El gremio consiguió, tras parar las exportaciones pesqueras por 20 días, el aporte solidario de la flota costera que deberá pagar, por barco y por viaje, de dos a cuatro cajones a un valor de 150 pesos. El acuerdo se firmaría esta semana y quedará incluido en el CCT hasta su renovación.
El gremio consiguió, tras parar las exportaciones pesqueras por 20 días, el aporte solidario de la flota costera que deberá pagar, por barco y por viaje, de dos a cuatro cajones a un valor de 150 pesos. El acuerdo se firmaría esta semana y quedará incluido en el CCT hasta su renovación.
Un mes atrás el SOMU trabó las exportaciones de ocho empresas pesqueras durante 20 días, en señal de protesta por el presunto incumplimiento de una promesa efectuada por la Asociación de Costeros hace doce años. Las empresas exportadoras no eran parte del conflicto pero por ser en algunos casos compradoras de la materia prima producida por este sector de la flota quedaron como rehenes de la situación. Recurrieron a la justicia, luego de negociaciones infructuosas entre el gremio y la Asociación pero hasta el momento el Juzgado Nº 2 de Mar del Plata no se ha expedido. Sin solución aparente y con el Subsecretario fuera del país, en China, a instancias del funcionario se acordó establecer un cuarto intermedio hasta su regreso.
Cumplido el plazo y ante la amenaza de gremio de volver a parar las exportaciones, el jueves por la mañana en el Salón Gris del Ministerio de Agricultura fueron recibidos por el subsecretario de Pesca, Miguel Bustamante, los dirigentes gremiales y empresarios tanto de la Asociación de Costeros como de CAFREXPORT, en representación de las empresas damnificadas.
En una reunión ríspida y caliente Jorge Vargas, secretario gremial del SOMU; Mariano Retrivi de la Asociación de Costeros, Walter Smith de la Cámara de pescadores de General Lavalle y Ciro D’Antonio de CAFREXPORT, volvieron a discutir sobre los dos cajones de pescado por barco que el gremio quería cobrar en concepto de aporte solidario. No fue fácil mantener un diálogo civilizado en los primeros minutos del encuentro pero una vez calmados los ánimos, el SOMU puso sobre la mesa sus pretensiones, traducidas a números.
La idea de cobrar el valor de dos cajones de la mejor especie en cada viaje, implicaba un acuerdo imposible de incorporar al Convenio Colectivo de Trabajo y muy complicado en la logística. Se decidió entonces que el gremio recibiría el dinero en concepto de acción social; el valor estipulado para el cajón fue de 200 pesos y cada barco debería pagar el equivalente de dos cajones en barcos con capacidad de cargar hasta 500 cajones; 3 cajones los que cargan hasta 1000 y quienes tienen más de 1000 cajones debían aportar el valor de 4.
La Asociación planteo que hay veinte barcos costeros que se encuentran en una situación de quebranto, lo cual daba muestras del impacto que la crisis tiene sobre el sector. Desde el gremio respondieron que a las 20 empresas que se encuentran en esa situación serán eximidas del pago. Luego de ello quedó en discusión el número de cajones que aportarían por barco y el valor que se le asignaba al mismo. Las asociaciones de costeros y de Lavalle, plantearon que el valor era de 100 pesos promedio y no 200 como aseguraba el SOMU.
Sin acuerdo pero con una propuesta consensuada que Mariano Retrivi debería alcanzar a los asociados, a horas del mediodía se decidió pautar una nueva reunión para el próximo miércoles en la que la parte empresaria debía comunicar si aceptaba la propuesta. Pero ese mismo día por la tarde, en Mar del Plata, miembros de la Asociación de Costeros se reunieron con su representante y decidieron aceptar las condiciones impuestas por el gremio.
Se acordó el pago en concepto de acción social de dos, tres o cuatro cajones por barco, dependiendo de su capacidad de bodega, con un valor establecido de 150 pesos. Este aporte estará vigente hasta la renovación del Convenio Colectivo de Trabajo, que deberá realizarse en 2014 y alcanzará a toda la flota costera del país. Hasta ahora el SOMU no ha comunicado formalmente cuál será el destino de ese dinero.
En la próxima reunión se firmará el acuerdo y el conflicto quedará resuelto al menos por lo que resta del año. En cuanto a la metodología adoptada por el SOMU de aplicar una medida de fuerza sobre terceros no involucrados en el conflicto, debería expedirse la justicia en los próximos días, cuando finalice la feria decretada desde hace 15 días por cambios en el sistema operativo de cómputos. La traba a las exportaciones fue calificada por la parte demandante como extorsiva.
Por Karina Fernández
30/09/13
REVISTA PUERTO
