Para una industria como la pesca, que coloca más del 90% de su producción en el exterior, una crisis internacional como la de 2009 -que persiste en algunos mercados de alto consumo de estos productos, como España- supone un riesgo de proporciones.
Para una industria como la pesca, que coloca más del 90% de su producción en el exterior, una crisis internacional como la de 2009 -que persiste en algunos mercados de alto consumo de estos productos, como España- supone un riesgo de proporciones.
Los números del primer trimestre arrojaron una caída de los embarques del 17%, apenas matizado por un repunte del 1% en valor. El sector genera exportaciones por más de US$ 1300 millones y de él depende la economía de 40 ciudades de todo el litoral marítimo argentino.
Según las cámaras sectoriales, "todas las empresas dedicadas a la pesca industrial se encuentran en situación de quebranto" tras varios años de crisis interna que forzó a emprender la venta de activos y la suspensión de empleados. Muchas "dejaron de operar en los últimos meses por la falta de rentabilidad".
La cadena que arranca en la captura y sigue en la elaboración de productos de mar y concluye en la comercialización enfrentó un aumento de costos de producción desproporcionado frente a ingresos que no alcanzan a cubrirlos.
Las seis cámaras nacionales -desde Mar del Plata a la Patagonia- que representan a toda la cadena lanzaron la semana última el Consenso Pesquero Nacional, un frente único para diagnosticar a fondo la situación y negociar con las autoridades.
Se sumaron la Cámara de Armadores de Buques Pesqueros de Altura, la Cámara de la Industria Pesquera Argentina, el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas, la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras, la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina y la Cámara de Armadores de Poteros Argentinos.
La Argentina ya perdió su lugar en el mundo como máximo y mejor proveedor de carnes. La pesca sigue un camino muy similar.
Emiliano Galli
17/05/11
LA NACION
