La invasión rusa en Ucrania, el conflicto con EEUU por Groenlandia y la guerra comercial con nuevos aranceles están tensionando el mercado del gas en Europa, lo que encarecerá la factura energética de hogares e industria.La UE ha reforzado su seguridad energética reduciendo la demanda de gas en más de un 20% entre 2021 y 2024 y frenando las importaciones de gas de Rusia. Sin embargo, este progreso enmascara una nueva vulnerabilidad para la UE, que crea una nueva dependencia geopolítica potencialmente de alto riesgo con EEUU.
También de los trece países de la UE que importaron GNL estadounidense en 2025, Países Bajos, Francia, España, Italia y Alemania representaron el 75% de las importaciones de GNL estadounidense del bloque el año pasado.
En solo siete días se ha disparado el índice holandés TTF, el de referencia para el Viejo Continente, desde los 27 euros/MWh del pasado 8 de enero hasta los casi 37 euros/MWh este lunes 19 de enero.
“El gas europeo sigue en su ascenso continuado y junto con el CO2, que ha tenido una subida imparable desde el último trimestre del año pasado (89,8 euros/t CO2), hacen que las ofertas “estándar” de electricidad superen los 110 euros/MWh”, explica Francisco Valverde, experto en mercados eléctricos.
Y además, “las importaciones europeas de GNL (gas natural licuado) están alcanzando otro récord, ascendiendo a alrededor de 130 millones de toneladas y reforzando al GNL como principal fuente de suministro de Europa”.
De esa llegada a los puertos europeos, el GNL estadounidense representa más del 60% de las importaciones europeas y abastece aproximadamente una cuarta parte de la demanda total de gas europea.
Dependencia de EEUU
Una cifra que seguirá ascendiendo, porque según IEEFA (Institute for Energy Economics and Financial Analysis), “la UE corre el riesgo de una nueva dependencia energética ya que EEUU podría suministrar el 80% de sus importaciones de GNL en 2030”.
El centro de investigación advierte que el incremento en la importación de gas natural licuado (GNL) procedente de EEUU está generando una nueva vulnerabilidad geopolítica para la Unión Europea y podría dificultar el cumplimiento de sus objetivos de reducción del consumo de gas.
La UE ha reforzado su seguridad energética reduciendo la demanda de gas en más de un 20% entre 2021 y 2024 y frenando las importaciones de gas de Rusia. Sin embargo, este progreso enmascara una nueva vulnerabilidad para la UE, que crea una nueva dependencia geopolítica potencialmente de alto riesgo con EEUU.
También de los trece países de la UE que importaron GNL estadounidense en 2025, Países Bajos, Francia, España, Italia y Alemania representaron el 75% de las importaciones de GNL estadounidense del bloque el año pasado.
La dependencia de los países de la UE del GNL estadounidense se intensificará tras los acuerdos de suministro de GNL anunciados en la conferencia Gastech de Milán en septiembre y la reunión de la Asociación para la Cooperación Energética Transatlántica (P-TEC) en Atenas en noviembre.
Sin embargo, al cerrar contratos de gas a largo plazo, la UE corre el riesgo de socavar su Pacto Verde y su autonomía energética, asegura este think tank.
(EL ESPAÑOL INVERTIA) #NUESTROMAR
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