Se declararon descargas por más de 45 mil toneladas, todo un récord el año pasado. Buen precio de venta y cercanía con la zona de pesca, la clave para ser objetivo de la flota costera. Las exportaciones subieron mucho más de lo que bajó el precio promedio. Atajos para seguir llegando a África.
Se declararon descargas por más de 45 mil toneladas, todo un récord el año pasado. Buen precio de venta y cercanía con la zona de pesca, la clave para ser objetivo de la flota costera. Las exportaciones subieron mucho más de lo que bajó el precio promedio. Atajos para seguir llegando a África.
Así como el calamar y el langostino le dieron la posibilidad a la flota potera y tangonera de cerrar un 2013 inolvidable, la corvina para la flota costera resultó una alternativa rentable para superar otro año difícil de altos costos de combustible y el precio planchado de la merluza.
Según la estadística oficial de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera, el año pasado cerró con 45.328 toneladas de corvina rubia desembarcadas en los puertos marítimos y fluviales, de las cuales 19 mil se descargaron en el pico de la zafra, el tercer trimestre del año.
Cuando llegan los meses de calor la corvina se dispersa, se levanta del fondo y busca líneas de agua fría en gran profundidad. El verano no es buena época para pescar corvina pero igual los barcos la siguen buscando
La cifra puede compararse con la del año pasado, si tenemos en cuenta que el paro del SIMAPE no afectó a la flota costera. Fueron 7.500 toneladas más que en el 2012 y 21 mil toneladas más que en el 2011.
La corvina fue el principal recurso desembarcado dentro de la zona común de pesca, con 29.497 toneladas en los puertos argentinos. La cifra representa un 27,3% más que en el 2012. “Está cerca, gastamos poco combustible porque pescamos a la pareja, y el precio en muelle acompaña la inflación”, resumió un armador costero marplatense que el año pasado no le dio respiro. “Es lo más rentable que tenemos y hay que aprovechar”. El precio que se paga hoy en muelle oscila entre los $8 y $8,60, según el tamaño.
En Mar del Plata, operan unas 12 “parejas” y se dedican a corvina y pescadilla, mayormente. Sin embargo, mientras algunos armadores mantienen el oficio durante todo el año, otros solo operan a la pareja un par de meses, los de mayor productividad.
En los últimos años aumentó la cantidad de barcos dedicados a la pareja, debido a que esta modalidad de pesca insume menos combustible, toda vez que es una pesca semipelágica (la red apenas toca el fondo), y son varios menos los que se dedican al arrastre de fondo debido al mayor consumo de combustible.
En Mar del Plata operan unos 80/100 barcos entre Costeros Lejanos, Costeros Cercanos y Costeros Rada o Ría. Todos capturan algo de corvina también cuando pescan por arrastre de fondo, aunque la mayor cantidad de corvina la obtienen quienes pescan a la pareja.
Existe presencia de corvina desde el sur del Brasil hasta la zona del Rincón, en la Provincia de Buenos Aires. Es una especie que se adapta tanto al agua dulce del Rio de la Plata, como al agua muy salada, en la zona de El Rincón. Y los pescadores la capturan a baja profundidad como a 50 metros bajo la superficie. La flota llega a unas 450 millas náuticas de Mar del Plata para buscarla hasta las 7 millas náuticas de la costa uruguaya, donde finaliza la Zona Común de Pesca, en el límite con aguas del Brasil. Lo mismo hace la flota uruguaya cuando se arrima a las costas argentinas.
El año pasado no ha sido el caso precisamente. La flota uruguaya, según la estadística de la Comisión Mixta del Frente Marítimo, descargó apenas 7 mil toneladas. La merma obedece a un conflicto que mantuvo a la flota amarrada a muelle durante buena parte de la zafra.
El puerto de Mar del Plata lideró los desembarques con 31.952 toneladas. Los puertos de la Bahía de Samborombón aportaron 13 mil. Lejos quedó Necochea con apenas 283 toneladas. La flota costera se quedó con la porción mayor de las descargas: 28.944 toneladas. Las embarcaciones de rada/ría sumaron 12.878 toneladas. Hasta los fresqueros tuvieron opciones y declararon descargar 3505 toneladas.
¿La pesquería soporta un aumento tan significativo de mortandad por pesca? Por ahora no hay signos de alarma. En junio de 2012, a pedido de la Dirección de Pesca de la Provincia, el INIDEP llevó adelante una prospección con barcos de la flota comercial. El resultado no arrojó resultados preocupantes.
La talla media de las muestras obtenidas fue de 37 cm LT (la talla de primera captura para la corvina está establecida en 32 cm o 380 gramos de peso). El relevamiento reportó mayor presencia de juveniles a lo largo de toda la Bahía, dentro de las primeras siete millas, con rendimientos más altos en la zona de Punta Piedras, que fuera de la Bahía, donde se capturaron en su mayoría ejemplares adultos.
En ese 2012, para preservar al recurso, la Provincia dictó la Disposición 6/12 que el 25 de octubre determinó el cierre temporario de la zafra en el área comprendida entre límite exterior del Río de la Plata y el límite interior del mismo.
El año pasado la Provincia realizó informes biológicos de casi todas las lagunas de la jurisdicción. Ninguno sobre la situación de la corvina. Pero la veda se demoró 10 días en aplicar. La Disposición 145 se publicó recién el 6 de noviembre. Con los mismos propósitos y objetivos de siempre: preservar los recursos.
“Nosotros veíamos el crecimiento de la evolución de desembarques pero siempre cerramos cuando lo hace la Comisión Técnica. Y el año pasado no fue la excepción”, contó un asesor de la Dirección de Pesca Provincia.
Las exportaciones de corvina evolucionaron de acuerdo a los desembarques. En los primeros once meses del 2013 el Informe de Coyuntura que elabora el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, informó que se exportaron 38.694 toneladas, que generaron algo más de 52 millones de dólares, con un precio promedio de 1348 dólares por tonelada. Las cifras representan un aumento del 15,6% en volumen, un 10,7% en valor. Se redujo el precio promedio un 4,2%.
Así como la pescan mucho, a la corvina la procesan unos pocos. Capitales chinos y Andrés Smith concentran más de la mitad del mercado. La mayoría de la carga la compone el Pan Ready, un corte desde atrás de la cabeza al ano, sin vísceras ni escamas. Apenas 3 toneladas se vendieron como filetes.
El destino de las exportaciones de corvina se reparte entre China y países del continente africano, como Nigeria, Angola y Camerún. A fines del año pasado Nigeria prohibió la importación de pescado para consolidar el desarrollo de su acuicultura. En el 2012 solo ese país había comprado pescado made in Argentina por casi 17 mil toneladas, por 28 millones de dólares. De ese total, unas 12 mil toneladas eran de corvina.
Pese a que las negociaciones a nivel cancillería no avanzaron para modificar la decisión, para suerte de empresarios exportadores locales, el continente ofrece atajos que permiten esquivar la barrera proteccionista. La venta se hace a un país vecino, desde donde la corvina ingresa a Nigeria.
Por Roberto Garrone
03/02/14
REVISTA PUERTO

