Cuando aún está presente la imagen de las plantas pesqueras humeantes en la zona de Puerto Deseado, en la provincia de Chubut la medida de conciliación obligatoria dictada por la autoridad laboral permite que se produzcan negociaciones intensas entre los dirigentes del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), integrantes del poder político y las empresas del sector pesquero, en un marco de paz laboral.
Cuando aún está presente la imagen de las plantas pesqueras humeantes en la zona de Puerto Deseado, en la provincia de Chubut la medida de conciliación obligatoria dictada por la autoridad laboral permite que se produzcan negociaciones intensas entre los dirigentes del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), integrantes del poder político y las empresas del sector pesquero, en un marco de paz laboral.
Con la intervención de todos los gremios del sector marítimo, el aporte de la Confederación General del Trabajo (CGT) Regional “Valle del Chubut” y el Movimiento Sindical Madrynense, “se busca evitar que ocurran todos los males acaecidos en Puerto Deseado, porque nadie quiere llegar a una situación como la que sucedió allí, y que luego estemos arrepentidos y no podamos trabajar en el mar ni tener gente de trabajo en las plantas en tierra”, señaló el secretario general del SOMU, Claudio Gross.
Sentenció que todo el ámbito sindical de la pesca desprecia todo aquello que tenga que ver con agitar las aguas, favorecer o “fogonear” un posible conflicto en el ámbito pesquero. “Si hay una interna gremial, ésta se tiene que dirimir dentro del ámbito del sindicato. Si se trata de una cuestión política, se debe concretar de la misma forma, dentro de los partidos o los ámbitos políticos, pero no prendiendo fuego un país, una provincia o una ciudad, porque los perjudicados termina siendo toda la clase trabajadora”.
Luego de la quema de seis plantas pesqueras en Puerto Deseado, los operarios que laboraban en esas instalaciones, “de qué van a vivir ahora, si no tienen dónde realizar sus tareas”, se preguntó Claudio Gross, porque “una planta pesquera no se arregla en tres meses, ni poniendo todo el dinero y las máquinas a trabajar en construir nuevamente esas instalaciones. Mientras tanto, esos trabajadores ¿con qué van a mantener sus economías familiares?”.
“El mismo Luis Núñez, secretario general de la CGT Valle del Chubut y del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) aseguró que no va a permitir que haya ese tipo de desmanes en la provincia, porque afecta directamente su actividad ya que son más de ocho mil trabajadores de planta. Ningún operario podría permitir que eso ocurriera tampoco, ni los empleados de las plantas ni los marineros”, subrayó Claudio Gross.
Finalmente, el Secretario General del SOMU enfatizó en que, “la buena voluntad del sector empresario deberá quedar demostrada en el momento en que se deba concretar algún acuerdo con los trabajadores. Por el momento, los integrantes de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras tienen la decisión de ‘poner paños fríos’ a la situación, aunque acá se desconoce la posición del empresariado de Santa Cruz”.
28/07/07
DIARIO DE MADRYN
