Así lo advierten los bomberos de Pirámides. Dicen que hay acopio de combustible sin las medidas preventivas respectivas. Así lo advierten los bomberos de Pirámides. Dicen que hay acopio de combustible sin las medidas preventivas respectivas. El cuerpo de Bomberos Voluntarios de Puerto Pirámides indicó que es “muy grave” la situación vinculada a las empresas ubicadas en el “predio ballenero”. A pesar de los informes entregados al Ejecutivo, en los que se denuncia la gran cantidad de combustible que manipulan esos emprendimientos, no se tomaron las correspondientes medidas preventivas. Incluso, El Diario pudo constatar que no se requieren de grandes inversiones para colocar un sistema fijo contra incendios, lo que es una obligación de las prestadoras del servicio de avistajes de ballenas. En caso de ocurrir una explosión, no sólo se verían afectados los trabajadores de los talleres sino también vecinos de zonas aledañas. Día tras día y sobre todo cuando llegan los turistas, las empresas balleneras se trasladan hasta la estación de servicio de Puerto Pirámides a cargar combustible. Los tanques de las embarcaciones pueden albergar cientos de litros. Muchas veces, las cargas se realizan de manera irregular lo cual podría ocasionar alguna fatalidad. No obstante, el mayor peligro está en los galpones en donde las empresas almacenan combustible. “La cantidad que tienen es impresionante en términos de seguridad. Cada tanque de las lanchas puede consumir hasta 100 litros por viaje. Y, eso, sin contar que cada uno tiene una reserva potencialmente peligrosa”, informaron los bomberos. Por eso, hace un tiempo atrás, el jefe principal José Vera inició una investigación en donde constató que las empresas instaladas en “el predio ballenero” no cuentan con los elementos necesarios indicados por ley para si ocurriera algún siniestro, puedan asistirse de manera inmediata. “En las inspecciones realizadas por el área de Higiene y Seguridad en la totalidad del predio utilizado por diferentes empresas turísticas, se observó que cuentan con una gran carga de fuego derivado de los distintos componentes ya sean embarcaciones, líquidos inflamables y acopio de material en desuso. Por tal motivo, solicitamos que la totalidad del predio disponga de un sistema fijo contra incendio y una reserva de agua con la cantidad de siete litros por metro cuadrado exclusiva para el uso de incendio, un sistema de cañerías y bocas de incendio que cubran hasta el punto más lejano”, reza el informe de José Vera. Sistema contra incendio Contrariamente a lo que podría imaginarse, el sistema contra incendio no es muy caro. “Si quisieran arreglar el problema, yo creo que lo harían porque los elementos que necesitan, algunos los tienen a mano. Por ejemplo, el sistema contra incendio precisa arena, matafuegos grandes con móviles, redes de incendios, abastecimientos de agua. La arena, no hace falta decirlo, la tienen a dos pasos. Con respecto a las bombas, no son caras. Incluso, pueden hacerse de forma casera, sólo necesitan buena presión y al menos 1000 litros”, observó Sergio Brunt, bombero destacado del Cuerpo de Puerto Pirámides. Galpones inseguros “Nunca tuvieron un sistema de ataque de incendio, aunque dentro de los talleres tienen litros de aceites, líquidos inflamables, máquinas y todo lo que hace a un taller ballenero. No son cosas que se puedan recuperar enseguida, al contrario, ahí entran lanchas y tractores. Incluso, el jefe Vera charló con ellos y les explicó que, de ocurrir un incendio, los principales perjudicados serán ellos porque por más rápido que lleguemos, siempre va a ser tarde por la cantidad de combustible. Si llega a producirse una explosión, las pérdidas serán considerables”, evaluó Brunt, quien agregó que también es imprescindible que los empresarios y trabajadores tengan capacitaciones a fin de estar mejor preparados ante un accidente. Daños colaterales Por último, este medio le preguntó al oficial si podrían perjudicarse algunos vecinos ante algún incendio. “En primer lugar, de ocurrir, los primeros perjudicados serán los trabajadores que, en cada taller rondan las 5 ó 6 personas. En la segunda bajada, por ejemplo, la gente tiene restaurantes pegaditos al taller. Incluso, al lado de un galpón se encuentra la vivienda de uno de los dueños. Por eso, nos preocupamos, aunque a pesar de los informes y las insistencias, no percibimos la misma preocupación que es, para seguridad propia, de su personal y de sus equipamientos”, indicó Brunt. 18/10/12 DIARIO DE MADRYN

