(FNM) Pudo haber parecido un día ventoso de primavera y nada más en Ciudad del Cabo, pero el Cabo de las Tormentas fue demasiado para el poderoso portaaviones estadounidense “THEODORE ROOSEVELT”.
(FNM) Pudo haber parecido un día ventoso de primavera y nada más en Ciudad del Cabo, pero el Cabo de las Tormentas fue demasiado para el poderoso portaaviones estadounidense “THEODORE ROOSEVELT”.
El sábado, alrededor de 4.600 marinos debieron prolongar su espera a bordo en Table Bay, ante la imposibilidad de utilizar las lanchas para el desembarco, después que las olas arrebataran una de las escalas reales de la nave.
Los marinos estaban ansiosos por desembarcar y los comerciantes del V&A Waterfront – un hermoso complejo recreativo, comercial y grastronómico ubicado en la zona portuaria – estaban listos para recibir la “invasión”; pero el mar tenía otros planes, y las olas de tres metros agitaron la bahía.

También cambiaron los planes del contingente de manifestantes que protestaban en el Waterfront contra la visita del buque – a causa de su propulsión nuclear – quienes no pudieron vérselas cara a cara con los marinos americanos.
El “ROOSEVELT” fondeó frente a Ciudad del Cabo el viernes, mientras que su escolta, el Crucero USS “MONTEREY”, amarró en el Waterfront.
Los dos buques, que forman parte del núcleo del Grupo de Portaaviones de Ataque Theodore Roosevelt, habían sido invitados por el Gobierno y la Armada sudafricanos, a hacer una escala en Ciudad del Cabo.
El propósito de la visita fue, según lo explicara un portavoz de la VIª Flota de los EEUU, “reforzar los lazos, incrementar la interoperabilidad y discutir cuestiones marítimas” de importancia para ambas armadas.
Es importante para la Armada estadounidenses – continuó el vocero – estrechar vínculos con los países litorales de África; y los EEUU ven a Sudáfrica como la potencia del continente.
En una declaración emitida con anterioridad, el Comandante de las Fuerzas Navales Estadounidenses en Europa, Almirante Mark Fitzgerald, expresó: “nuestras naciones comparten un interés mutuo en la salvaguarda del ambiente marítimo, que juega un papel crítico en la economía global de nuestros días”.
La seguridad en el mar es esencial para la economía mundial, dado que más del 90% de los bienes comerciados son transportados por mar. La Armada estadounidense también quiere ofrecer ayuda para combatir la piratería, la pesca ilegal y el contrabando de drogas. Por Henri du Plessis y Helen Bamford.
(Traducido por NUESTROMAR, de Iol.com y Maritime News; 06/10/08)
07/10/08
NUESTROMAR

