Si el valor del crudo sigue cayendo se complicarán los proyectos de shale y los off shore. La jugada de Arabia Saudita podría acelerar una “guerra fría” que se caliente a petróleo.
Si el valor del crudo sigue cayendo se complicarán los proyectos de shale y los off shore. La jugada de Arabia Saudita podría acelerar una “guerra fría” que se caliente a petróleo.
Con los precios del petróleo en su nivel más bajo en casi cinco años, la duda sobre cuánto debe costar el precio del barril de crudo para mantener un punto de equilibrio o umbral de rentabilidad para hacer viable económicamente los proyectos petroleros recorre como un fantasma los mercados. De acuerdo a muchos especialistas en energía, si la cotización del barril se mantiene por debajo de los 60 dólares en promedio durante 2015, la exploración del petróleo no convencional podría caer hasta en un 50%, por lo que el año que viene se frenarían cerca de u$s150.000 millones en inversiones petroleras. Los otros dañados por la baja del crudo serían las exploraciones off shore: analistas alertan que con un barril de crudo por abajo de los u$s45, muchas plataformas marinas dejarían de drenar el oro negro. El plan de Arabia Saudita de aumentar su oferta para reducir la presencia en el mercado del shal oil de los EE.UU ya registra daños colaterales en todo el mundo. El rublo ruso y el peso venezolano, los dos primeros en ser impactados por la “guerra del crudo”.
Las petroleras que operan desde el Mar de Barents al Golfo de México se preguntan cuánto tiempo seguirán operando por sobre el punto de equilibrio (en inglés break-even point – BEP), después que el precio del “oro negro” ha caído un 40 por ciento en los últimos cinco meses. Los menos de 70 dólares por barril actuales no hacen más que dejar a los planes de las grandes compañías para el 2015 con un signo de interrogación. Es que el próximo año, las petroleras harán decisiones finales de inversión sobre un total de 800 proyectos de crudo y gas por 500.000 millones de dólares y de casi 60.000 millones de barriles de petróleo, según datos de la consultoría noruega Rystad Energy.
Cerca de un tercio del gasto de las compañías –un quinto del volumen total a extraer de las necesidades del viejo mundo– probablemente no será aprobado, comentó el jefe de análisis de Rystad Energy, Per Magnus Nysveen. “A 70 dólares por barril, la mitad de los volúmenes generales están en riesgo”, dijo a Reuters esta semana. Alrededor de un tercio de los proyectos programados para decisiones finales de inversión en el 2015 son los no convencionales o shale, en que el petróleo y el gas son extraídos usando la perforación horizontal, en lo que es conocido como fracturación hidráulica o fracking. De esos 20.000 millones de barriles, cerca de la mitad están localizados en yacimientos de shale en Canadá y en las arenas bituminosas de Venezuela, según Nysveen.
“Arabia Saudita tomó esta determinación porque Estados Unidos empezó a ofrecerle petróleo a clientes que eran tradicionales del Golfo Pérsico”, afirma Gerardo Rabinovich, ingeniero especialista en petróleo y vicepresidente 2º del Instituto Argentino de la Energía (IAE). Para Rabinovich, los sauditas buscan aplastar el break even de las petroleras con proyectos más riesgosos. “Por debajo de los u$s60 el shale se complica mucho y por debajo de los u$s45 el barril, los proyectos de off shore”, describió. Pero Rabinovich hace una gran diferencia entre las compañías de los EE.UU. y Canadá, que buscan una buena relación de costo/beneficio con intereses comerciales y los países como Brasil, que apuestan a la extracción ultra marina para lograr autoabastecerse como política de Estado a largo plazo.
En tanto, economistas relativizan las luces de alerta que prenden muchos analistas. Así, para Nicolás Gadano, investigador de CIPPEC y especialista en petróleo, “la respuesta de la OPEP es que ajuste el mercado, y en el corto plazo eso generará un exceso de oferta, a mediano plazo la demanda de los emergentes va seguir subiendo, por lo que los precios se van a tender a corregir”.
Con esa lógica, las cosas en torno a Vaca Muerta no parecen estar tan oscuras, y muchas analistas, con Miguel Gallucio, el CEO de YPF a la cabeza, afirman que a largo plazo no habrá efectos colaterales. “No podemos decir por la foto que con Brent de 65 dólares por barril, Vaca Muerta no es más rentable. Eso sería un error. Los fundamentos de la demanda de petróleo no han cambiado”, sostuvo Galuccio al contestar preguntas de los empresarios que participaron de la 20ª Conferencia Industrial Argentina la semana pasada en Pilar. El principal directivo de YPF insistió en que “Vaca Muerta no está en riesgo” y consideró que si el precio del petróleo está en baja, “habrá que ser más competitivos y ajustar los costos”. Galuccio consideró que “habrá que hacer que perforar un pozo no cueste 7 millones de dólares, sino que dentro de tres años cueste 3,5 millones”. El directivo de la petrolera argentina explicó que la actual caída del precio del barril se debe a que “la oferta ha aumentado en el mundo basada en el boom del shale, primero en gas y luego de crudo”. “A su vez en los últimos cinco años hubo shocks en el petróleo que afectaron al mundo, uno de esos fue Libia, el norte de Irán. Todo eso hace a la oferta”, añadió. “Hoy los Estados Unidos producen, y algunos de estos países producen más que antes” y manifestó que “hay una visión de que la demanda a largo plazo será menor”. En tal sentido, afirmó que “estamos viendo la foto” y recordó que “en diciembre cuando el Brent era de 110 dólares el barril, al perforar un pozo de 35 años no mirábamos el precio a 2 años, sino a 35 años”.
El CEO de YPF consideró que la demanda mundial de crudo se mantendrá estable en las próximas décadas al recordar la irrupción de países emergentes como India y China en la economía global. “Hay mucha gente que va a depender del hidrocarburo. Un informe internacional señala que dentro de 40 años la energía renovable será 15 por ciento y el 85 por ciento será proveniente de hidrocarburos”. En tanto, sobre el futuro del petróleo off shore en el país, reconoció que en la búsqueda de petróleo en el mar “no tenemos experiencia”.
Festejo saudita, impacto ruso
En el corto plazo, el descalabro mundial en los precios del petróleo causado por la negativa de Arabia Saudita, el miembro más influyente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que bloqueó el mes pasado los intentos de Irán, Venezuela, Nigeria y Argelia de reducir el bombeo de crudo en respuesta al enorme sobreabastecimiento en los mercados mundiales, está dando sus resultados. Todos los proyectos de shale oil y gas tardarían más tiempo en recibir inversiones. Y si bien la dinastía de los Al Saud, que controlan cerca de un 15% del petróleo del mundo, habría sólo buscado dañar el negocio del shale oil de los Estados Unidos, el golpe a las cotizaciones puede dañar a los países como Argentina, que tendría que duplicar y en algunos casos hasta triplicar los tiempos proyectados para que empiecen a fluir hidrocarburos de los pozos.
La posición de los saudíes y sus aliados del Golfo Pérsico, determinó que la cotización del crudo bajara más de un 12 por ciento tras la decisión de la OPEP el jueves pasado. Y es que la voz de Arabia Saudita, que produce más del 30% del petróleo de la OPEP (cerca del 40% del total del mundo), se oye mucho más claro y fuerte que la de las otras naciones petroleras.
Lo cierto es que de acuerdo a datos de analistas del Citibank, el mundo estaría sobreproduciendo cerca 700.000 barriles diarios, y con precios internacionales del petróleo por debajo de 70 dólares por primera vez desde 2010, la mayoría de los países miembros de la OPEP tendrán problemas para mantener su presupuesto nacional bajo control y no presentar déficit fiscales insostenibles. De acuerdo a una estimación de la banca Goldman Sachs hecha el mes pasado, sólo países como Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar pueden sostener sus economías con precios por debajo de los 70 dólares.
Las intenciones de Arabia Saudita son públicas, ya que el país sostiene que la baja terminará por dañar a la producción de petróleo de shale oil de Estados Unidos, el principal productor de petróleo no convencional del mundo de los últimos años. Y esto puede ser verdad, ya que los permisos para desarrollar nuevos pozos bajaron un 15% en noviembre.
En Arabia Saudita apuestan a que a menos de 60 dólares el barril, será difícil que los EE.UU. puedan mantener su ritmo de producción de petróleo, que ha pasado de cerca de 5 millones de barriles diarios en 2008 a más de 9 millones este año.
En tanto, desde el Pentágono observan como toda crisis trae una oportunidad, y miran con una sonrisa los problemas que le causa la caída del crudo al líder ruso Vladimir Putín, después de que la semana que pasó la moneda rusa alcanzara récords máximos frente al dólar y al euro, tocando los 48,6 rublos frente a la divisa verde y los 60 respecto al euro. El rublo representa una pérdida de más del 30% desde que comenzó el año. Y en Moscú ya se preguntan si esta nueva “guerra fría” no se calentará con el petróleo. (Por Ernesto Hadida; Diario BAE)
09/12/14
