El puerto de Nueva Palmira comienza a volver a la normalidad, a medida que los camiones encargados del transporte de granos durante la zafra efectúan sus operaciones de carga y se retiran del lugar.
El puerto de Nueva Palmira comienza a volver a la normalidad, a medida que los camiones encargados del transporte de granos durante la zafra efectúan sus operaciones de carga y se retiran del lugar.
Según informaron fuentes de la ANP de Nueva Palmira a EL PAÍS digital, esta situación se da año a año y serían algunas de las variables que determinarían el colapso de los servicios.
Los pocos controles en el tránsito, las condiciones de ruta de ingreso a puerto y la infraestructura, que es cada vez más pequeña para incremento en el ingreso de mercaderías, podrían colaborar con el caos que se produce en aquella ciudad.
Víctor Viviano, uno de los representantes de las fuerzas vivas de Nueva Palmira, informó a El País sobre las complicaciones y sobre la necesidad de un replanteo de la ciudad para los próximos treinta años.
El puerto de Nueva Palmira mueve más de 3,5 millones de toneladas de mercadería al año y se espera gran crecimiento en forma constante. Las exportaciones de soja, cítricos, celulosa, fertilizantes, o el ingreso de maíz, portland y vehículos, entre otros rubros que se movilizan, hacen de este puerto el de mayor crecimiento en la última década y tiene un lugar ganado para una expansión mucho mayor.
El año pasado, por una gestión con la Cámara de Navegación, la Intergremial de Cargas se reunió varias veces con autoridades de la Administración Nacional de Puertos (ANP) y las empresas cargadoras de granos para encontrar soluciones a la operativa y a la espera de los camiones que se multiplican en la gran zafra. Pocas soluciones se han logrado, y a la vista de los acontecimientos el hecho arrojó mayores dificultades, porque se agrandó la operativa y los camiones incluso se taponan entre ellos y se dificulta el movimiento.
24/04/11
EL PAÍS DIGITAL
