El informe publicado en nuestra sección agropecuaria del último sábado es claramente demostrativo de la forma en que el puerto local se afianza en la exportación de granos, aunque se haya registrado una ligera merma, en los cinco primeros meses del año, respecto de la temporada anterior, como consecuencia del fracaso de la cosecha triguera.
El informe publicado en nuestra sección agropecuaria del último sábado es claramente demostrativo de la forma en que el puerto local se afianza en la exportación de granos, aunque se haya registrado una ligera merma, en los cinco primeros meses del año, respecto de la temporada anterior, como consecuencia del fracaso de la cosecha triguera.
De todos modos, la soja mantiene su sitial de cabeza en los embarques, favorecida en esta oportunidad por una cosecha que ya se calcula en 55 millones de toneladas.
Entre enero y mayo, el sistema portuario bahiense envió a diversos destinos 2.970.290 toneladas, apenas un 2 por ciento menos que en el mismo lapso del año pasado, debiéndose destacar que, en el último mes, la soja llegó a casi 700 mil toneladas, dentro de un total mensual de casi 1.300.000. Ello debe interpretarse como la importante influencia que tienen los muelles locales sobre una zona sojera cada vez más extensa, que se extiende por una amplia región bonaerense, pero también a campos de La Pampa y del sur de Córdoba.
Factor decisivo es la profundidad del puerto, que permite atender a buques de envergadura, para los cuales es imposible completar sus bodegas en las terminales del río Paraná. De allí que se destaque el rol fundamental que juega Ingeniero White en la terminación de los embarques, sobre todo los destinados a China y otros lejanos compradores. De no ser por el calado local, serían imposibles las operaciones con buques de especiales dimensiones.
Y esto no concluye aquí. Por el contrario, está en carpeta para una próxima ejecución la ambiciosa meta de los 50 pies de calado, así como la incorporación de otros tres muelles para diversas cargas, tal cual lo señalara el titular del Consorcio de Gestión del Puerto, doctor Jorge Otharán: el destinado a la exportación de potasio dentro del proyecto de Vale do Rio Doce, que se encuentra en sus etapas iniciales; el del complejo que ya levanta Louis Dreyfus y el programado por Toepfer, a fin de sustituir al de la termoeléctrica, que ha venido utilizando hasta el momento.
Claro que la eficiencia de la operatividad portuaria no se reduce exclusivamente a la capacidad de sus instalaciones terminales, los sitios de embarque y la profundidad del estuario. También reside en la infraestructura vial, que últimamente ha mostrado algunas deficiencias, en particular con los conflictos suscitados debido al extraordinario número de camiones que llegan desde la zona cercana, pero también desde centenares de kilómetros, con mercadería para exportar. Los incidentes, reflejo de la excepcional cosecha de soja y maíz, debieran pasar a ser hechos del pasado en el más corto plazo posible. La realización de obras camineras, como la doble trocha entre Bahía Blanca y Pigüé, por la ruta nacional 33, y el nuevo enlace entre las rutas 3 norte y sur habrá de contribuir, sin duda, a mejorar los accesos, evitando las trabas advertidas en las últimas campañas, con incomodidades, inclusive, para el tránsito particular.
En suma, el corriente año permite ratificar una vez más la gravitación del sistema portuario bahiense en el movimiento cerealero, con la perspectiva de seguir acrecentando su aporte a través de la tarea del Consorcio de Gestión y de las inversiones privadas en marcha y otras por venir.
14/06/10
LA NUEVA PROVINCIA

