Destacan que faltan leyes que den seguridad jurídica a la actividad. Una de las peticiones es que Río Santiago pueda comercializar con el interior. Queda otra deuda: la creación de la Secretaría de Intereses Marítimos.
Destacan que faltan leyes que den seguridad jurídica a la actividad. Una de las peticiones es que Río Santiago pueda comercializar con el interior. Queda otra deuda: la creación de la Secretaría de Intereses Marítimos.
Algunas preocupaciones sobrevuelan en los ámbitos sindicales de la industria naval. “La Argentina sigue sin mirar a su mercado interno, sin poder construir para la Defensa ni para la marina mercante. Como trabajador de la industria naval me asegura un horizonte laboral que en otro momento no tenía, pero como argentino y trabajador sigo con las mismas preocupaciones de los años ’90”, dijo a Transport & Cargo, Vicente Ignomiriello, secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Ensenada.
En es sentido, afirmó: “No se avanzó, no salieron leyes que den seguridad jurídica al sector, a fin de que volvamos a construir para la marina mercante y transportar nuestros granos. Hoy estamos perdiendo u$s 4.000 millones en importación y exportación”.
Para Ignomiriello la situación se agrava porque “no hay política de Estado. Faltan leyes que exijan reglas de juego para recrear la burguesía que tanto nos hace falta. Brasil hizo un avance importante. Tiene un fondo de marina mercante que ha permitido el desarrollo de sus astilleros y, por lo tanto, se ha convertido en el país potencia de la industria naval en el Cono Sur. Nosotros estamos siendo convidados de piedra de la política brasilera”.
El dirigente hizo recalcó en que el país debe imitar “lo bueno de otras épocas”, como tener un fondo de martina mercante.
Años luz
El secretario general de ATE Ensenada se quejó por los graves inconvenientes en que se encuentran los trabajadores del Astillero Río Santiago (ARS), ya que el predio está dentro de la zona franca de La Plata. “Nos sentimos como extranjeros en nuestra propia tierra porque no podemos importar al mercado interno ni buques ni barcazas, ni puentes. Nada de lo que sea metal mecánico. Es vergonzoso que un astillero que depende de la provincia de Buenos Aires no pueda ni siquiera construir para el mercado interno”, se quejó.
Que ARS salga de la zona franca es el objetivo. Ignomiriello dijo que para eso se necesita de una ley nacional. “El Congreso la debe tomar como una de las cosas importantes. Tenemos un Ejecutivo comprometido con estas cosas”.
En 1995 se firmó un convenio que le permite a ARS ingresar al territorio nacional ciertas construcciones que no se pueden hacer en otro lugar por sus dimensiones, pero hace 13 años que permanece encajonado en algún despacho del Ministerio de Economía.
En la próxima semana está prevista una reunión en el Ministerio de Defensa. “Allí pediremos que se impulsen las leyes nacionales que hace años venimos planteamos dentro de la legislatura nacional y que hasta ahora no se han movido.
Por su parte, Cayo Ayala, secretario general de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la Republica Argentina (Fempinra) y del Sindicato Argentino de Obreros Navales (Saon), reclamó una Ley de Marina Mercante que sea capaz de superar al Decreto 1010, que si bien tuvo una buena intención, no terminó de resolver los problemas del sector”.
“Estamos anhelando la promulgación de una ley de Marina Mercante e Industria Naval para concretar las posibilidades existentes en el mercado y como consecuencia de ello, dentro del Poder Ejecutivo nacional, la creación de una Secretaría de Intereses Marítimos para que se aboque a ello.
“La Ley de Marina Mercante que reclamamos es un paquete especial. Es un instrumento fundamental de la comercialización internacional. Por lo tanto, tenemos que tener la mayor capacitación posible, especialmente en temas de seguridad, por las exigencias internacionales”, manifestó.
17/09/08
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA
