El Pentágono ofreció aviones, barcos y equipamiento del Comando del Pacífico; Europa aportó 3 millones de euros. La comunidad internacional ya comenzó a movilizar la ayuda económica y logística para asistir a Filipinas, tras el paso del devastador tifón Haiyan, que provocó por lo menos 10.000 muertos.
El Pentágono ofreció aviones, barcos y equipamiento del Comando del Pacífico; Europa aportó 3 millones de euros. La comunidad internacional ya comenzó a movilizar la ayuda económica y logística para asistir a Filipinas, tras el paso del devastador tifón Haiyan, que provocó por lo menos 10.000 muertos.
Unas 4,3 millones de personas necesitan ayuda. El 40% de ellas tienen menos de 18 años. Unas 800.000 huyeron de sus hogares y 300.000 están albergadas en refugios de emergencia, aunque la Cruz Roja de Manila precisó que unas 990.000 aún necesitan refugio.
El presidente filipino, Benigno Aquino, señaló que la prioridad “son los sobrevivientes”.
A petición del gobierno de Aquino, Estados Unidos puso a disposición helicópteros, aviones, barcos y equipamiento para las búsquedas de cuerpos y el salvataje de sobrevivientes.
El secretario de Defensa norteamericano, Chuck Hagel, ordenó al Comando del Pacífico movilizarse para dar apoyo humanitario. Por el momento, la ayuda incluirá el rescate de víctimas o distribución de productos humanitarios básicos entre los afectados.

Además, Washington puso 100.000 dólares a disposición de la embajada norteamericana en Filipinas para ayuda “en salud, agua e instalaciones sanitarias y de higiene”.
Tras el paso del tifón, las Naciones Unidas (ONU) movilizaron un equipo de coordinación de evaluación de desastres, que llegó anteayer a Tacloban, una de las zonas más devastadas, y “permanece en alerta” para dar apoyo a los habitantes de Filipinas.
Por su parte, Unicef, la agencia para la infancia de la ONU, ya preparó 60 toneladas de medicamentos y equipamiento médico y de emergencia que se espera que lleguen a Filipinas mañana, y enviará igualmente equipos de depuración y almacenamiento de agua y saneamiento.
Para hacer frente a las necesidades más urgentes de la población, la Comisión Europea, en tanto, anunció el aporte de tres millones de euros. También ofreció coordinar con las autoridades locales y nacionales las operaciones de asistencia.
El presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, envió sus condolencias al pueblo filipino y expresó su conmoción “por la pérdida de vidas y destrucción masiva causadas por el terrible tifón”. Van Rompuy le aseguró al presidente Aquino la solidaridad y el respaldo de la Unión Europea.

Solidaridad
Los gobiernos europeos también individualmente dieron muestras de solidaridad y anunciaron el envío de ayudas.
En Gran Bretaña, el premier David Cameron llamó por teléfono al presidente Aquino, a quien le anunció ayudas por un valor de 7,2 millones de euros.
El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Guido Westerwelle, en tanto, anunció ayer que Alemania ya dispuso un primer paquete de ayuda de 500.000 euros, y que el gobierno está preparado para ofrecer más apoyo en los próximos días.
Desde el aeropuerto de Fráncfort partió ayer hacia Filipinas un avión con 25 toneladas de cargamento humanitario, incluidas 5000 mantas, 3000 tiendas de campaña y material sanitario.
Los reyes de España, el rey Juan Carlos y la reina Sofía, y el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, también enviaron sus condolencias a las víctimas del tifón.
También en España, ONG que trabajan habitualmente en Filipinas, como Acción contra el Hambre y Oxfam Intermón, se movilizaron para reclamar a los ciudadanos ayuda económica para los afectados.
En Italia, en tanto, Cáritas también lanzó un llamado a la ciudadanía a hacer donaciones para la “emergencia humanitaria masiva” en el país asiático y dispuso un primer aporte de 100.000 euros.
En América latina, Ecuador, Colombia y la Argentina también expresaron su solidaridad con los afectados por el tifón y ofrecieron su ayuda al gobierno de Aquino.
Por su parte, Australia y Nueva Zelanda acordaron una ayuda de cerca de medio millón de dólares, entregada a la Cruz Roja Filipina.
11/11/13
LA NACION

