“El Puerto va a seguir creciendo” Jorge Otharan, Presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca

"Tengo la absoluta convicción de poder aportar decisiones políticas", dijo el titular del CGPBB, quien proyecta llevar a 50 pies de calado el muelle local.

"Tengo la absoluta convicción de poder aportar decisiones políticas", dijo el titular del CGPBB, quien proyecta llevar a 50 pies de calado el muelle local.

Profundizar la relación entre el Puerto y la ciudad de Bahía Blanca a través de una reserva costera o frente marítimo, para captar nuevamente la presencia del vecino y que éste vuelva a sentir que vive en una ciudad-puerto, es uno de los múltiples desafíos que se trazó el actual presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, doctor Jorge Otharán.

"Es uno de los tantos proyectos por concretar. Hay que reconocer que por sus características geográficas, el Puerto de Bahía Blanca tiene su capacidad continental acotada en cuanto a posibilidades de crecimiento; por eso es necesario que todos los actores generen acuerdos para aprovechar el espacio de la mejor manera posible", dijo Otharán, quien trazó un balance de sus meses de gestión, donde se destacan, entre otros temas, la futura obra de ampliación de 50 pies de calado del muelle local.

"El balance de estos meses de gestión es positivo a partir de la fortaleza adquirida por un modelo de transferencia (de la Nación a la Provincia) mediante un directorio y un Consorcio de Gestión con representación pública y privada, que le otorga mucha fortaleza al sistema", dijo Otharán.

"En estos 15 años de funcionamiento ha habido un crecimiento exponencial y promesas de seguir creciendo. Obedece a condiciones naturales y al modelo que le permite diferenciarse, en cuanto a profesionalidad y gestión, del resto de los puertos", expresó.

–¿Cómo encaja usted en este engranaje aceitado desde hace varios años?

–Me sumé a un equipo de trabajo y tengo la absoluta convicción de poder aportar decisiones políticas. Tengo un bagaje técnico, dentro del cuerpo profesional del Consorcio de Gestión, que hace que esas decisiones políticas tengan un buen direccionamiento y sean lo más aproximadas a la realidad y a las necesidades del Puerto de Bahía Blanca.

–Su ingreso coincide, además, con una etapa donde comienzan a arribar inversiones.

–Sí. En menos de siete meses logramos suscribir un contrato de concesión de uso con la firma Dreyfus (acopio y demás) y estamos en vías de hacerlo con Río Tinto (exportación de potasio). Son inversiones millonarias, en dólares –Dreyfus invertirá 127 millones de dólares–, que además, se agregan a la oferta ya instalada, como el Muelle Multipropósito y las cinco cerealeras trabajando en competencia y completando carga del Paraná inferior.
    
"También la concreción de algunas variables que el puerto no manejaba, como la regasificación o provisión de servicios energéticos. Se logra, así, una diversificación de cargas que nos emancipa de las cuestiones estacionales, evitando algunos serruchos que en ocasiones inhiben el crecimiento".
    
"Una actividad como la granelera puede tener mesetas o picos de crecimiento, pero también puede tener, en instancias como la vivida entre el campo y el gobierno, un franco decrecimiento. Los números del Consorcio, pese a ello, se mantuvieron estables en función de otras variables y de otras ofertas que se dan en rubros antes mencionados".
   
–¿Cómo es el perfil de la estación marítima bahiense?
   
–Bahía Blanca tiene, pese a no ser exclusivamente cerealero, un perfil de esas características. Esto alivia y le da oxígeno tanto al Muelle Multipropósito como a los minerales que se van a incorporar a través de Río Tinto o a las actividades tanto de la Posta de Inflamables como los procesos energéticos o de provisión que se están dando en distintos muelles.
    
"El Puerto de Bahía Blanca va a seguir creciendo. Debemos anticiparnos a no generar una colisión entre los beneficios obtenidos por el desarrollo comercial y el funcionamiento ordinario de la ciudad; nos obliga a tener una fuerte intervención en el ante puerto, tanto en materia logística como en vías de comunicación y ferroviaria".
   
–El tema logístico tiene un valor preponderante.
  
–Sí. Debemos difundir a los organismos nacionales y provinciales que el tema logístico del puerto bahiense es estratégico y de valor nacional, a fin de lograr las inversiones que hacen falta. A los 40 años de desinversión que ha tenido el sistema ferroviario no lo podemos poner en valor con recursos del puerto, del municipio ni de la Provincia.

"¿Qué hacer? Definirlo como una cuestión estratégica y que sea el gobierno nacional el que colabore a esta cuestión central. Si sobrecargamos de trenes con rieles de producción al centro de la ciudad dejaremos de lado a unas 150.000 personas que viven fuera del anillo ferroviario; una situación similar a la vivida por la ciudad cuando fue desbordada por fuera de su anillo ferroviario. El puerto, en cambio, desbordó en función de la oferta que tiene por ser de aguas profundas y del sur".

"No tengo dudas que estamos frente al mejor puerto marítimo del país y que gran parte de la suerte de este sitio tiene que ver con la complementación con el Paraná inferior, con el sistema Rosafé y con los puertos de la Hidrovía, donde por una cuestión de calado –37 pies– necesitan venir a hacer completamiento a nuestros 45 pies".

Agrandar el hinterland

Otharán brega por motorizar el puerto con ofertas de servicios. Para ello realizó recientemente, junto a empresarios y dirigentes políticos, una visita por las provincias cuyanas de nuestro país, además de La Pampa.
    
"La intención es agrandar el hinterland. Bahía es un puerto cerealero, en cuanto a cargas generales, y a través de los contenedores incorporó frutas y otras variables que no se manejaban en el pasado. Hemos recorrido el sur de Mendoza, San Juan y La Pampa como provincias con necesidades de egresar sus productos".
    
"La oferta complementaria que tiene el Puerto de Bahía Blanca es saber venderse a futuros operadores, productores regionales o elaborados. Hay un mundo que está esperando en sus góndolas productos de la Argentina que pueden salir por el puerto bahiense".
    
–¿Cuál es el desafío?
    
–Optimizar geográficamente los espacios de expansión del Puerto; hacia dónde crece y cómo crece. Dentro de esos espacios debemos trabajar en cómo involucramos a la gente en su contacto con el mar, generar un paseo para que puedan disfrutar del entrono costero.
    
"Finalizada la expansión territorial, y cumplimentados los usos que tiene el puerto, hay que pensar en la optimización de lo que tenemos. Analizar tasas de uso de cada uno de los muelles, generar una mayor actividad de recambio tecnológico de parte de las terminales con sus medios de elevación y de acopio, para que esto nos permita velocidad (menos tiempo de espera de los barcos) y abundar en la denominada conectividad marítima, en generar una profundización a 50 pies que nos libere de las mareas y así tener más tiempo para poder sacar barcos de gran calado".
    
–¿Los espacios a los que se apuntan son los situados detrás de la Central Termoeléctrica?
    
–Algunas alternativas pueden referirse a ese espacio. Detrás del muelle de Toepfer se ubicará Río Tinto y existe una reserva de espacio para Zona Franca, que también se desarrollará en la zona primaria aduanera sobre el territorio de Coronel Rosales.
    
–¿Y Dreyfus?
    
–La concesión de uso se firmó en las tierras de cangrejales, lindante a Mega. El predio es de 23 hectáreas (entre Galván y Mega), denominado comúnmente como cangrejales. Unas 14 hectáreas serán para Dreyfus y otras 9 aún están pendientes de resolución.

Le crecerán los "pies"

Las demandas del comercio internacional exigen, según el presidente del CGPBB, una obra de ampliación del muelle local, que actualmente se sitúa en 45 pies de calado.
    
"Lo vamos a llevar a 50. Es un objetivo que estamos tratando con gran celeridad. Durante los primeros meses de 2009 se tendría que estar licitando para tener expectativas reales de consolidar la carga que hoy tenemos".
    
–¿Qué hace falta para concretarlo?
   
 –Seguir trabajando en las especificaciones técnicas. La decisión política del gobierno nacional ya está e, incluso, fue asignada la partida de 45 millones de pesos para este fin.
    
"Estamos trabajando tanto con profesionales del Consorcio de Gestión como del IADO y otros organismos contratados. Cuando se draga y cala a 50 pies aparece un movimiento de corrientes internas; y esto hay que atenderlo y evolucionar hacia mayores profundidades, siempre que sea pacífico, a los efectos de lograr el trazado definitivo".
    
–¿Qué se logrará con esta profundidad para el tráfico de buques?
    
–Nos permitirá emanciparnos de las mareas. Hoy, para poder salir con 45 pies, debemos hacerlo con marea alta y cada una dura 6 horas. Si tenemos 50 pies en marea y 45 al cero, vamos a poder trabajar las 24 horas con carga a 45 pies.

Para ser más competitivos

–¿La optimización de los servicios de empresas que están estrechamente vinculadas al CGPBB es otro avance en materia de recursos para ser más competitivos?
    
–Nos relacionamos a través de nuestros contratos de concesión, donde en algunos casos se fijan pautas de crecimiento en toneladas de cereal y, en otros, cánones de funcionamiento. La competencia se produce en el mercado nacional que tiene que ver con corredores de la producción. La ventaja es que poseemos un puerto competitivo y la desventaja de estar a 1.000 kilómetros del centro sojero, el cereal estrella en el mundo.
    
"En consecuencia, debemos trabajar sobre esta desventaja para poder sanear o morigerar los efectos negativos que pueda tener una logística de semejante distancia para recorrer".
    
–¿Cómo se hace?
    
–Agilizando el sistema de transporte de cereal y minimizando la distancia de 1.000 kilómetros con el centro sojero a un circuito multimodal. De lograrlo habremos hecho más de la mitad del camino; la otra mitad la ofrece la generosidad del estuario de un puerto que tiene 200 metros de ancho y 45 pies de calado para poder operar. Sólo nos falta remover los obstáculos que hacen que el Puerto de Bahía Blanca tenga que hacer un esfuerzo más.
   
"Cualquier operador sojero del sur de Santa Fe, o del norte de la Provincia de Buenos Aires, pagaría fortuna por tener un puerto de estas características al lado de la tranquera de su campo. Aquí disponemos de ese núcleo sojero, pero tenemos que poner todos los esfuerzos para que la tranquera esté más cerca de nuestro muelle".

"Energía" para el futuro

El factor energético es uno de los puntales para le funcionamiento de las empresas que se desempeñan en el ámbito portuario. En tal sentido, y atento a los acontecimientos acaecidos en los últimos años respecto de la falta de electricidad para las empresas, el doctor Otharán se mostró confiado en poder evitar nuevos focos de conflicto.
    
"El producto del tsunami que tuvo el país en estos años de grandes inversiones nos obliga a tener innovaciones no exploradas dentro del campo energético. Obviamente una alternativa nos ofrece el muelle de Mega con el barco regasificador; la otra es la que nos plantea Enarsa con la instalación de una barcaza eléctrica en nuestro puerto", afirmó Otharán.
    
"Esto nos marca el camino de que Bahía Blanca debe pensar en un Parque Energético que esté alejado de los núcleos poblacionales y que sea equidistante de los lugares de desarrollo que va a tener nuestra actividad industrial regional", agregó.
    
"Entre Bahía Blanca y Punta Alta se van a generar alternativas industriales muy importantes para las dos ciudades. Y debemos pensar cómo alimentar ese núcleo industrial", sostuvo.
    
–¿Existen iniciativas?
    
–Hay una insinuación importante con los tres molinos de viento de Bajo Hondo, que plantean una alternativa de energía eólica aprovechando parte de los recursos naturales que tiene esta región. Para coordinar esfuerzos debemos establecer, en un triángulo (Villarino, Bahía Banca y Coronel Rosales), un espacio que nos permita generar un Parque Energético; establecer allí una Central Eléctrica, actividades eólicas si fuese menester y, de ser necesario, una regasificadora en tierra para alimentar a todos los distritos en forma pareja para asegurarle provisión al empresario.
    
–¿Es factible llevarlo a cabo?
    
–Sí. Pero hay que contemplar situaciones que también en algunos casos es materia prima, como el agua potable. Bahía, por caso, ha registrado, hasta en sus actividades inmobiliarias problemas de provisión de agua. Se necesitan alternativas para encontrar las mejores condiciones para quienes quieran invertir en nuestra región.
    
"Tenemos el egreso al mundo garantizado. Si logramos un Parque Energético y el recurso humano, que Bahía lo tiene por la ciudad en la que está emplazada esta región, estaremos en inmejorables condiciones como para desarrollar un potencial que en el pasado se vislumbraba como más exitoso y que al igual que el país cayó en una meseta que lo dejó inerte por unos cuantos años y que se está empezando a sacudir con alternativas de progreso".

01/09/08
LA NUEVA PROVINCIA – BAHÍA BLANCA

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