El puerto en tiempos de cólera por la indefinición de las autoridades

“Si no se rectifica este rumbo el puerto se va al carajo”. El sindicalista escupía más exabruptos por teléfono. Es que luego de dar a conocer el paro por 24 horas para comienzos de la semana que viene, y movilizaciones en la Capital, los trabajadores portuarios agrupados en el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), que lidera Juan Corvalán, y el Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles, comandado por Roberto Coria, no ocultaban la furia provocada por el indiferente silencio de las autoridades.


“Si no se rectifica este rumbo el puerto se va al carajo”. El sindicalista escupía más exabruptos por teléfono. Es que luego de dar a conocer el paro por 24 horas para comienzos de la semana que viene, y movilizaciones en la Capital, los trabajadores portuarios agrupados en el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), que lidera Juan Corvalán, y el Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles, comandado por Roberto Coria, no ocultaban la furia provocada por el indiferente silencio de las autoridades.

Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior y patrón del Mercado Central, optó por el salmo que reza que este gobierno nunca se tiró en contra de los trabajadores. “Que no empiece con ese cantito, porque la última vez nos enteramos por la tele que la Presidenta anunciaba un polo audiovisual en la isla Demarchi”, bramó.

Al cierre de esta edición se había confirmado una reunión entre Moreno y autoridades del puerto que debía realizarse ayer, u hoy. Moreno, en tanto, aprovechó para intentar desligarse de la idea que motivó el descalabro: el traslado de operaciones al Mercado Central. “Yo puse el predio, el proyecto es de la Aduana”, lo escucharon decir los sindicalistas.

A esta altura, los trabajadores no tienen mucha paciencia. Moreno también los comenzó a convocar los viernes para asegurarles que el trabajo en el puerto no se vería afectado por las DJAI. Resultado: los gremios ya no van a esas reuniones.

En Exolgan, la principal terminal de contenedores del país, pesa un amparo que frenó el dragado. La terminal necesita terminar esta obra para la llegada de los nuevo buques de 340 metros. Encima, el trabajo cayó de 36.000 TEU a 23.000 TEU. Moreno, que no cree en la inflación, poco puede acreditar respecto de la deflación. En protesta por “la falta de previsión de la provincia y de la empresa, el 24 (por hoy) paramos 24 horas en Exolgan”, indicaron los portuarios.

Mientras tanto, en la cabecera Berisso del Puerto La Plata, la venganza es un plato que se sirve frío. Tecplata asiste con sorna a los problemas que sufre Exolgan y al pedido no escuchado de prórroga de las concesiones de Puerto Nuevo. Pareciera como si el gobierno nacional hubiera acordado con Daniel Scioli no hacer nada en política portuaria -o encarar revoluciones operativas inconsultas- para favorecer a “su terminal”.

Por Emiliano Galli | LA NACION

24/09/13

LA NACION

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