El mapa se encoge por el Ártico

El acelerado deshielo del Ártico lo solemos ver bajo el prisma medioambiental. Pero también tiene una sustancial vertiente geoestratégica. Además de la divulgada lucha de las potencias ribereñas por el control de minerales y combustible del subsuelo existen otros aspectos menos conocidos sobre las posibilidades que supone la apertura de las comunicaciones por mar.

El acelerado deshielo del Ártico lo solemos ver bajo el prisma medioambiental. Pero también tiene una sustancial vertiente geoestratégica. Además de la divulgada lucha de las potencias ribereñas por el control de minerales y combustible del subsuelo existen otros aspectos menos conocidos sobre las posibilidades que supone la apertura de las comunicaciones por mar.

 

Así, la disminución de la masa de hielo no solo abre rutas de comercio (ahorro de tres semanas de navegación entre Asia y Europa), sino que también aporta nuevas perspectivas geopolíticas (Rusia podrá ser una potencia marítima; China tendrá una vía alternativa para evitar los mares asiáticos; Islandia se erigirá en un nudo estratégico) y constituye un claro encogimiento del mapa (de pronto, Asia y América quedan abiertas a una relación vecinal).

Comercio

Desde 1979, en que comenzó la medición satelital, la superficie de hielo permanente se ha reducido un 40% y su volumen un 70%. La aceleración de los últimos años ha dado viabilidad a la llamada Ruta del Mar del Norte (NSR): la que une el estrecho de Bering, entre Alaska y la punta noreste de Rusia, con las aguas de Noruega y Escocia, siguiendo el contorno de toda la costa norte rusa.

Aunque navegable solo los meses de verano, barcos de diferentes países ya han cubierto la ruta. En 2010 lo hicieron 6 barcos comerciales; en 2011, 34; en 2012, 46. Muy pocos comparados con los 18.000 que pasan por el canal de Suez, pero el interés es creciente: se pueden ahorrar 22 días de trayecto y su correspondiente combustible [mapa]. Con todo, la navegación tiene sus dificultades: algunos pasos estrechos, y poca infraestructura portuaria. Además de la NSR, algunos buques han hecho el Paso del Noroeste (NWP), si bien su explotación comercial presenta más dificultades, entre otras la aseveración canadiense de que parcialmente pasa por sus aguas internas.

Ganan Rusia y China

La primera gran beneficiaria de un tráfico regular a través de la Ruta del Mar del Norte es Rusia. Lo que históricamente ha sido una potencia terrestre pasará a ser también potencia marítima: 6.600 kilómetros de costa en el Ártico, que abarcan once husos horarios, dejan de ser un ‘cul de sac’, helado gran parte del año, para constituir una verdadera línea de costa con futura actividad portuaria. Putin ya anunció a finales de 2011 una importante inversión para mejorar las condiciones de los puertos rusos del norte, establecer diez puntos de ayuda a lo largo de la ruta y construir tres rompehielos de propulsión nuclear.

Por su parte, el interés de China, siempre obsesionada en no sentirse encerrada, radica en tener una ruta alternativa al cuello de botella que supone el estrecho de Malaca (Indonesia-Singapur). Los chinos están prestando especial atención inversora a Islandia, cuyo puerto de Vopnafjörour, en la boca oeste de la ruta podría convertirse en un nudo de comunicaciones. También Finlandia, Noruega y el Reino Unido pueden beneficiarse de tráfico.

Más cerca

La gran masa de hielo entre Rusia y Canadá actúa como de un continente que los separa. Si el hielo desaparece -no hace falta que todo-, de pronto América y Asia se acercan, y el Ártico pasa a tener algo del Mediterráneo entre África y Europa. Cierto que sus orillas apenas tienen población, pero el tráfico marítimo les aportará cierto desarrollo. La aviación ya ‘suprimió’ el obstáculo del Ártico a comienzos de este siglo [mapa]. Durante la Guerra Fría, los aviones occidentales no podían sobrevolar la URSS. Tras caer el Telón de Acero, hubo que esperar a que una mejora de la calidad de los controladores aéreos rusos, y hoy quienes vuelan de EEUU a China lo hacen usando la Ruta Polar.

Por Emili J. Blasco

29/01/13

ABC (España)

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