El fin de semana último el mar erosionó la costa y dejó al aire libre una nueva fracción del sitio descubierto hace más de 20 años. Restos de lobos marinos, herramientas y una enorme costilla de un mamífero extinguido aportan nuevas pistas sobre cómo era la vida hace más de siete mil años.
El fin de semana último el mar erosionó la costa y dejó al aire libre una nueva fracción del sitio descubierto hace más de 20 años. Restos de lobos marinos, herramientas y una enorme costilla de un mamífero extinguido aportan nuevas pistas sobre cómo era la vida hace más de siete mil años.
El mar se retiró unos metros, erosionó la costa y dejó de cara al cielo huellas de los primeros habitantes de la provincia de Buenos Aires, en la zona costera cercana a Bahía Blanca. El acontecimiento, de incalculable valor para los científicos que allí trabajan, es una continuidad de otros descubrimientos realizados a partir de 1984, cuando apareció el sitio arqueológico “La Olla”.
El nuevo hallazgo ocurrió el viernes pasado, a cinco kilómetros al oeste del balneario Monte Hermoso, sobre la costa. Los arqueólogos que trabajan habitualmente en la zona afirmaron que lo que el mar dejó al descubierto es una nueva fracción del mismo sitio arqueológico.
Quien dio la voz de alerta al Museo Municipal de Ciencias Naturales de esa ciudad balnearia fue uno de los guardavidas de un camping de la zona. El personal del museo comprobó inmediatamente la importancia del hallazgo. Estuvieron allí las licenciadas Cristina Bayón y Alejandra Pupio, investigadoras de la Universidad Nacional del Sur. También los guardaparques Aníbal Areco y Cristian Péterson pertenecientes a la “Reserva Geológica, Paleontológica y Arqueológica Provincial Pehuen Co -Monte Hermoso”, quienes realizaron los trabajos de mediciones y recolección de materiales hallados en el lugar.
Entre los elementos más llamativos se encuentran gran cantidad de restos de lobos marinos juveniles que fueron usados para consumo, una costilla muy grande de un mamífero extinguido al que aún no se le pudo atribuir un uso, además de algunos elementos líticos (de piedra) que eran utilizados por los habitantes primitivos de la zona de Monte Hermoso, hace aproximadamente 7.300 años.
Bayón es una investigadora que en 1998 publicó junto al investigador platense Gustavo Politis un artículo en Ciencia Hoy sobre las pisadas humanas prehistóricas en la costa pampeana. Sostienen allí que la investigación sobre los primeros habitantes dio un vuelco notable a partir de 1984 cuando se descubrió el sitio arqueológico La Olla 1, el que dio lugar a nuevos hallazgos en La Olla 2 y Monte Hermoso 1.
Concluyen allí que en el lugar se pudieron “documentar centenares de pisadas humanas, de aves y mamíferos, recuperar restos óseos de varias especies de animales, artefactos de piedra y, además, restos vegetales en un estado excepcional de conservación”.
Según describen la zona, los tres yacimientos se encuentran a seis kilómetros al oeste de Monte Hermoso, donde los depósitos del fondo de una laguna de la época holocénica (unos 7.000 años antes del presente) afloran en la playa actual y dos veces al día los cubre la marea.
La descripción es muy precisa: “Se trata de sedimentos estratificados de láminas intercaladas de arcilla y arena, que se extienden unos 1.100 metros a lo largo de la playa. En el pasado formaban parte del borde de una antigua laguna litoral, hoy desaparecida, que durante su proceso de formación fue visitada en varias oportunidades por cazadores-recolectores pampeanos que acamparon cerca de sus márgenes”.
10/01/08
HOY

