El puerto de Buenos Aires, entre simulaciones y trenes de carga

El puerto de Buenos Aires, entre simulaciones y trenes de carga

Sergio Borrelli, interventor de la Administración General de Puertos (AGP) salió airoso de la visita que el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, realizó el jueves último al muelle norte de la dársena E del puerto Buenos Aires.

Sergio Borrelli, interventor de la Administración General de Puertos (AGP) salió airoso de la visita que el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, realizó el jueves último al muelle norte de la dársena E del puerto Buenos Aires.

Pudo exhibir en detalle que el principal puerto de contenedores del país quiere darle batalla al paso del tiempo, y a la feroz competencia que en breve se desatará sobre el mercado de cargas de la Argentina, cuando el proveedor de servicios del puerto La Plata, Tecplata, habilite sus gates, presuntamente en septiembre próximo. Habrá que ver qué tan caudalosa es la sangría de servicios marítimos que migrarán de Buenos Aires y Exolgan a La Plata. Imposible que alguien filtre cuál será la primera naviera o agencia en dar el portazo porteño y firmarle el cheque en blanco a Ricardo Román y a los filipinos de Ictsi.

Borrelli pudo mostrarle a Randazzo cómo descargaban los vagones del Sarmiento del “Clipper Magdalena”, agenciado por Ultramar a las vías del muelle, para seguir luego su periplo.

Randazzo ya había estado a principios de febrero para ver las primeras locomotoras chinas nuevas. Y se mostró muy interesado por resolver la situación del puerto: nuevos proyectos presentados por las terminales y resolución de la licitación de la terminal 6, y el pago y jubilaciones pendientes de aquellos trabajadores que quedaron en suspenso. No hay, en efecto, mayores avances al respecto. Pero al menos las autoridades y los privados aseguran que nada duerme en un cajón.

Por lo pronto, Borrelli marca su gestión con el pragmatismo de un práctico. Comenzó con trabajos de proyección en un simulador del titular del SOMU, Omar Suárez, corriendo modelos para un buque de diseño de 420 metros de eslora, 60 de manga y 40 pies de calado.

Es que el consenso del puerto a 14/15 metros está. Pero Borrelli quiere saber hasta dónde pueden llegar los canales y los accesos. O sea “cuánto” da el puerto, y cuánto puede dar. Por ejemplo, qué ancho de canal es necesario para un buque de 350 metros, manga aparente incluida.

En tanto, en tierra, a tono con la prioridad ferroviaria que exhibe el Gobierno, la AGP estaría llegando a definiciones para liberar las vías intrusadas por donde podría llegar el estatizado Belgrano Cargas.

Asimismo, mientras el puerto pudo avanzar y operar muy bien con las cargas de Dow, el pescado y la fruta que trae el Ferrosur, por el sur, la molesta incógnita es por qué el NCA prefiere la comodidad de la playa de Retiro (enfrente del “Rulero) y usar camiones calesita para llegar al puerto, en lugar de llegar a empalme norte (frente al Sheraton), como el Ferrosur, para enganchar luego a las locomotoras de AGP e ingresar en las terminales..

Por Emiliano Galli

05/03/13

LA NACION

 

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