Con el respaldo de Moyano, los gremios reclaman alza salarial. La protesta afecta a firmas exportadoras como Bunge Cargill y Molinos.
Con el respaldo de Moyano, los gremios reclaman alza salarial. La protesta afecta a firmas exportadoras como Bunge Cargill y Molinos.
La actividad de muchas terminales del área de Rosario, el mayor puerto de granos de Argentina, se encuentra prácticamente paralizada por una huelga de trabajadores que afecta las exportaciones de uno de los mayores proveedores mundiales de alimentos.
Los puertos de las empresas Bunge, Cargill, Vicentín, Molinos y la Asociación de Cooperativas Argentina (ACA) no registraban ingresos de camiones con granos y sus plantas estaban casi paradas por la protesta de la Confederación General del Trabajo (CGT) de San Lorenzo, en las cercanías de Rosario.
“No hay nadie adentro porque hay una protesta en el acceso y no están dejando entrar al personal”, dijo a Reuters una fuente de Terminal 6, donde la empresa Bunge tiene una de sus terminales de la zona.
Argentina es el mayor exportador mundial de aceite y harina de soja y el segundo de maíz, pero los embarques son reducidos en esta época del año en Rosario, cuando todos los actores del mercado esperan el inicio de la cosecha en marzo próximo.
De los puertos del área de Rosario parte el 80% de las exportaciones agrícolas del país. Los empleados que reclaman un alza de sueldo pertenecen a rubros como vigilancia, seguridad, gastronomía y transporte.
Fuentes cercanas a las negociaciones señalaron anoche, tal como adelantó El Cronista en su edición de hoy, que un acuerdo entre los trabajadores y las empresas parece difícil, porque las firmas consideran “exagerado y poco razonable” el pedido de la CGT.
Representantes de las empresas se quejaron de que la protesta podría ser parte de una disputa de poder entre la CGT San Lorenzo y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de la zona, mientras que medios locales no descartan que el Gobierno de la provincia de Santa Fe podría intervenir para salvar la disputa.
El conflicto es seguido de cerca por los operadores del mercado de futuros de Chicago, aunque muchos descartaban que tuviera un fuerte impacto sobre los precios.
“Usualmente tenemos, para esta época del año, una huelga en Argentina de todos modos”, afirmó Dewey Strickler, presidente de la consultora estadounidense de granos Ag Watch Market Advisors.
“Estados Unidos podría hacerse cargo de exportaciones que habitualmente maneja Argentina durante la huelga, pero Argentina tendrá abundantes reservas disponibles para los compradores de ultramar cuando vuelva al negocio, lo que haría caer un poco las exportaciones de Estados Unidos en ese momento”, añadió.
La CGT reclama que todos los trabajadores del área portuaria cobren el mismo sueldo mínimo de 5.000 pesos que los del rubro aceitero, que en diciembre acordaron un alza salarial con las empresas.
Aunque los empleados que protestan son sólo el 13% del total de trabajadores del área, los obreros aceiteros -que representan el 87% restante- tampoco están trabajando, en apoyo a la medida.
26/01/11
CRONISTA COMERCIAL

