a Montevideo de las cartas náuticas del transbordo regional. El principal puerto argentino siente que hay intereses políticos que pretenden marginarlo.

Por Emiliano Galli | LA NACION

18/02/14

LA NACION – COMERCIO EXTERIOR

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