Un nuevo estudio determinó que la carencia de yodo en las mujeres embarazadas podría causar un efecto adverso en el desarrollo mental de sus niños. Los expertos aconsejan a este grupo de mujeres consumir más lácteos y pescado para prevenir el déficit de yodo. El estudio se realizó con unas mil madres del Reino Unido y sus hijos. Su objetivo era despertar conciencia sobre la importancia del nivel de yodo en las mujeres embarazadas como una cuestión de salud pública. Los resultados fueron publicados en The Lancet.
Un nuevo estudio determinó que la carencia de yodo en las mujeres embarazadas podría causar un efecto adverso en el desarrollo mental de sus niños. Los expertos aconsejan a este grupo de mujeres consumir más lácteos y pescado para prevenir el déficit de yodo. El estudio se realizó con unas mil madres del Reino Unido y sus hijos. Su objetivo era despertar conciencia sobre la importancia del nivel de yodo en las mujeres embarazadas como una cuestión de salud pública. Los resultados fueron publicados en The Lancet.
El yodo, que se consume principalmente a través de productos lácteos y productos del mar, es necesario para la producción de las hormonas segregadas por la glándula tiroides, que afectan directamente el desarrollo del cerebro del feto. El efecto que la carencia leve o moderada de yodo durante el embarazo tiene en el desarrollo cognitivo del niño ha recibido muy poca atención científica, a diferencia del caso de una carencia aguda.
Investigadores de las universidades de Surrey y Bristol utilizaron datos del Estudio Longitudinal de Padres e Hijos de Avon (ALSPAC), con sede en Bristol. Este proyecto de investigación de la salud a largo plazo evaluó a más de 14.000 mujeres embarazadas que se inscribieron en 1991 y 1992, y desde entonces documenta la salud y el desarrollo de sus hijos.
La concentración de yodo en muestras de orina tomadas durante el primer trimestre en 1040 las mujeres embarazadas se midió utilizando las directrices sobre las concentraciones recomendadas del nivel de yodo de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las mujeres con una proporción de menos de 150 μg por gramo se clasificaron como carentes de yodo, y las que presentaban una proporción de 150 μg por gramo o más como con cantidad de yodo suficiente. El 67% de las mujeres resultaron con carencia de yodo.
Además, al evaluar del desarrollo mental de los niños de las mujeres mediante la medición de coeficiente intelectual a la edad de 8 años, y la capacidad de lectura a los 9 años, los investigadores hallaron que aquellos en el grupo con carencia de yodo fueron significativamente más propensos a tener bajos puntajes de coeficiente intelectual verbal, precisión de la lectura y comprensión de textos.
“Las mujeres embarazadas y aquellas que planean un embarazo deben asegurarse una ingesta adecuada de yodo. Buenas fuentes dietéticas son la leche, los productos lácteos y el pescado”, explica la Dra. Sarah Bath, nutricionista y coautora de la investigación.
Por su parte, la profesora Jean Golding OBE, coautora y fundadora de ALSPAC, dijo que el estudio demuestra la importancia de consumir alimentos ricos en yodo, como el pescado, durante el embarazo.
Por Natalia Real
23/05/13
FIS.COM
